¿Por qué llama Netanyahu a los judíos europeos para que emigren a Israel?

Yvonne Ridley

Fuente: Netanyahu’s call for a European exodus masks Zionist failure, Middle East Monitor, 17/02/2015

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu (izquierda) llama a los judíos europeos para que emigren a Israel, pero el presidente francés François Hollande (derecha) está en desacuerdo.

Los sionistas tienen un objetivo principal: conseguir que los judíos huyan de sus países natales y se trasladen a Israel. Es un objetivo que persiguen con tanta dedicación como el peor de los antisemitismos, que también quiere ver una Europa sin judíos. En este sentido, sionismo y antisemitismo son las dos caras de una misma moneda.

Así, pues, pocas horas después de la última atrocidad acaecida en Dinamarca, el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu utilizó el atentado asesino como una excusa para instar a todos los judíos a abandonar Europa y emigrar al estado sionista. Sin perder esta nueva oportunidad política en plena campaña electoral, se apresuró a avivar los temores del antisemitismo y a crear un falso clima de pánico en todo el continente.

Lamentablemente, Europa está padeciendo una serie de campañas de odio contra las minorías, en las que los judíos son solo uno de tantos objetivos, aunque los ataques contra ellos ocupen los principales titulares de los medios.

Las estadísticas precisas sobre el aumento del antisemitismo son escasas. A principios de este mes, el alcalde de Londres sugirió que el 95 por ciento de todos los delitos de odio se cometieron contra judíos, que es la misma cifra que publicó la oficina de prensa de la Policía Metropolitana. Sin embargo, si examinamos las estadísticas con detenimiento, veremos que los datos han sido mal interpretados. El año pasado se cometieron alrededor de 13.000 delitos de odio en la capital inglesa, pero de estos “solo” 358 fueron antisemitas. Esto sigue siendo preocupante, evidentemente, pero lo cierto es que representa menos del 2 por ciento del total.

En realidad, en 2014, según los datos de la policía londinense, hubo casi dos veces más ataques islamófobos que antisemitas. Algunos dicen que estos datos reflejan la tendencia a nivel de Reino Unido e incluso de Europa, aunque, insisto, no hay datos realmente precisos.

Por tanto, parece que Netanyahu se equivoca al decir que Europa no es segura para los judíos tras los ataques terroristas de París y Copenhague. Son pocas las personas que parecenhowl estar convencidas por el argumento de Netanyahu, según el cual Israel es ahora el único país del mundo en el que los judíos pueden sentirse seguros.

Al margen de que sus motivaciones sean electorales, Netanyahu sabe que existe una fuga de cerebros en Israel que ha hecho sonar las alarmas en Tel Aviv. Dicen que el sistema de enseñanza superior del país se está deteriorando y que los israelíes con estudios superiores están emigrando, según un informe de 2013 publicado por el Centro Taub de Estudios de Política Social. Este éxodo intelectual de talento judío preocupa a Netanyahu y al resto del parlamento israelí, porque significa que el sueño sionista está fracasando. Quizá a los líderes israelíes les preocupe también que, en agudo contraste, los llamamientos globales a que los palestinos puedan ejercer su derecho al retorno a sus hogares están creciendo con cada nueva generación.

¿Podría ser esta la verdadera razón que se esconde detrás de los recientes llamamientos de Netanyahu para que los judíos europeos emigren a Israel? Si es así, estaríamos ante un intento desesperado de apuntalar el proyecto sionista. Pero le ha salido el tiro por la culata. Su alarmismo ha provocado que el gran rabino de Copenhague, Yair Meljior, expresara su consternación por los llamados del primer ministro israelí. “Si la forma en que abordamos el terrorismo es salir corriendo —dijo el rabino Meljior—, deberíamos irnos todos a una isla desierta. […] El terrorismo no es una razón para irse a Israel”.

El primer ministro francés, Manuel Valls, criticó el llamamiento del líder israelí para que los judíos abandonen Europa y pidió a los 475.000 judíos franceses que se queden en el país. Además, cuestionó la oportunidad del llamamiento de Netanyahu, justo un mes antes de la celebración de las elecciones israelíes.

“El hecho de estar en medio de una campaña electoral no le autoriza a hacer este tipo de declaraciones”, dijo Valls. “El lugar de los judíos franceses es Francia”. Sus palabras fueron respaldadas inmediatamente por el presidente François Hollande.

Según la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, los judíos de Dinamarca son daneses. “Son una parte importante de nuestra comunidad y haremos todo lo que esté en nuestras manos para proteger a la comunidad judía de nuestro país”, dijo.

Este es el tipo de mensaje al que deberían prestar atención los judíos de Europa. Abandonar sus hogares no resolverá el problema del racismo en el continente. Las personas de todos los credos y los de ninguno necesitan vivir juntas contra los neofascistas, su antisemitismo y su islamofobia si queremos derrotar al racismo.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)