‘Omnia Sunt Communia’ investiga el papel de los comunes en la transformación poscapitalista

Reseña del libro ‘Omnia Sunt Communia: On the Commons & the Transformation to Postcapitalism’, de Massimo De Angelis

Derek Wall

Camperdown Commons de Sydney. (Foto: savingourtrees.com)

Camperdown Commons de Sydney. (Foto: savingourtrees.com)

Massimo De Angelis, un profesor italiano radicado en la Universidad de East London, ha escrito una guía de reflexión sobre los “comunes” como medio para transformar y, en última instancia, desplazar al capitalismo. Los comunes — formas colectivas de propiedad — son considerados cada vez más como una forma de ir más allá tanto de los estados opresivos como de los mercados explotadores.

Karl Marx describió cómo los comuneros alemanes que recogían la madera caída en los bosques fueron criminalizados en la década de 1840. Marx señaló que la propiedad colectiva fue la dominante en sociedades del pasado y, para él, el comunismo era literalmente la recreación de los comunes.

Si volvemos al siglo XXI, los comunes son vistos como el fundamento del ciberespacio, desde el código abierto y el software libre a la Wikipedia.

No es muy habitual ver libros con títulos en latín, pero la frase omnia sunt communia es realmente relevante. Significa “todo es de todos” o “todo es común”.

Como activista comunero y desde una perspectiva marxista autonomista, De Angelis proporciona un relato cuidadosamente argumentado sobre cómo podemos utilizar los comunes para crear una nueva sociedad.

Se apoya en dos grandes pensadores de los comunes, Marx y Elinor Ostrom, que en 2009 fue la primera mujer en recibir el Premio Nobel de Economía. Aunque De Angelis considera que estos dos teóricos fueron proféticos y vanguardistas, critica sus ideas sobre los comunes. Y muestra dónde cree que se equivocaron y cómo se les puede corregir.

Ostrom examinó la gobernanza de las tierras, las pesquerías y los bosques comunales y mostró que el intelectual estadounidense Garrett Hardin, que defendió la “tragedia de los comunes”, estaba equivocado. Hardin argumentó que la tierra comunal se echaría inevitablemente a perder por el uso excesivo; en su opinión, para conservar el medio ambiente, necesitamos un estado fuerte que nos mantenga a raya o la privatización de los recursos.

Ostrom señala que las formas reales de propiedad común suelen funcionar bien y pasó décadas investigando cómo la gente puede gestionarlas de forma colectiva.


De Angelis observa que, si bien el trabajo de Ostrom es útil, la destrucción de los comunes fue obra de imperialistas y capitalistas, que robaron las tierras, expulsaron a los comuneros y convirtieron los comunes en propiedad privada. Para él, el examen de Marx de los bienes comunes y su erosión por fuerzas poderosas es esencial.

Podríamos decir que un estudio serio de los comunes incluiría el libro de Ostrom El gobierno de los bienes comunes, publicado en 1990, y el capítulo 26 de El capital de Marx, donde ofrece una cronología de la privatización de los comunes en Gran Bretaña.

De Angelis, influenciado por la tendencia autonomista del marxismo, es crítico con la noción del partido revolucionario. Argumenta que marxistas y socialistas, en lugar de defender los comunes, han reproducido el poder del estado. Su alternativa, inspirada por los movimientos sociales y las luchas comunales, particularmente en América Latina, consiste en promover un camino participativo y descentralizado de transformación.

En general, prefiero el enfoque de Ostrom y las formas no-autonomistas de cambio político. Sin una comprensión de la intervención política directa de los partidos políticos, resulta difícil ver cómo podría transformarse el capitalismo. De todas formas, De Angelis ha escrito un importante e instructivo libro.

Insiste en la participación comunitaria y algunos aspectos de su estrategia podrían ser discutibles, pero creo que tiene razón al ver los comunes como una alternativa práctica. Argumenta, de forma sofisticada y esencial, que tanto el capitalismo como los comunes son sistemas que se refuerzan mutuamente. En tanto que sistemas, tienen elementos económicos, sociales y políticos que se refuerzan mutuamente.

Pensando en la tierra comunal o en los comunes del software, estamos hablando de una forma de vida.

Para is más allá del capitalismo, que es explotador y ecológicamente destructivo, tenemos que reconocer el valor de los comunes. Aunque podría cuestionar algunos elementos del argumento de De Angelis, él ha aplicado su considerable sabiduría académica a su experiencia práctica con los comunes para avanzar una conversación crítica sobre el cambio social.


Derek Wall es coordinador internacional adjunto del Partido Verde de Inglaterra y Gales. Su último libro, Elinor Ostrom’s Rules for Radicals, fue publicado por Pluto en octubre.

Omnia Sunt Communia: On the Commons & the Transformation to Postcapitalism, de Massimo De Angelis, Zed, 2017, 456 páginas.

Publicado originalmente en www.greenleft.org.au

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

https://flipboard.com/@jvillate/disenso-hika-dqu3o9g2y
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