Israel inventa justificaciones legales para sus matanzas de civiles en Gaza

Charlotte Silver

Fuente: Israel contorts law to “excuse” attacks on Gaza’s civilians, The Electronic Intifada, 6/02/2015

Esta familia de Gaza fue una de las muchas cuyas casas fueron destruidas por el ejército israelí el verano pasado. (Foto: Anne Paq / ActiveStills)

 

El primer día de los bombardeos masivos israelíes contra Gaza el verano pasado, el ejército hebreo disparó un misil contra un edificio de viviendas de tres pisos, destruyéndolo por completo y matando a nueve miembros de la familia Kaware.

Entre los muertos había niños y la atrocidad —o el “error” como dirían más tarde las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)— presagiaba lo que sería una de las tácticas más mortíferas de la campaña militar de 50 días: la destrucción de casas palestinas.

Un nuevo informe del grupo de derechos humanos israelí B’Tselem examina cómo Israel permitió los ataques generalizados contra casas palestinas el verano pasado. El informe concluye que Israel violó el derecho internacional, pero sugiere que podía no haber violado sus propias políticas.

De hecho, la oficina de Danny Efroni, abogado general militar (MAG) de Israel, dijo que el ataque contra la casa de la familia Kaware cumplió con la ley israelí y demás requerimientos del derecho internacional. Solo ha abierto una investigación criminal por un ataque contra una residencia privada.

Aunque el ejército y el gobierno israelíes se han enfrentado al puñado de investigaciones internas del MAG sobre algunos pocos hechos del verano pasado, se han opuesto todavía más enérgicamente a la actual investigación de la ONU sobre el ataque contra Gaza. Es probable que las conclusiones sean mucho menos tolerantes que las del MAG, el cual ha retorcido el derecho internacional para bendecir los ataques israelíes contra edificios e infraestructuras civiles palestinas.

B’Tselem estima que de los más de 2.200 hombres, mujeres y niños que perdieron sus vidas durante los bombardeos, el 25 por ciento de los mismos se encontraba en sus casas cuando fueron asesinados. Y de estos, al menos el 70 por ciento eran civiles.

En un ataque detallado en el informe, 34 personas de cinco familias diferentes perecieron en el bombardeo de un edificio que albergaba una guardería.

Defenderse de las críticas

Tras la apertura de trece investigaciones criminales, Efroni ha declarado que “la ley es probablemente la herramienta más eficaz para defenderse de los argumentos esgrimidos contra nosotros”.

Pero la “ley” a la que Efroni y sus investigadores se adhieren ha experimentado una profunda reconstrucción: en 2008, el departamento legal de las FDI introdujo nuevas directrices que permiten el tipo de guerra que Israel ha llevado a cabo en las tres últimas grandes agresiones contra Gaza.

La División de Derecho Internacional (DDI), una sección de la oficina del MAG, empezó a autorizar ataques aéreos sistemáticos contra la infraestructura civil durante la operación Plomo Fundido —la campaña de bombardeos israelíes contra Gaza de finales de 2008 y comienzos de 2009—, con el argumento de que todo estaba en manos de Hamas.

En 2009, un oficial de la DDI dijo al diario Haaretz: “Nuestro objetivo no es encadenar al ejército, sino darle herramientas para ganar de manera legal”.

Tras el primer día de la operación Margen Protector del verano pasado, un portavoz militar anunció que las cuatro viviendas que habían sido destruidas eran las casas de “miembros de la organización terrorista Hamas”. Sin embargo, al día siguiente, el ejército se retractó, alegando que las casas no solo eran donde vivían los miembros de Hamas, sino que formaban parte de la infraestructura del grupo “terrorista”.

Indemnizar al ejército

Esta última se convirtió en la justificación oficial para atacar viviendas.

La justificación es problemática, según B’Tselem, porque el ejército tiene que presentar pruebas para corroborar que los miles de casas dañadas o destruidas eran centros de actividades terroristas y poder justificar, así, según las reglas de la proporcionalidad, las masacres de civiles palestinos.

La División de Derecho Internacional se encarga de elaborar justificaciones para el muy influyente programa de asesinatos selectivos y el sistema de “toque de azotea”, un eufemismo del bombardeo de las azoteas de los edificios a modo de aviso de un ataque posterior más brutal y mortífero. La táctica del “toque de azotea” fue ampliamente utilizada en Gaza el verano pasado.

A pesar de que no protegió a los civiles —como B’Tselem y otros muchos observadores de derechos humanos han reconocido—, la técnica del “toque de azotea” ha servido para algo: para indemnizar al ejército por la matanza de las personas que “permanecieron” en la zona o el edificio que recibió el aviso de “toque de azotea”.

Al explicar las razones por las que clausuró la investigación sobre el ataque contra la casa de la familia Kaware, el MAG dijo que el ejército había avisado suficientemente a la familia mediante una llamada telefónica y un “toque de azotea”.

El informe de B’Tselem ofrece una sólida refutación de las alegaciones del ejército israelí, que pretende convencernos de que hizo todo lo posible para proteger a los civiles inocentes. Lo que también ha quedado meridianamente claro es que no solo Israel ha matado y mutilado rutinariamente a civiles palestinos, sino que lo ha hecho siguiendo directrices que, por otra parte, han intentado “legalizar”.


Charlotte Silver es periodista independiente, trabaja en San Francisco y ha residido en Cisjordania. Puedes seguirle en @CharESilver.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)