Israel atacó deliberadamente a la población civil de Gaza el verano de 2014, dice investigación

Ben Norton

Fuente: Independent investigation details Israel’s deliberate targeting of civilians in Gaza, Mondoweiss, 29/01/2015

Una mujer palestina sentada sobre las ruinas de su casa destruida por los israelíes en Beit Hanún. (Foto: Reuters)

 

Una nueva misión de investigación independiente en Gaza ha detallado los asesinatos deliberados de civiles palestinos por parte de Israel en la campaña de bombardeos del verano de 2014, denominada operación Margen Protector. Los hechos documentados en la investigación incluyen el uso de escudos humanos, el asesinato de civiles a sangre fría, los ataques contra personal sanitario, etcétera.

El informe, de 237 páginas, está basado en trabajo de campo y la investigación llevada a cabo por Médicos por los Derechos Humanos – Israel (MDH-I), junto a otras organizaciones de médicos y de derechos humanos. Según sus propias palabras, MDH-I “contrató a ocho expertos médicos internacionales independientes, no afiliados a ningún partido israelí o palestino implicado en el conflicto”, que dirigieron el trabajo de especialistas en medicina, salud y derechos humanos. Jennifer Leaning, directora del Centro de Salud y Derechos Humanos del Departamento de Salud Global y Población de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, fue una de las elegidas para supervisar el informe.

La investigación fue también apoyada por una amplia gama de destacadas organizaciones internacionales, como la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, el Programa de Ciencia y Derechos Humanos, la Fundación Británica Shalom-Salam, Ayuda Cristiana, la Fundación Sociedad Abierta y muchas más.

En su presentación, la misión de investigación ha estimado que, en la agresión israelí de 50 días contra Gaza,

  • murieron violentamente más de 2.100 palestinos;
  • al menos el 70 por ciento de esas víctimas mortales eran civiles;
  • más de 500 niños murieron violentamente;
  • más de 11.000 resultaron heridos y
  • al menos 100.000 se quedaron sin hogar.

The Electronic Intifada publicó un resumen de los resultados de la investigación, poniendo una atención especial en un incidente que tuvo lugar en el pueblo gazatí de Juzga, en el que el ejército hebreo disparó contra una multitud de civiles que estaba huyendo del asedio israelí y portaba banderas blancas mientras gritaba “somos pacíficos, somos pacíficos”.

No obstante, este ataque palidece en comparación con los que se describen en el informe. MDH-I ha desvelado que Israel hizo lo siguiente en el curso de su operación Margen Protector:

  • utilizaron a civiles palestinos como escudos humanos;
  • dispararon a civiles a corta distancia;
  • abandonaron a niños mortalmente heridos hasta que murieron desangrados, incluso después de que los soldados establecieran contacto visual con ellos;
  • llevaron a cabo sucesivos ataques contra un mismo lugar (double taps), matando a los supervivientes heridos y a quienes intentaban rescatarlos;
  • bombardearon clínicas y centros médicos en los que se habían refugiado los civiles y se atendía a los heridos;
  • atacaron hospitales “deliberadamente”;
  • impidieron que servicios de urgencia como la Cruz Roja evacuara a los heridos;
  • mataron e hirieron a “muchos” equipos médicos que estaban evacuando a los heridos;
  • impidieron que los civiles salieran de las zonas que estaban siendo atacadas;
  • atacaron las rutas de escape de los civiles;
  • bombardearon ambulancias;
  • atacaron a civiles que intentaban huir de las zonas que estaban siendo bombardeadas;
  • golpearon físicamente a civiles y
  • negaron a los civiles alimentos y agua.

Y mucho más.

El informe documenta, también, el uso por parte de Israel de armas no convencionales y experimentales, que ocasionaron heridas y lesiones que los médicos locales calificaron como “extrañas o inexplicables”. Entre las armas y municiones empleadas figuraron

  • flechettes, pequeños dardos de acero, que los médicos tuvieron que retirar de los rostros de los niños mediante cirugía;
  • “barriles explosivos”, que los israelíes llaman Tzefa Shirion, que se utilizan para limpiar el terreno de minas, pero que fueron lanzados contra la población civil;
  • lo que se sospecha que eran bombas DIME (Explosivos de Metal Inerte Denso), que causaron quemaduras “extrañas” en el cuerpo y “amputaciones inusuales”, con trozos de piel “carbonizada” que no olía a carne quemada y una especie de “tatuajes” negros alrededor de los muñones de las amputaciones;
  • armas que dejaban “‘chips informáticos’ de marca Sony incrustados como metralla en los cuerpos de las personas”, y
  • “un gas de tipo desconocido”, una sustancia de color blanco con un “olor a cloaca” que quemaba la piel y causaba problemas respiratorios y podía ser visto y olido a 500 metros de distancia.

El informe señala que “la inmensa mayoría de los heridas que causaron la muerte o requerían hospitalización […] fueron el resultado de una explosión o de un aplastamiento, causando a menudo varias heridas complejas”. Aproximadamente la mitad de los habitantes de Gaza entrevistados fue atacada en sus casas. Familias enteras murieron en los ataques.

Un gráfico del informe ilustra los lugares en los que fueron atacados los palestinos.

 

El informe señala que

los ataques [efectuados por Israel] estuvieron caracterizados por intensos e impredecibles bombardeos de barrios residenciales, por lo que era imposible distinguir entre objetivos legítimos y poblaciones protegidas [por el derecho internacional], y causaron una destrucción generalizada de casas y propiedades civiles. Estos ataques indiscriminados, realizados por la aviación, los aviones no tripulados, la artillería, los tanques y los barcos de guerra, es poco probable que hayan sido el resultado de decisiones tomadas por los soldados o jefes individuales; deben de haber contado con la aprobación del alto mando militar y del gobierno israelíes.

También indica que “no hubo espacios seguros garantizados en la Franja de Gaza y tampoco rutas de escape seguras”. Los expertos acusan a Israel de “graves violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional”.

Estas conclusiones se basan en extensas entrevistas con víctimas, testigos, profesionales de la salud, empleados de organizaciones humanitarias, funcionarios de los gobiernos locales y representantes de organizaciones internacionales de socorro. Pruebas forenses, médicas y de otros tipos fueron recogidas para verificar científicamente estos testimonios orales.

MDH-I habló con 68 enfermos hospitalizados que fueron heridos en los ataques e incluye transcripciones de estas entrevistas en su informe. La mayoría de los gazatíes entrevistados después de los ataques sufren de

  • insomnio,
  • recuerdos recurrentes,
  • pesadillas,
  • depresión,
  • pérdida de peso,
  • pérdida de apetito y
  • estados emocionales inestables

Otras consecuencias de los ataques, señala la investigación, han sido

  • una sobrecarga y una escasez de recursos en los hospitales de Gaza;
  • problemas con el traslado de los pacientes de los hospitales de Gaza a hospitales del extranjero para su tratamiento;
  • desplazamientos de larga duración debido a la destrucción total o parcial de unas 18.000 casas;
  • daños mentales y psicosociales de larga duración y
  • una urgente necesidad de servicios de rehabilitación con recursos suficientes para cumplir su función.

En sus recomendaciones, MDH-I y demás organizaciones han pedido a los agentes internacionales, como la ONU, la Unión Europea y EEUU, que “garanticen que los gobiernos de Israel y Egipto permitan y faciliten la entrada de equipos de investigación a Gaza, incluyendo expertos en derechos humanos y en armamento”, señalando que “meses después de la ofensiva, aún no se ha hecho esto”.

Israel ha impedido que destacadas organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y el Observatorio de Derechos Humanos, entraran en Gaza en agosto de 2014 para investigar. Esta investigación médica tal vez sea la primera investigación independiente a gran escala realizada en Gaza desde los ataques del verano de 2014.

MDH-I ha animado a la comunidad internacional para que apoye las investigaciones llevadas a cabo por grupos de la sociedad civil palestina en su “empeño por recoger pruebas en Gaza, con el fin de iniciar procedimientos legales y de otro tipo, así como para buscar justicia y reparaciones”. Sugiere que las evidencias presentadas en el informe “sean utilizadas para determinar legalmente las violaciones de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional”.

Amnistía Internacional y el Observatorio de Derechos Humanos han acusado a Israel de cometer crímenes de guerra en sus ataques contra Gaza en el verano de 2014. La organización israelí de derechos humanos B’Tselem ha mostrado que la mayoría de las víctimas mortales en 70 ataques contra viviendas de Gaza eran mujeres, niños y ancianos, y afirma que los ataques del ejército israelí contra las viviendas palestinas podrían constituir crímenes de guerra.

Palestina se unirá a la Corte Penal Internacional el 1 de abril de 2015. En enero, la fiscal de esta corte inició una investigación preliminar sobre posibles crímenes de guerra en los territorios palestinos ocupados.

Israel y sus aliados norteamericanos se refieren a menudo a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) como “el ejército más moral del mundo”. Esto ha llevado a algunos, como el destacado periodista israelí Gideon Levy, a criticar lo que consideran una hipocresía, a la luz de ataques documentados como estos. En julio de 2014, en medio de la operación Margen Protector, el embajador de Israel en EEUU, Ron Dermer, insistió en que las FDI merecían el Premio Nobel de la Paz por la “contención inimaginable” con que actuaron en Gaza y que Israel se había ganado “la admiración de la comunidad internacional” por su supuesta precaución. Este informe parece indicar lo contrario.


Ben Norton es escritor y periodista independiente. Sus trabajos han sido publicados en CounterPunch, The Electronic Intifada, Common Dreams, Think Progress y ZNet, entre otras publicaciones. Su sitio web es BenNorton.com y se le puede seguir en Twitter en @BenjaminNorton.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)