Netanyahu intenta aprovecharse del horror de Charlie Hebdo

Jessica Purkiss

Fuente: Netanyahu’s recruitment of the Hebdo attack, Middle East Monitor, 9/01/2015

El miércoles, dos hombres armados atacaron las oficinas de Charlie Hedo, la revista satírica francesa, matando a ocho periodistas, incluyendo a su jefe de redacción, junto a otras cuatro personas: un trabajador de mantenimiento, un visitante y dos agentes de policía. París está de luto por el trágico suceso y las condolencias han llegado desde todos los puntos del planeta.

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu ofreció su pésame al presidente francés tras conocerse la noticia del ataque. Hizo hincapié en que Europa debe estar al lado de Israel en la lucha contra el “islam radical”. En una reunión con el ministro de asuntos exteriores noruego que tuvo lugar este jueves, Netanyahu dijo: “Israel está siendo atacada por las mismas fuerzas que atacan a Europa. Israel está con Europa. Europa debe estar con Israel”.

El objetivo del terrorismo islámico “no es un acuerdo o fronteras, ni siquiera Israel” [sic], dijo Netanyahu el miércoles por la noche al comentar el atentado. “No es principalmente Israel y no es fundamentalmente Israel. El objetivo del terrorismo islámico es destruir nuestras sociedades y nuestros países”. En otro momento, dijo: “Los terroristas quieren destruir nuestras libertades y nuestra civilización, por lo tanto todos los países libres y todas las sociedades civilizadas tienen que unirse para luchar contra esta lacra”.

Y añadió: “Estos extremistas son parte de un movimiento global y esto necesita una respuesta global”. El “terrorismo” de Hamas, Hizbollah, EI y Al Qaeda no desaparecerá “a menos que Occidente lo combata físicamente, en lugar de hacerlo con falsos argumentos”.

Netanyahu ha intentado en varias ocasiones exagerar la amenaza de Hamas y de otros grupos militantes palestinos presentándola como un peligro no solo para Israel, sino para los países occidentales, con el fin de conseguir más apoyos. El ascenso del Estado Islámico (EI) fue aprovechado por Netanyahu para el mismo fin. Buscó apoyos en el momento en que las críticas por los bombardeos de Gaza de este verano crecieron. En un discurso en la asamblea general de la ONU, Netanyahu trató de justificar los bombardeos, la denominada “Operación Margen Protector”, al vincular a la resistencia armada palestina con el EI y presentar la guerra de Israel contra los grupos de la resistencia palestina como un “microcosmo de la lucha contra la yihad global”.

“El EI es Hamas y Hamas es el EI”, dijo. Vinculando a los grupos armados palestinos como Hamas con organizaciones como Al Qaeda, bajo el paraguas del terrorismo islámico radical, espera ganarse el apoyo de los líderes de EEUU y Europa.

Francia votó a favor de una resolución palestina presentada en el Consejo de Seguridad de la ONU a finales de diciembre. La resolución pedía el fin de la ocupación israelíes de los territorios palestinos en un plazo de tres años. En respuesta, Israel llamó a consultas a su embajador en París. Además de la resolución, hubo también una votación en el parlamento galo que pidió al gobierno de París el reconocimiento del estado palestino y, por si fuera poco, una iniciativa francesa propuso en el Consejo de Seguridad el establecimiento de un calendario para alcanzar un acuerdo de paz permanente en el marco de unas negociaciones sobre temas fundamentales como las fronteras y Jerusalén.

Todos estos movimientos han preocupado a Netanyahu. Israel está envuelta en una batalla por la opinión pública. Después de la operación Margen Protector, la gente y los políticos han empezado a cuestionar el argumento israelí de la autodefensa cuando el número de víctimas civiles palestinas aumentaban sin cesar. Las iniciativas parlamentarias en varios países europeos son un mero reflejo de este hecho, aunque solo tengan un valor meramente simbólico.

Netanyahu intentará capitalizar el atentado de París lo más posible. Al enfrentar a países como Francia con el enemigo global común, el islam radical, está buscando restablecer la unidad con Occidente. La concepción del “enemigo común” trata deliberadamente de confundir a los grupos de la resistencia palestina contra la ocupación con terroristas como los de París, de los que todavía no se conoce su afiliación. Es una concepción que ansía conceptualizar un “nosotros” contra “ellos” o un “islam” contra “Occidente”, una concepción que divide más que une.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)