Israel viola en alto el fuego en Gaza casi a diario

Maureen Clare Murphy

Fuente: Israel violates Gaza ceasefire nearly every day, The Electronic Intifada, 22/12/2014

Palestinos caminan entre los escombros de las casas del barrio Chuyahia de la ciudad de Gaza, que fueron destruidas durante los ataques israelíes del verano de 2014. 8 diciembre 2014. (Foto: Ashraf Amra / APA images)

 

Después de que aviones israelíes bombardearan Gaza el viernes, la BBC dijo que el ataque aéreo contra “una instalación de Hamas” era “el primero desde la declaración de la tregua en agosto”.

El breve artículo de BBC News, basado en una nota de prensa del ejército israelí, añadía que el ataque se produjo “en respuesta” a una cohete lanzado anteriormente desde Gaza.

El lector casual creerá que Israel no ha atacado Gaza desde el alto el fuego de agosto, que terminó con los intensos bombardeos que este verano se cobraron las vidas de más de 2.200 palestinos.

Sin embargo, la realidad es que Israel ha atacado a los palestinos de Gaza casi todos los días desde la firma del alto el fuego del 26 de agosto.

Mientras tanto, Israel y Egipto han mantenido el bloqueo de Gaza, esa cárcel al aire libre de 1,8 millones de palestinos.

Violaciones del alto el fuego

Una de las principales condiciones que pusieron los palestinos para acordar el alto el fuego fue el levantamiento de un bloqueo que ha prácticamente destruido la economía de Gaza y que ha tenido efectos extremadamente nocivos en casi todos los aspectos de la vida de los gazatíes.

Durante los 51 días de bombardeos israelíes de este verano, el grito unánime de Gaza no era poner fin únicamente a la violencia genocida. Un retorno al status quo del lento y continuo estrangulamiento bajo el bloqueo y la completa impunidad de las constantes violaciones de los derechos palestinos por parte de Israel no es algo sostenible. El brutal sacrificio —más de uno de cada mil habitantes muertos— exigía el cumplimiento de los derechos básicos.

“Un alto el fuego no es suficiente”, dijo Rayi Surani, del Centro Palestino de Derechos Humanos, en el momento álgido de la violencia israelí.

Palestinos tratan de entrar en Egipto por la frontera de Rafah el 21 de diciembre. (Foto: Ashraf Amra / APA images)

 

Aunque nunca se hizo plenamente público, el acuerdo de alto el fuego de agosto establecía la apertura de las fronteras de Gaza, la entrada sin limitaciones de materiales de construcción para la reconstrucción de los barrios devastados, la ampliación de la zona de pesca para los gazatíes y la relajación de las restricciones de acceso a las áreas contiguas a la valla fronteriza israelí.

Estas condiciones eran similares a las que formaron parte del alto el fuego que terminó con los doce días de bombardeos israelíes en noviembre de 2012 y que se cobró las vidas de centenares de palestinos en Gaza.

Palestinos socorren a un manifestante herido por los disparos de los israelíes en el norte de Gaza el 5 de diciembre. (Foto: Khaled al-Sabbah / APA images)

 

Como sucedió con las continuas violaciones del alto el fuego de noviembre de 2012, Israel ha vuelto a violar el acuerdo de agosto con total impunidad.

He aquí un breve repaso:

  • Se mantiene el bloqueo de Gaza. Al tiempo que el cierre de todos los pasos fronterizos israelíes con Gaza se mantienen cerrados, viajar a través de la frontera de Rafah con Egipto —el único punto de entrada y salida para la gran mayoría de los habitantes de Gaza— se ha vuelto casi imposible. El domingo, unos 630 palestinos salieron de Gaza por el puesto fronterizo de Rafah después de que El Cairo levantara temporalmente las barreras, la segunda vez en dos meses.Viajar a través de Rafah está reservado a enfermos que precisan tratamiento médico y personas que tienen permiso para ir al extranjero. A finales del mes pasado, había alrededor de 30.000 personas esperando para salir de Gaza por Rafah. Entre ellas había unos mil enfermos, “con cáncer avanzado, enfermedades renales y del corazón, así como pacientes necesitados de tratamientos ortopédicos y oftalmológicos”, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
  • No se permite la entrada en Gaza de materiales de construcción. Aunque se comprometieron 5.400 millones de dólares en la conferencia de donantes de El Cairo celebrada en octubre, “la reconstrucción de Gaza apenas ha comenzado” y en estos momentos “están entrando en Gaza menos materiales de construcción que antes del conflicto”, según el grupo humanitario Oxfam. A pesar de la magnitud de la destrucción —se ha estimado que Israel arrojó el equivalente a una bomba atómica en Gaza este verano—, solo un uno por ciento de los estimados cinco millones de toneladas de materiales de construcción necesarios han podido entrar en Gaza. “A este ritmo, harían falta 23 años para atender únicamente a las necesidades inmediatas”, ha declarado Oxfam.
  • Las exportaciones de Gaza están prohibidas. Solo un puñado de exportaciones pueden pasar cada mes por los puestos fronterizos israelíes destinados al tráfico de mercancías. Antes de la imposición del bloqueo en mayo de 2007, salían de Gaza una media de 240 camiones con productos de exportación cada semana. Hasta estos momentos, solo se permite la salida de dos camiones con mercancías a la semana de promedio. Aunque el gobierno israelí anunció en octubre una flexibilización de las restricciones de las exportaciones, la realidad es que el número total de camiones con productos de exportación que han podido salir este año es únicamente la mitad de la media semanal existente antes del bloqueo, según datos recogidos en el informe semanal de la OCHA.
  • Gaza es atacada constantemente por Israel. Las fuerzas armadas israelíes, que controlan los movimientos que tienen lugar en el área cercana a la valla fronteriza, atacan a los palestinos que se atreven a aproximarse a los perímetros de esta prisión al aire libre que es Gaza, donde se encuentra buena parte de las tierras más fértiles del enclave.Aunque el acuerdo de alto el fuego de agosto estipula que los palestinos tendrían más acceso a las zonas fronterizas, Israel “no ha anunciado oficialmente hasta ahora los límites de lo que considera área restringida, generando así incertidumbre e incrementando los riesgos para la población civil”, ha declarado la OCHA. “Las observaciones sobre el terreno sugieren que las áreas situadas dentro de los cien metros desde la valla fronteriza son, en general, inaccesibles, mientras que el acceso a áreas situadas a varios centenares de metros de distancia de la valla fronteriza es arriesgado”. Mientras tanto, el acceso a las aguas de pesca “está restringido a las seis millas náuticas desde la costa”.

    Las fuerzas armadas israelíes han abierto fuego contra los palestinos en “áreas de acceso restringido” todos los días de la semana del 9 al 15 de diciembre (la última semana de que la se dispone de datos de la OCHA), causando heridas a cuatro civiles. La semana anterior se registraron 20 incidentes de ataques israelíes y una media de dos incidentes al día durante la última semana de noviembre. Un civil palestino ha muerto y un adolescente de 17 años ha sido gravemente herido por los disparos de los soldados israelíes en estas zonas fronterizas el mes pasado.

    Los datos de Oxfam muestran que, desde el alto el fuego de agosto, se han disparado desde Gaza unos 15 cohetes, incluyendo los “cohetes de prueba” lanzados al mar. Durante ese mismo periodo, hubo alrededor de 45 incidentes provocados por ataques de las fuerzas navales israelíes, 36 incidentes en la frontera israelí y una media docena de incursiones del ejército hebreo en territorio de Gaza. Israel ha disparado contra palestinos en Gaza casi a diario desde el acuerdo de alto el fuego. Seis palestinos fueron heridos por disparos de los israelíes en el curso de una protesta el mismo día en que Israel bombardeó Gaza “en respuesta”, como dijo la BBC, al lanzamiento de un cohete que cayó en tierra de nadie, sin causar heridos.

Un palestino recolecta flores en su huerto, en la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza. Los gazatíes han dejado de plantar flores debido al bloqueo israelí y el consiguiente cierre de los puestos fronterizos para el paso de mercancías. (Foto: Abed Rahim Khatib / APA images)

Así, pues, el status quo anterior al alto el fuego sigue en vigor en todos sus aspectos. Además, los términos secretos del Mecanismo de Reconstrucción de Gaza, apoyado por la ONU, “incluyen onerosos controles de los materiales de construcción y controles abusivos de las familias palestinas que intentan reconstruir sus casas destruidas por Israel”, como ya informó The Electronic Intifada:

El mecanismo otorga a las autoridades de ocupación israelíes acceso a información de carácter personal de las familias palestinas contenida en bases de datos de la ONU, convirtiendo a este organismo en ejecutor y colaborador del bloqueo israelí de Gaza.

El acuerdo, promovido y facilitado por el Coordinador Especial de la ONU para el Proceso de Paz en Oriente Medio Robert Serry, entregó el control final de la reconstrucción a Israel, mientras no ha hecho nada por el pueblo de Gaza.

En lugar de aliviar su control sobre los palestinos de Gaza desde agosto, Israel lo ha reforzado como nunca.

Pero nada de esto ha ocupado los titulares de las noticias internacionales, que parecen regurgitar en gran medida las notas de prensa del gobierno israelí.

Comerciantes palestinos protestan, el 17 de diciembre, contra el mecanismo de reconstrucción y las restricciones en la importación de cemento en el paso fronterizo de Kerem Shalom, en Rafah, al sur de la Franja de Gaza. (Foto: (Abed Rahim Khatib / APA images)

 

Una notable excepción es un reciente reportaje de Newsweek, que ha reflejado exhaustivamente el horror al que ha sido sometida Gaza, desde la aniquilación de casi un centenar de familias palestinas en los ataques israelíes de este verano hasta el fiasco práctico y moral del denominado “mecanismo de intimidación” de la reconstrucción.

La violencia cotidiana a la que da rienda suelta Israel contra la desamparada Gaza está pasando desapercibida para el mundo, y cuando hay alguna noticia sobre los ataques israelíes contra Gaza, se trata de “respuestas” al lanzamiento palestino de cohetes. Esto nunca es presentado como “respuesta” a las violaciones de los derechos más básicos de los palestinos que comete Israel un día sí y otro también.


Maureen Clare Murphy es editora gerente de The Electronic Intifada y vive en Chicago. Puedes seguirle en Twitter: @maureenclarem.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)