La arrogancia, prepotencia y mala educación de Israel alcanza incluso a sus aliados

Richard Silverstein

Fuente: Shin Bet Manhandled French Prime Minister in Grand Synagogue, Bibi Insulted French Jewish Leadership, Tikun Olam, 18/01/2015

Netanyahu, Hollande y Valls después de que este último fuera maltratado por un matón del Shin Bet.

 

Maariv ha publicado hoy una historia asombrosa. Cualquiera que lea este blog, estará acostumbrado a la brutalidad del Shin Bet [servicios secretos israelíes, N. del T.]. Pero, normalmente, esa brutalidad está reservada para los palestinos, los periodistas árabes y los viajeros con un perfil “racial” árabe. Nunca hubiéramos esperado que se empleara también con un líder electo de un país que es aliado de Israel.

En el día de la ceremonia en memoria de los muertos en el ataque contra el supermercado de comida kosher, el primer ministro francés Manuel Valls se dispuso a tomar su asiento en la sinagoga junto al presidente François Hollande y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Cuando se acercaba a su asiento, un agente del Shin Bet le cortó el paso, reteniéndole hasta que Netanyahu se sentó en su sitio. Según Valls, el agente le agarró del brazo y le obligó a esperar hasta que el israelí se sentó.

Valls le gritó en francés y en inglés: “Usted no establece las reglas aquí. Usted proporciona seguridad al primer ministro de Israel. Eso es todo”.

El embajador israelí se disculpó por el incidente. No puede haber ninguna duda de que esto fue una afrenta deliberada a los líderes políticos de Francia. Hollande y Valls dejaron claro, durante la visita de Netanyahu, que no era bienvenido en el país. Bibi no se caracteriza por aguantar con gusto los insultos. Así que él, sus lacayos oficiales o el mismo Shin Bet se encargaron de bajarle los humos a Valls. Esto es un juego extremadamente peligroso. Es un juego de personas muy desesperadas que no tienen en cuenta los intereses generales a largo plazo de su país; pero son personas muy motivadas por sus necesidades y emociones personales.

Un líder de la comunidad judía francesa contó una reunión que mantuvo Netanyahu con los líderes de la comunidad. Los que asistieron fueron “gravemente insultados” por la comparación que hizo el primer ministro israelí de su conducta con la de los judíos españoles en 1492, “que se sentían bien en España y cometieron el error” de no abandonar el país cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo.

El padre de Netanyahu, Ben Zion, fue un estudioso de la judería española medieval. Maariv señala que, en la reunión, Bibi invocó la autoridad de su padre para argumentar el insulto con el que ofendió a los líderes judíos franceses. Ya he dicho en otra ocasión que Bibi carece de la supuesta erudición de su padre con respecto a la historia judía. ¿A dónde tenían que haber ido los judíos españoles? ¿A Tierra Santa? Los judíos españoles encontraron refugio en muchos sitios, desde Amsterdam a Brasil o Nueva Amsterdam. Pero decir que, en el siglo XV, los judíos españoles deberían haber sabido que estaban condenados si se quedaban en España, es una completa memez.

Si establecemos una analogía histórica más, Bibi parece estar diciendo que Francia está dominada por el mismo tipo de enajenación religiosa que los católicos promovieron en la España del siglo XV. Excepto que esta vez será un furor islamista. Más aún, Bibi supone que las hordas islamistas que dominan Francia expulsarán a todos los judíos franceses. Por consiguiente, deberían escapar ahora a Israel, su patria, mientras estén a tiempo. Creo que la mayoría de las personas razonables reparará en la naturaleza absurda de esta lógica. Es el producto de una visión distorsionada de la realidad inducida por la ideología que caracterizó a Ben Zion Netanyahu, secretario personal de Zeev Jabotinsky.

La reprimenda de Netanyahu no es muy distinta —de hecho, es casi la misma— de culpar a los judíos polacos y rusos por no haber previsto el ascenso de Hitler y el Holocausto, y haber escapado mientras todavía estaban a tiempo. Es un acto vergonzoso de culpabilizar a las víctimas. Es fácil leer la historia a toro pasado, pero es mucho más difícil cuando estás en medio de la tragedia. Como alguien que ha conocido a supervivientes del Holocausto y escrito una historia oral de un superviviente de Auschwitz, creo que nunca se deben juzgar las acciones de quienes se enfrentan con semejantes dilemas de vida o muerte. Hay que ser una persona fría, cruel y sin corazón para hacer tales juicios. Y Bibi Netanyahu es, precisamente, una de esas personas.

Hechos como este presagian un endurecimiento de la postura del mundo hacia Israel. Cuando se le pidió cortésmente que se quedara en casa, Netanyahu desafió a sus anfitriones franceses. ¿Qué país querrá darle la bienvenida después de esto? Un acto de venganza mezquina de un matón del Shin Bet no ha hecho más que reforzar el proceso de aislamiento promovido por la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones).

Bibi ya había sido advertido de que desafiar el deseo de Hollande podría deteriorar las relaciones bilaterales para el resto de su mandato. Ahora, Israel puede esperar que Francia vote a favor de un estado palestino en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)