Cómo un criminal de guerra puede vetar la ayuda a Gaza

David Cronin

Fuente: How a war criminal can veto aid to Gaza, The Electronic Intifada, 4/02/2015

¿Se le ha dado a un criminal de guerra israelí el poder de vetar qué ayuda puede entrar en Gaza?

A comienzos de esta semana, escribí sobre cómo Yoav Mordejai, un general que tomó parte en el ataque de 2009 contra Gaza, había sido invitado al Parlamento Europeo. Tras las quejas presentadas por activistas de la solidaridad con Palestina y algunos parlamentarios europeos, la comparecencia prevista de Mordejai fue cancelada ayer a última hora.

Sin embargo, se reunió con representantes de 28 gobiernos de la Unión Europea (UE). Es grotesco y lógico, al mismo tiempo, que estos diplomáticos recibieran a Mordejai.

Es grotesco porque al hacer eso, se le confirió un cierto grado de respetabilidad a pesar de sus crímenes contra la humanidad. Es lógico porque la UE es el principal proveedor de ayuda a los palestinos y Mordejai supervisa la entrega y distribución de esa ayuda.

En la conferencia celebrada el mes de octubre de 2014 en El Cairo, la UE se comprometió a entregar 450 millones de euros en concepto de ayuda a la reconstrucción de Gaza, después de que Israel la bombardeara durante siete semanas en julio y agosto.

Ese dinero se está canalizando a través de un “mecanismo de reconstrucción” constituido por la ONU, la Autoridad Palestina (AP) y un organismo del ejército israelí denominado COGAT (Coordinación de las Actividades del Gobierno en los Territorios). En tanto que jefe actual de COGAT, Mordejai ha participado directamente en el establecimiento de este mecanismo.

A COGAT se le está entregando datos personales de cada receptor de ayuda y puede rechazar la entrada de ayuda si así lo desea.

Sin arrepentimiento

Si un conocido pirómano prende fuego a tu casa —y nunca ha expresado el menor remordimiento por ello—, ¿le encargarías la reparación de los daños?

Mordejai fue jefe de batallón de la Brigada Golani, una unidad de infantería de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), durante la campaña de ataques contra Gaza de enero de 2009.

Se le puede comparar con el pirómano del ejemplo. Las pruebas recogidas por los observadores de derechos humanos indican que las tropas bajo su mando, o con las que trabajó estrechamente, utilizaron fósforo blanco, un arma que causa horribles quemaduras a sus víctimas.

Hace seis años, Mordejai ayudó a destruir Gaza. Sin haber demostrado jamás el menor remordimiento por ese crimen de guerra, ahora forma parte del equipo internacional que ha de determinar cómo ha de reconstruirse lo que él intentó destruir.

COGAT maneja muchos aspectos de la administración del día a día de la ocupación israelí de Cisjordania y Gaza. Al imponer el bloqueo de Gaza desde 2007, ha estado dictando lo que puede entrar en la franja mucho antes de que le dieran esta especie de visto bueno de la ONU a través del denominado Mecanismo de Reconstrucción de Gaza. (Hay que insistir en que este visto bueno no altera el hecho de la ilegalidad del bloqueo, pues someter a una población civil a un castigo colectivo está prohibido por la Cuarta Convención de Ginebra.)

Comportamiento abyecto

Curiosamente, COGAT ha estado tratando de presentar sus actividades como humanitarias. Un folleto disponible en su sitio web se jacta de que COGAT ha aprobado 235 proyectos en Gaza que “proporcionan oportunidades de empleo y mejoran la calidad de vida de los residentes”.

En ninguna de las 16 páginas del folleto se reconoce que muchos de sus proyectos han sido dañados severamente por las tropas israelíes. Es decir, no se dice, por ejemplo, que proyectos que figuran en el folleto, como el Hospital Al Quds de la ciudad de Gaza, fueron atacados por la Brigada Givati, otra división de infantería. Tampoco se dice que el daño catastrófico causado a la economía gazatí, incluyendo su fenomenal desempleo, es una consecuencia directa del bloqueo israelí.

Soldados al mando de Yoav Mordejai estuvieron en los alrededores del hospital cuando fue bombardeado y podrían haber participado en el ataque.

Acepto que hacer llegar la ayuda a un pueblo sitiado puede requerir compromisos nauseabundos. Pero en este caso, los donantes internacionales no solo están llegando a estos compromisos con la ocupación israelí, sino que se están arrastrando ante ella.

Los donantes han aceptado completamente jugar con las reglas de la ocupación. En noviembre del año pasado, los ministros de exteriores de la UE hicieron público un comunicado que pedía a las partes pertinentes “aplicar plenamente” los procedimientos de control de las entregas de la ayuda a Gaza.

No puede sorprender que el comunicado eludiera una cuestión crucial: el hombre a cargo de estos procedimientos es un criminal de guerra.


David Cronin es un periodista irlandés y activista político que reside en Bélgica. Su nuevo libro es Corporate Europe: How Big Business Sets Policies on Food, Climate and War (Pluto, 2013). Su anterior libro es Europe’s Alliance With Israel: Aiding the Occupation (Pluto, 2011).

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

One thought on “Cómo un criminal de guerra puede vetar la ayuda a Gaza

  1. Reblogueó esto en Palestina en el corazóny comentado:
    Raji Sourani (Director del prestigioso Centro Palestino de DDHH, en Gaza, afirmó que la conferencia de El Cairo para la reconstrucción de Gaza significó la institucionalización internacinoal del bloqueo israelí. Allí se le confió a Israel, la potencia responsable del bloqueo y de la reciente y brutal destrucción de Gaza, la supervisión (y el negocio) de la reconstrucción. Como afirmó otro activista palestino, ¿por qué no va a lanzar otro ataque sobre Gaza, si resulta un negocio lucrativo y no tiene que pagar ningún precio por sus crímenes?
    David Cronin reflexiona: “Hace seis años, Mordejai ayudó a destruir Gaza. Sin haber demostrado jamás el menor remordimiento por ese crimen de guerra, ahora forma parte del equipo internacional que ha de determinar cómo ha de reconstruirse lo que él intentó destruir.” (Traducido y publicado por Javier Villate en su blog Disenso).

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