Hizbolah: un pretexto israelí para una guerra con Irán

Ludwig Watzal

Fuente: Hezbollah: The Global Footprint of Terror or a pretext for war against Iran?, MWC News, 7/02/2015

En febrero de 2008, un destacado líder de Hizbolah, Imad Mugniyeh, fue asesinado en Damasco. Todo el mundo supuso que el responsable fue el infame Mossad israelí. Después de siete años, se ha dicho que fue la CIA la que cometió el asesinato, mientras que el Mossad se limitó a darle la información necesaria para ejecutar el crimen. Esto no ha sorprendido a nadie. ¿Acaso no están las dos organizaciones implicadas en actos criminales a lo largo y ancho del planeta? La cuestión es: ¿por qué se dice esto ahora?

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, está haciendo todo lo posible para que las negociaciones entre EEUU e Irán fracasen. Después de haber preparado chapuceramente su discurso ante el Congreso de EEUU para el 3 de marzo, en colaboración con el íntimo enemigo de Obama John Boehner, portavoz del Congreso, Netanyahu creyó que se había apuntado un tanto contra el presidente Obama, pero el tiro le ha salido por la culata. Esta ha sido la mayor afrenta a un presidente de EEUU de una serie de humillaciones sin cuento contra destacados políticos y representantes del país. Ha mostrado quién manda realmente en el Capitolio por lo que se refiere a la política norteamericana en Oriente Medio.

Algunos demócratas han amenazado con boicotear el discurso de Netanyahu, un discurso que se espera que sea sectario y contrario a los intereses nacionales de EEUU, un discurso en contra de la normalización de las relaciones con Irán después de 36 años de enemistad y desencuentros. Un signo de solidaridad con el presidente Obama sería que todos los demócratas se mantuvieran alejados, incluyendo el vicepresidente Joe Biden, que preside este tipo de sesiones junto a Boehner. ¡Al parecer, Biden estará fuera de la ciudad! Sería un acto de gran simbolismo para el pueblo estadounidense. Sin embargo, en Israel las humillaciones de Netanyahu contra Obama no le han causado muchos reveses en las encuestas. Está por ver cuánta sangre política quedará en la alfombra tras estas peleas entre EEUU e Israel.

Este giro propagandístico sobre el asesinato del líder de Hizbolah Mugniyeh ha sido alimentado por la revista Newsweek, el Washington Post y el WINEP (The Washington Institute for Near East Policy), un destacamento de propaganda sionista en EEUU, flanqueados por el derechista Jerusalem Post. Antes de que el WINEP fuera subcontratado, perteneció al AIPAC, el grupo de presión sionista más conocido de EEUU, que apoya financieramente a casi todos los miembros del Congreso con el fin de que voten luego a favor de la política de ocupación y colonización de Israel en Palestina.

El mensaje dirigido a Obama con esta “información de última hora” es “nos necesitas”. Evidentemente, las dos agencias de inteligencia son socios en el crimen. Pero el verdadero mensaje es que Netanyahu quería limitar los daños que había causado su desastroso intento de marginar al gobierno Obama con el fin de dirigirse al Congreso. Al afirmar que la CIA fue responsable del asesinato de Mugniyeh, los grupos de presión sionistas están enviando el mensaje de que el Mossad podría tener todavía más “secretos” en la recámara. Esta maniobra sionista es, simplemente, otro nuevo intento de sabotear las negociaciones entre EEUU e Irán. Netanyahu sabe que Obama es políticamente un “hombre de paja”. Es por eso que él puede comportarse como un vaquero temerario.

Los grupos de presión sionistas utilizan a Hizbolah como chivo expiatorio, pero su verdadero objetivo es Irán. En este punto entra en escena Matthew Levitt, que trabaja para el WINEP. En 2006 calificó a Hamas como una “organización terrorista” y ahora ha hecho lo propio con Hizbolah en su último libro. Lo que él y su compañero Adam Goldman, del Washington Post, han dicho sobre Hizbolah es absolutamente increíble. A pesar de ello, Levitt ha sido citado en varias ocasiones en el Post.

Levitt dice en su libro que Hizbolah está conquistando el mundo, que está detrás de casi todos los “ataques terroristas”, pero que el verdadero instigador, que actúa entre bambalinas, es Irán. El propósito de estas mentiras sionistas es sembrar el miedo y manipular a los estadounidenses para que apoyen una guerra contra Irán, en beneficio de Israel.

El índice del libro dice todo lo que se puede esperar de él: “Hizbolah ataca a los occidentales en Líbano y otros lugares”, “Atentados terroristas en Buenos Aires”, “Librarse por los pelos en Bangkok”, “Hizbolah aterriza en América del Norte”, “Atentado de las Torres de Jobar”, “Hizbolah en Irak”, “Partido del Fraude: La empresa criminal de Hizbolah en Estados Unidos”, “Guerra en la sombra”. Casi la mitad del libro está sobrecargado de notas a pie de página. Si uno se molesta en comprobarlas, descubrirá que las fuentes originales apenas coinciden con el comentario o la interpretación de Levitt.

Para Levitt, Irán es el poder siniestro que mueve los hilos. Se parece a la retórica de George W. Bush sobre el “eje del mal”. Su ideologizado libro es de la misma calaña que la afirmación de que la CIA asesinó al líder de Hizbolah. Estas acusaciones solo están respaldadas por fuentes anónimas, que pueden ser inventadas por cualquier periodista.

Los grupos de presión sionistas están poniendo mucha carne en el asador para arrastrar a EEUU a una guerra con Irán. Es poco probable que esto suceda bajo la presidencia de Obama. Esta podría librarse con Hillary Clinton o Jeb Bush en la Casa Blanca, pues están mucho más inclinados a convertir el sueño de Israel en realidad. En cambio, Obama podría vengarse de Netanyahu por sus humillaciones y reconocer el estado de Palestina. El gobierno Obama debería mandar a paseo a Netanyahu con el fin de recuperar su autoestima.


Dr. Ludwig Watzal es colaborador de MWC News y trabaja como periodista en Bonn, Alemania.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)