Socialismo de guildas

El socialismo de guildas o socialismo gremial es un tipo de socialismo lamentablemente olvidado y que sería bueno recuperar. De carácter casi exclusivamente británico, floreció en los primeros años del siglo XX bajo la inspiración de G. D. H. Cole.

Extrayendo lecciones de las “guildas”, asociaciones gremiales medievales cuyos miembros participaban en la determinación de muchos aspectos de su profesión, el socialismo de guildas (guild socialism) tiene unos cuantos puntos de contacto con el anarquismo, especialmente en su vertiente anarcosindicalista. La idea de las guildas tiene, de hecho, un gran parecido con la autogestión.

Hoy en día, algunos locos aislados están intentando recuperar y modernizar el socialismo de guildas con resultados realmente atractivos. Lean, si no, Guild Socialism Reconsidered, de Roger A. McCain.

En este texto destacan varias ideas centrales: autonomía y democracia (autogestión) en la empresa; federaciones de empresas; participación de las organizaciones de los consumidores; abolición del trabajo asalariado; reducción progresiva del poder del estado, siendo sus funciones progresivamente adoptadas por las guildas, las federaciones industriales y las redes de consumidores. Hay aquí, pues, mucho Proudhon y mucho Landauer, consciente o inconscientemente.

Les dejo con Socialismo de guildas, de Pamela D. Toler.

Leopold Kohr: Lo pequeño es hermoso y necesario

Seguramente has oído hablar de, o leído a, Ernst Friedrich Schumacher, el autor de Lo pequeño es hermoso. Sin embargo, el nombre de Leopold Kohr no te dirá nada, a pesar de ser el maestro reconocido de Schumacher, el primer teórico de la necesidad de sociedades pequeñas autónomas. Las actuales dimensiones de los estados, de las ciudades, de la economía, de las instituciones políticas… son ingobernables y generadoras de “crisis de enormidad”. Kohr postula sociedades a “escala humana” y la división del mundo en pequeñas unidades autónomas capaces de afrontar las crisis y autogobernarse.

Para conocer las ideas de Leopold Kohr:

Pero ahora te recomiendo que leas este pequeño artículo: Este colapso es una ‘crisis de enormidad’

El 15-M: cambiar la sociedad desde arriba o desde abajo

Como suele ser habitual, he leído un artículo de Carlos Taibo con el que estoy completamente de acuerdo: Sobre el 15-M y el juego político-electoral-representativo.

En él, Taibo lamenta la decisión que han tomado algunas asambleas del 15-M de unirse a Izquierda Unida y otros grupos de izquierda para constituir un bloque electoral. Yo también.

No sé cuántas veces habremos de caer en la ilusión de que se puede cambiar la sociedad ganando elecciones, constituyendo un gobierno de izquierda y cambiando la sociedad desde arriba, desde el poder. Esta vía se ha experimentado en infinidad de ocasiones, en el Estado español y en el mundo entero. Solo en muy raras ocasiones ha dado buenos frutos, pero incluso en estos ha sido a costa de un régimen de libertades más o menos restringido. Podríamos poner como ejemplos Cuba y Venezuela, y otros aún mucho peores.

Sigue leyendo

Desarrollar economías locales

“Los pequeños pueblos son el futuro”, de Gustavo Duch, es un artículo que merece unas cuantas lecturas. El título es lo suficientemente expresivo para averiguar cuál es su contenido. Simpatizo con él. Pero me asaltan unas cuantas dudas.

En general, las respuestas del autor a las preguntas que se plantea son excesivamente ideológicas para mi paladar. Y siempre se plantea otra pregunta más: ¿y esto cómo se hace? ¿Es factible? ¿Cómo se avanza hacia esa meta?

Por mi parte, prefiero basarme en experiencias que se van dando. Y las hay. Algunas existen en el Estado español y en otros países, pero crecen a buen ritmo en Estados Unidos, donde tal vez son más factibles las iniciativas que buscan crear economías locales, porque la base de partida —las comunidades locales— está más desarrollada.

La crisis económica está empujando a los trabajadores desempleados y a las comunidades más afectadas a buscar alternativas. Y lo están haciendo mediante la creación de pequeñas redes de intercambio de bienes y servicios, cooperativas de trabajadores, de consumidores y de crédito, monedas locales, bancos de tiempo, etcétera.

Es fácil ver que la mayoría de estas iniciativas se desarrollan a niveles locales y que, por ello, permiten la organización de movimientos para revitalizar comunidades locales deprimidas o azotadas por la crisis. Es mucho mejor “teorizar” a partir de estas experiencias que a partir de unas preferencias ideológicas.

El enfoque ideológico del artículo hace que, en ocasiones, Duch realice afirmaciones harto discutibles. Un ejemplo: “en las culturas y formas de hacer campesinas ha primado la ocupación de la mano de obra familiar o comunitaria, en condiciones de dignidad”. Estamos ante una cierta idealización del pasado y de la vida campesina, fruto del mencionado enfoque ideológico. No creo que haga falta decir que, si bien esas “condiciones de dignidad” se han dado, en el pasado y en el presente, no ha sido la norma, ni mucho menos. El patriarcado, la autoexplotación exigida por el mercado y los préstamos, la marginación (por lo que se refiere a infraestructuras y servicios sociales y educativos), la carencia de vida asociativa y cultural, etc., son características de esa vida campesina familiar que no casan bien con una vida digna.

En todo caso, como decía al principio, el artículo merece una lectura sosegada y atenta.

En DISENSO hemos publicado varios ensayos que puede ser de interés:

economía alternativa | Disenso

Las protestas globales crecen mientras los ciudadanos pierden la fe en la política y el estado

Peter Beaumont

Fuente: Global protest grows as citizens lose faith in politics and the state, The Observer, 22/06/2013

Las manifestaciones de Brasil comenzaron después de que un pequeño aumento de los precios del transporte urbano provocara unas protestas masivas. En pocos días, estas protestas se convirtieron en un movimiento de extensión nacional cuyos intereses iban más allá de los precios de los autobuses: más de un millón de personas salieron a las calles gritando en contra de todo, desde la corrupción y el coste de la vida, hasta la cantidad de dinero que se iba a gastar en la Copa Mundial de Fútbol.

En Turquía, se produjo algo similar. Una protesta por el futuro de un parque de la ciudad de Estambul, disuelta violentamente por la policía, se transformó en algo mayor, en  una confrontación política de amplio alcance con el primer ministro Recep Tayip Erdogan, que seguramente no habrá concluido con el desalojo del Parque Gezi.

Si estas últimas protestas tienen alguna similitud es debido a que comparten características comunes: son contagiosas, están poco organizadas, tienen mensajes diversos y están teniendo lugar principalmente en lugares públicos urbanos.

Seguir leyendo

Ingoma Nshya: tambores que curan mujeres en Ruanda

Youtube — El genocidio también alteró el orden y las jerarquías sociales en Ruanda. Ingoma Nshya, el primer grupo de mujeres tamborileras del país es un ejemplo de ello. Antes de las masacres, los tambores sólo podían ser tocados por algunos hombres, cuidadosamente seleccionados. Hoy en días las mujeres tamborileras de Ingoma están reconocidas internacionalmente, han realizado giras por todo África, Europa y Estados Unidos. Sin embargo, a la vez que un modo de dar recursos a las mujeres participantes, esta idea de Odile Katese, que se ha desarrollado en el marco de la Universidad de Butare, es y ha sido sobre todo una forma de terapia colectiva que, a través de la creación y del arte, ha ayudado a la sanación de este grupo de mujeres.

Ciudad mexicana expulsa a políticos y policía para tener seguridad y autogobierno

Annie Murphy

Fuente: One Mexican town finds more security by throwing out the police, The Christian Science Monitor, 13/03/2013

El municipio indígena de Cherán era como muchos otros lugares de México, estaba sepultado bajo el peso de la delincuencia vinculada al narcotráfico y una policía que apenas hacía algo para impedirlo.

Pero hace unos dos años, los ciudadanos de Cherán expulsaron a la policía y se hicieron cargo del ayuntamiento según la tradición indígena. Hasta el momento, han tenido un notable éxito.

Según los expertos, los movimientos indígenas autonomistas, como el de Cherán, conforman una tendencia a lo largo y ancho de América Latina, desde los zapatistas de Chiapas en los años 90, hasta las comunidades que luchan en la actualidad por el autogobierno en Chile y Bolivia.
Seguir leyendo

Genocidio de Ruanda: Justicia sobre la hierba

En Ruanda, el genocidio ha ejercido una fuerte presión sobre la justicia en la nueva sociedad. El gobierno actual y el sistema de justicia establecido estaban desbordados. Tardarían decenas de años en resolver los casos relacionados con el genocidio. El sistema occidental, con sus jueces, fiscales, abogados y demás, no servía. Buscaron una solución en el restablecimiento de las gacaca, un sistema tradicional de justicia asamblearia con “jueces” elegidos por los ciudadanos. No hay abogados de acusación ni de defensa, pero todos pueden participar aportando sus informaciones sobre el caso. Los/as jueces electos reciben los informes de la policía y, junto a las aportaciones de los participantes en el juicio, juzgan del caso.

Los principios en que se basa la gacaca son el castigo al culpable, la reconciliación de este con sus víctimas y la oportunidad para que todos vuelvan a vivir juntos.

Es un vídeo de Periodismo humano:

Valve, una empresa próspera y sin jefes

Samuel Wagreich

Fuente: A Billion Dollar Company With No Bosses? Yes, It Exists, Inc., 4/03/2013

Un execonomista de Valve Corporation ha explicado cómo este creador de tendencias en la industria de los videojuegos puede funcionar sin jefes.

Imagine que forma parte de una compañía sin jefes, gerentes o departamento de recursos humanos, donde las primas, las contrataciones y los despidos fueran todos decididos por consenso entre todos. Imagine que esa compañía se convierte en la más próspera de su sector. Esto no es un chiste. Es la historia real del desarrollador y editor de videojuegos Valve Corporation.

En una entrevista realizada el mes pasado con la Biblioteca de Economía y Libertad, un antiguo economista de Valve, Yanis Varoufakis (sí, es correcto, una compañía de videojuegos con un economista en la plantilla), hablaba del modelo de gestión que está detrás de esta compañía de 400 empleados, con sede en Seattle, que podría estar valorada en unos tres mil millones de euros.

“El aspecto más sorprendente de Valve es que no hay jefes”, dijo Varoufakis, un economista de la Universidad de Atenas que ha publicado varios trabajos destacados sobre la crisis del euro. “No tiene ninguna jerarquía explícita. Está basada en lo que varios miembros de la empresa me han descrito como los principios del anarcosindicalismo. Con otras palabras, la libre asociación de los trabajadores”.

El anarcosindicalismo es una teoría económica que tiene sus raíces en los inicios del siglo XIX y que articula una forma de gobierno en la que grupos de trabajadores se autoorganizan para alcanzar juntos determinados objetivos. En esencia, un socialismo sin gobierno centralizado y apoyado en los sindicatos.

En Valve, después de que un proceso endógeno en el que un comité de los empleados autoorganizados contrata a un nuevo trabajador/a, este/a es libre de unirse a cualquiera de los innumerables proyectos de la compañía. Mientras Google presume de que sus empleados tienen un 20 por ciento de tiempo libre, en Valve hay un 100 por ciento de tiempo libre.

“La movilidad dentro de la corporación es un valor fundamental y todos reconocen eso”, dijo Varoufakis. “Las mesas de trabajo tienen ruedas y solo hay dos clavijas que deben desenchufarse para que un empleado se desplace de un equipo a otro”.

Los contratos y los despidos pueden iniciarse por algo tan sencillo como una conversación entre dos empleados en un pasillo. Y las primas, que a veces pueden llegar a ser 10 veces el sueldo base de un trabajador, son sometidas a examen entre los mismos empleados.

Puede pensarse que esta anarquía institucional podría dar lugar a abusos, pero Varoufakis dijo que esto no ha sido un problema para la compañía.

“Es importante entender que estas empresas basadas en la espontaneidad dependen en gran medida de individuos que creen realmente en las normas sociales que gobiernan su existencia”, explicó. “Por su misma naturaleza, no hay gente allí que intente crear cortinas de humo para ocultar que supuestamente no son tan buenos en lo que hacen. Todas las personas que trabajan allí han sido escogidas porque son excelentes en lo que hacen”.

Valve fue fundada en 1996 por Gabe Newell y Mike Harrington, desarrolladores de software que habían trabajado en Microsoft. La mayor mina de oro de Valve es su plataforma Steam, que es el iTunes de los videojuegos. Según Varoufakis, el 70 por ciento de todos los videojuegos se venden a través de la plataforma Steam, que tiene alrededor de 55 millones de usuarios en el mundo. Genera unos mil millones de dólares al año, unos 770 millones de euros.

Traducción: Javier Villate

Suspendido el desalojo de Aurelia Rey

La cosa ha terminado bien, al menos por ahora. La entrañable Aurelia Rey seguirá viviendo en su casa de los últimos años. No habrá desahucio, insisto, al menos por ahora. Ella y su casero han llegado a un acuerdo.

No estoy seguro, pero creo que es el primer desahucio paralizado estando en tiempo de ejecución. ¿Cómo ha sido posible?

Todos lo hemos visto. Por la movilización social. Por la solidaridad activa de la gente. Por la actividad de una organización como Stop Desahucios. Por el coraje de unos bomberos. Y, por supuesto, por la firmeza de Aurelia.

Desde luego, no ha sido por lo que hayan hecho los partidos políticos, en particular los dos mayoritarios, PP y PSOE.

La lección es clara. No confiemos en lo que nos propongan desde las instituciones. Su palabra no tiene mucho valor. Hagamos oídos sordos a lo que digan los partidos políticos. Sus intereses no son los nuestros. Organícemosnos por nuestra cuenta, de forma independiente, busquemos el apoyo de la gente, tomemos iniciativas honestas, coherentes y consecuentes, seamos radicales en nuestros objetivos y moderados en nuestras acciones, la resistencia no violenta y la desobediencia civil están demostrando ser extremadamente útiles debido a su capacidad de convocatoria y de cauce abierto a la participación más activa. Coordinemos nuestras propuestas e iniciativas con otros grupos. Los hechos están demostrando que esta es la vía más eficaz.

Además, estoy convencido de que si profundizamos en ella, si la consolidamos, si mantenemos esa autoorganización y la coordinación, iremos desarrollando, poco a poco, la fuerza y los medios que se necesitan para cambiar las cosas de verdad.