Expulsados por Israel, abandonados por el mundo: La difícil situación de los refugiados palestinos

Charlotte Silver

Fuente: Uprooted by Israel, abandoned by the world: the plight of Palestine’s refugees, The Electronic Intifada, 10/03/2015

“Los refugiados palestinos han quedado completamente fuera del régimen internacional de protección”, dice la profesora Susan Akram. (Foto: Ashraf Amra / APA images)

 

Hicham ha pasado sus 23 años en el campo de refugiados de Aida, en Cisjordania. Vive allí con sus padres y ha visto crecer a todos menos uno de sus siete hermanos, casarse y crear sus propias vidas y hogares.

Viviendo en un campo de refugiados dirigido por la UNRWA, la agencia de la ONU para ayudar a los refugiados palestinos, Hicham y su familia reciben una ayuda básica: un subsidio mensual de alimentos, educación y servicios médicos. No reciben las protecciones a las que los refugiados tienen derecho en virtud del derecho internacional.

Eso quedó muy claro cuando Hicham intentó ir a Canadá hace cinco años. Después de que su hermano Mohamed se casara con una canadiense, Hicham trató de reunirse con ellos en Vancouver. Hicham solicitó asilo en Canadá en base a su condición de refugiado palestino. Cuando presentó su solicitud, incluyó un certificado expedido por la UNRWA. Pero el gobierno de Canadá rechazó su solicitud argumentando que el certificado no era prueba que demostrara que era un refugiado.

Este episodio ilustra cómo los palestinos gozan de menos protección que los refugiados de otros países, un viejo problema analizado en una nueva publicación del grupo de defensa de los refugiados palestinos Badil.

A lo largo de varias décadas, ha habido dos agencias de la ONU que se han ocupado de los refugiados en todo el mundo: una para los palestinos y la otra para todos los demás. La UNRWA tiene el encargo de prestar servicios básicos a los refugiados palestinos. Los asuntos relacionados con los demás refugiados son gestionados por la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

La creación de esos dos organismos separados se produjo a mediados del siglo XX, en medio de un acalorado debate. Europa se tambaleaba por los desplazamientos masivos provocados por la Segunda Guerra Mundial. Los estados árabes insistieron en que se creara una agencia independiente dedicada únicamente a los palestinos para garantizar que estos no quedaran marginados en el caos de la agitación de posguerra en Europa.

Se suponía que el derecho de los palestinos a regresar a sus hogares estaba garantizado.

Débil protección

En septiembre de 1948, el diplomático sueco Folke Bernadotte recomendó la creación de una Comisión de Conciliación de la ONU para Palestina (UNCCP). Un día después de hacer esta recomendación, Bernadotte, que fue el primer mediador enviado por el Consejo de Seguridad de la ONU a Palestina, fue asesinado por el grupo armado sionista Lehi.

La UNCCP tuvo la misión de facilitar una solución permanente para los refugiados por medio de la repatriación, el reasentamiento o la compensación. Mientras tanto, la UNRWA debía proporcionar ayuda humanitaria básica.

En los primeros años, la UNCCP trató de facilitar el retorno de algunos refugiados palestinos e intervino cuando Israel aprobó leyes de propiedad y ciudadanía cuyo objetivo era impedir ese retorno.

Israel persistió en su negativa a ofrecer cualquier tipo de repatriación y pronto la ONU capituló. En 1951, el alcance del mandato de la UNCCP ya era muy limitado. Su financiación se redujo y en 1952 todavía tenía que registrar las propiedades perdidas de los refugiados para el caso de que Israel aceptara pagarles una compensación en el futuro.

Terminó esta tarea ingente en 1964 y todo lo que, desde entonces, se sabe de su trabajo es que publica todos los años un informe de una página en el que declara que “no hay nada nuevo que informar”.

La desaparición de la UNCCP ha significado que los refugiados palestinos han perdido una protección fundamental.

‘Sin mandato’

“La UNRWA no tiene mandato para implementar soluciones duraderas”, ha dicho Susan Akram, profesora de derecho de la Universidad de Boston, a The Electronic Intifada por correo electrónico. “Así que los refugiados palestinos quedan totalmente fuera del régimen internacional de protección de los refugiados”.

Akram es coautora de un libro sobre los derechos de los refugiados palestinos, que se publicará a finales de este año.

“Podemos ver esto con toda precisión en el reciente éxodo de palestinos de Siria”, dice Akram.

Además de atender a las necesidades de los refugiados palestinos en Gaza y Cisjordania, la UNRWA proporciona infraestructura para los campamentos de refugiados, escuelas y clínicas en Siria, Líbano y Jordania.

A los refugiados palestinos desplazados por el conflicto en Siria les han prohibido la entrada en Jordania y Líbano. Aunque estos países han firmado un acuerdo con ACNUR para ofrecer protección a los refugiados sirios, dicho acuerdo no se aplica a los refugiados palestinos.

‘Obligación absoluta’

Akram explica que los palestinos que huyen de la guerra en Siria podrían beneficiarse de la ayuda humanitaria de la UNRWA en los países de acogida, pero no tienen acceso a la protección de ACNUR, es decir, no pueden ser reasentados ni protegidos políticamente.

Aunque hay ligeras diferencias en el trato de los países dan a los refugiados palestinos, todos salvo unos pocos excluyen a los palestinos del ámbito de aplicación de la Convención para los Refugiados de 1961, piedra angular del derecho internacional sobre la protección de las víctimas de la guerra y la persecución.

La UNRWA ha ampliado gradualmente su mandato de protección desde la desaparición de la UNCCP, sobre todo a raíz de la segunda intifada, en los primeros años de este siglo. Pero la UNRWA tiene sumo cuidado en seguir siendo un organismo predominantemente humanitario.

Akram cree que ACNUR debería tener un papel más importante en la protección de los refugiados palestinos. Los gobiernos de todo el mundo podrían ofrecer una mayor protección a los refugiados palestinos, según la profesora. Sin embargo, esta protección debería ser temporal y no dañar las esperanzas de los refugiados de volver a sus hogares.

Hay una “obligación absoluta” de respetar el derecho de los refugiados a regresar a sus hogares, añadió Akram.

La negación de este derecho a los palestinos significa que los gobiernos de todo el mundo están incumpliendo sus obligaciones.


Charlotte Silver es periodista con sede en San Francisco. Puedes seguirle en Twitter: @CharESilver.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)