Lo que Gaza necesita

Hace exactamente seis meses, el 26 de agosto de 2014, la operación “Margen Protector” llegó a su fin gracias a un acuerdo de alto el fuego. La operación, que se cobró las vidas de más de 2.200 palestinos y 72 israelíes, causó estragos en la Franja de Gaza. Incluso antes de esta operación, los resultados de anteriores campañas militares israelíes eran visibles en las ciudades y pueblos de Gaza, y la combinación del bloqueo impuesto por Israel, los cierres frecuentes del paso fronterizo de Rafah y la eliminación de la mayor parte de los túneles comerciales bajo la frontera egipcia estaban ya cobrándose un fuerte peaje a costa de las condiciones de vida de los palestinos.

La reconstrucción de Gaza está avanzando a paso de tortuga y el desempleo rebasa el 40 por ciento (Foto: Karl Schembri).

 

La situación en Gaza antes de la operación “Margen Protector” era tan grave que las autoridades israelíes habían admitido (en hebreo) que “tenemos que pensar si no estamos estrangulando demasiado a Hamas, hasta el punto de que no tenga más remedio que arrastrarnos a una operación militar a gran escala fruto de la desesperación”. Antes de la operación, el desempleo en Gaza era del 45 por ciento y más del 70 por ciento de sus habitantes dependía de la ayuda humanitaria.

Ahora, seis meses después del final de la operación militar y cuatro meses después de la Cumbre de El Cairo, donde 50 países prometieron donar miles de millones de dólares para la reconstrucción de Gaza, la situación es mucho peor. La reconstrucción física de las estructuras y las infraestructuras avanza a paso de tortuga y la tasa de desempleo sigue siendo superior al 40 por ciento. Alrededor de 560 empresas y fábricas resultaron dañadas en el curso de la operación, 210 de ellas fueron totalmente destruidas o gravemente dañadas. En otras palabras, el sector productivo de la economía de Gaza, que ya estaba en un estado precario, sufrió un golpe brutal. La destrucción alcanzó a 17.000 viviendas, las cuales se añadieron al déficit ya existente antes de la operación “Margen Protector”.

Como parte del acuerdo de alto el fuego, Israel ha aliviado algunas restricciones de acceso  impuestas a los gazatíes, pero la mayor parte siguen en vigor, por lo que la vida diaria en Gaza es extremadamente difícil y las perspectivas de recuperación de la economía palestina, en general, y de Gaza, en particular, son extremadamente sombrías.

En la primavera de 2014, antes de la operación “Margen Protector”, empezamos a trabajar en un nuevo informe que debía ofrecer datos y análisis del estado de la economía de Gaza, con el fin de evaluar las consecuencias de las restricciones de acceso entre Gaza y Cisjordania y las posibilidades que no se aprovechan debido a la política israelí de separación de ambos territorios palestinos. Esta política, cuyos detalles nunca han sido oficialmente publicados, se refleja en una serie de decisiones encaminadas a la institucionalización de la división entre las dos parte de los territorios palestinos ocupados en 1967.

En la actualidad, después de la operación “Margen Protector” y de que destacadas personalidades políticas y de las fuerzas de seguridad hayan hablado en favor de la reconstrucción de Gaza, la política de separación sigue su camino. Israel ha levantado unas pocas restricciones y algunas de ellas han suscitado cierta esperanza, sobre todo la eliminación de la prohibición radical de venta de bienes de Gaza en Cisjordania. Sin embargo, estos pasos avanzan a un ritmo desesperadamente lento y las personas a cargo de la implementación de los mismos los han interpretado de forma muy restrictiva. Todo esto es particularmente grave si tomamos en cuenta las actuales necesidades de los gazatíes, para quienes la mayoría de las restricciones siguen en vigor y continúan arrojando tétricas sombras sobre las vidas de los residentes del enclave.

La retórica que hemos escuchado recientemente parece indicar que cada vez son más los políticos israelíes que entienden la necesidad de volver a comunicar la Franja de Gaza y Cisjordania y, por tanto, abandonar la política de separación.

En el informe que publicamos hoy, intentamos demostrar la urgente necesidad de que exista una comunicación entre Gaza y Cisjordania, así como las posibilidades que esta comunicación abre para la recuperación de la economía palestina. El capítulo 7 del informe, escrito por el economista Shir Hever, aporta datos relacionados con la economía palestina. Su conclusión, nada sorprendente por cierto, es que la comunicación de los dos territorios palestinos podría dar un importante impulso a toda la economía palestina y, más importante aún, es en realidad una condición para una verdadera recuperación. Por ejemplo, el informe examina la situación de la industria textil. Hasta que se intensificó el bloqueo en 2007, el sector empleaba a 25.000 trabajadores, mujeres en su mayoría. Tras la intensificación del bloqueo, las exportaciones de productos textiles de Gaza a Cisjordania se derrumbaron. A pesar de la dura competencia de los fabricantes de Asia oriental, los productos de Gaza podrían tener un mercado debido al prestigio de su marca.

Actualmente, estamos revisando la investigación complementaria que llevamos a cabo y los resultados de los debates de los grupos sectoriales en Gaza, que han contado con la participación de destacados profesionales de diferentes sectores, como el de los muebles, procesamiento de alimentos, textiles, agricultura y tecnologías de la información y las comunicaciones. Los resultados de estas investigaciones se publicarán pronto. Los participantes en los grupos sectoriales hablaron principalmente sobre las posibilidades de sus negocios y cómo la libertad de movimientos les permitiría crecer y todo lo que esto implica. El propietario de una fábrica textil, que ha estado trabajando al 10 por ciento de su capacidad desde el inicio del bloqueo, dijo: “El día siguiente a la apertura de las fronteras, llevaré muestras a Cisjordania para ver cómo se comportan en el mercado. Todavía tenemos buenas conexiones allí”.

Puedes descargarte el informe completo.

Fuente: What Gaza needs | Gaza Gateway | Facts and Analysis about the Crossings, Gisha

Gisha es una organización israelí sin ánimo de lucro, fundada en 2005, cuyo objetivo es proteger la libertad de movimientos de los palestinos, especialmente de los habitantes de Gaza. Gisha defiende los derechos garantizados por las leyes internacionales e israelíes.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)