El plan de la ‘oposición’ israelí para un pseudoestado palestino

Ben White

Fuente: The Zionist Union’s plan for a Palestinian Bantustan, Middle East Monitor, 10/03/2015

Isaac Herzog, presidente del Partido Laborista israelí y líder de la Unión Sionista.

 

Cuando los israelíes acudan a las urnas la semana que viene, el único rival serio del primer ministro Benjamín Netanyahu será el laborista Isaac Herzog. Este encabeza la coalición electoral Unión Sionista, de la que forman parte el Partido Laborista y Hatnuah, de Tzipi Livni.

Desde 2009, Netanyahu y sus aliados en el parlamento han frustrado los esfuerzos de EEUU y la comunidad internacional para avanzar en el proceso de paz. Hace apenas dos días, Netanyahu aclaró que, en caso de ganar las elecciones, no habrá “ninguna concesión y ninguna retirada” de los territorios palestinos ocupados.

¿Pero qué dicen Herzog y Livni? ¿Qué pasaría si, cuando escampe, la Unión Sionista es invitada a encabezar el próximo gobierno israelí? ¿Cuál es la postura de la Unión Sionista sobre los palestinos y el proceso de paz? Ya lo sabemos. El domingo, la Unión Sionista publicó su plataforma y lo que dice es claro: desprecio por el derecho internacional y un plan para unos bantustanes palestinos.

En dicha plataforma se declara que “el acuerdo sobre el estatus final” debería “basarse en los siguientes principios”:

Desmilitarización del estado palestino, conservación de los bloques de asentamientos de Judea y Samaria [Cisjordania] bajo soberanía israelí, fortalecimiento de Jerusalén y de su estatus como capital eterna del estado de Israel, defensa de la libertad religiosa y del acceso de todas las religiones a los santos lugares, junto con el mantenimiento de la soberanía israelí sobre los mismos y, por último, resolución del problema de los refugiados palestinos a través del establecimiento de un estado palestino y no en el interior de Israel.

¿Qué nos dice esto sobre las fronteras del futuro estado palestino? Jerusalén —incluyendo la parte oriental, ilegalmente anexionada y ocupada— será “la capital eterna del estado de Israel” y los “santos lugares” permanecerán bajo “soberanía israelí”. Además, “los bloques de asentamientos” de Cisjordania también permanecerán “bajo soberanía israelí”.

La Unión Sionista no se extiende sobre lo que entiende como “bloques de asentamientos”, algo que es crucial, pero hay algunas pistas. Hace un año, Herzog dijo a un miembro del grupo de presión israelí británico BICOM que “para que el sionismo prevalezca y tenga éxito, tenemos que garantizar que Gush Etzion y Maale Adumim formen siempre parte de Israel”.

Recientemente, Herzog hizo unas declaraciones similares al afirmar que “Gush Etzion debe formar parte de Israel para toda la eternidad”. Pero fue todavía más explícito el 1 de marzo, en respuesta a una pregunta sobre qué territorios conservaría en un acuerdo final con los palestinos.

“En un mundo ideal —dijo Herzog—, me gustaría conservarlo todo”. Pero en última instancia, añadió, mantendría Gush Etzion, Maale Adumim y Ariel, así como el río Jordán, calificado como frontera de seguridad.

No existe una definición aceptada de lo que constituye los “bloques de asentamientos”. Algunos se refieren a cinco (Ariel, Modiin Ilit, Maale Adumim, Gush Etzion y Givat Zeev), mientras que otros hablan de siete, añadiendo a los cinco anteriores el valle del Jordán y un corredor que comunique los asentamientos de Hebrón.

Como dice la ONG israelí Paz Ahora, “estos ‘bloques’ no tienen una definición o estatus legal, ya sea bajo la ley israelí o bajo el derecho internacional” y “los asentamientos que contienen no son reconocidos por los palestinos ni por la comunidad internacional como poseedores de un estatus especial comparados con otros asentamientos, ni ahora ni en términos de un futuro acuerdo de paz”.

Paz Ahora también señala que “Israel siempre ha dejado sin definir tanto el tamaño como las fronteras de los bloques, permitiendo que sus fronteras informales crezcan año tras año, al tiempo que la construcción ha expandido sistemáticamente dichos bloques”. Ariel, Maale Adumim y Gush Etzion son los bloques del “consenso”: Netanyahu y Herzog comparten la idea de su anexión permanente por Israel.

El Departamento de Asuntos de Negociación de la OLP ha puesto de relieve las consecuencias de que los “bloques” se mantuvieran bajo soberanía israelí:

Sencillamente, significaría reconocer la anexión ilegal por parte de Israel de Jerusalén Este, la presencia de asentamientos israelíes a 22 kilómetros de la frontera con Israel dentro de Cisjordania, apoderándose de valiosos recursos naturales (Ariel), el control israelí del valle del Jordán y la división de la Cisjordania ocupada en dos (Maale Adumim), así como la anexión de ricos recursos agrícolas y naturales palestinos y lugares históricos de Belén y el área de Hebrón (Gush Etzion).

La plataforma de la Unión Sionista también promete renovar “la cooperación económica y de seguridad con el gobierno [de Jordania] a través de la puesta en práctica de planes para el desarrollo de áreas comerciales, industriales y turísticas conjuntas a lo largo del valle del Jordán y en Arava”. Áreas comerciales, industriales y turísticas en el valle del Jordán, es decir, que no se trata solo de una presencia por razones de “seguridad”.

Así, el mapa final del “estado” palestino en la propuesta de la Unión Sionista es similar al tipo de bantustanes que defendió el anterior jefe laborista, Ehud Barak, con las fronteras del actual muro del apartheid y la colonización del valle del Jordán.

La plataforma de Herzog y Livni también deja claro que no habrá tregua para la atormentada Franja de Gaza. “Un gobierno encabezado por la Unión Sionista —dice el documento— contendrá a Hamas y demás organizaciones terroristas” y “emprenderá acciones para debilitarles y aislarles hasta lograr la desmilitarización de la Franja de Gaza”.

Pero es la promesa de colonizar de forma permanente áreas vitales de Cisjordania la más importante. Si bien la Unión Sionista dice que “destinará los recursos legales y diplomáticos necesarios” para “luchar contra el boicot internacional y los movimientos de deslegitimación”, con su proyecto de bantustanes solo conseguirá profundizar el aislamiento de Israel.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

3 thoughts on “El plan de la ‘oposición’ israelí para un pseudoestado palestino

  1. Reblogueó esto en Palestina en el corazóny comentado:
    Por si alguien tiene alguna -ingenua- esperanza en que un triunfo de la oposición laborista en las próximas elecciones de Israel podría traer algún cambio para el futuro de Palestina, el excelente Ben White se encarga de mostrar cuál es el plan del laborismo para un futuro ‘Estado’ palestino. Conviene recordar, además, que el partido Laborista históricamente fue responsable de la limpieza étnica y la colonización imparable de Paletina. Traducido por Javier Villate en su blog Disenso.

    1. Si son los mismos sionistas,que sueñan que nunca han existido palestinos ni existiran jamas, siguiendo el ejemplo del apartheid antes de triunfar madela en sudafrica, ademas, que ya no sueñen, parece ser que los EU ya estan un tanto de las politicas de Israel, y si las desiciones de componer las cosas invaden israel ya que ellos les dan de comer y su existencia como estado desaparece de un plumazo sin su asistencia, y el soñado estado sionista quedaria como un circo para turistas como un Holliwood de muy baja categoria.

  2. Reblogueó esto en Los otros judíosy comentado:
    Algunos creen que hay una alternativa válida en la Unión Sionista compuesta por el Partido Laborista y Hatnuah, de Tzipi Livni, que hace poco fue echada del gobierno.
    El otro día hubo una manifestación de miles de personas que pedían el fin de la era Netanyahu. Es a la Unión Sionista que apoyaban. Saquen sus conclusiones.

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