¿Por qué no permite Israel que entren en Gaza expertos en derechos humanos?

Amira Hass

Fuente: Why is Israel preventing rights experts from entering Gaza? — Medium

Una mujer palestina pasea cerca de unos soldados israelíes que vigilan una operación de registro de una casa en las proximidades de Nablus, Cisjordania, 11 agosto 2014. (Foto: Reuters)

 

Israel impidió a expertos de Amnistía Internacional y del Observatorio de Derechos Humanos entrar en la Franja de Gaza durante la operación Margen Protector y lo sigue impidiendo hoy. Por consiguiente, ningún experto independiente (por ejemplo, un oficial retirado del ejército británico) ha podido verificar en tiempo real las afirmaciones y las versiones de Israel, por ejemplo, sobre armas escondidas o lanzamiento de cohetes supuestamente realizados desde dentro o las proximidades de edificios de la ONU.

Si las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y sus asesores legales estuvieran convencidos de que están observando el derecho internacional, ¿por qué no permiten que estos expertos visiten Gaza, junto a los numerosos periodistas a los que se dejó entrar?

Tal vez cada una de las palabras de la reciente declaración del portavoz de las fuerzas armadas israelíes sobre la decisión de investigar “incidentes excepcionales que ocurrieron durante la operación Margen Protector” sean ciertas. Pero estas palabras —ciertas o no— no son más que un barniz que cubre las capas problemáticas de la operación Margen Protector y de todas las operaciones militares israelíes contra los palestinos.

Las FDI, sus abogados y sus comandantes conservan el monopolio de la información sobre los escenarios de las guerras debido a la superioridad tecnológica de las fuerzas armadas. Por tanto, también tienen el monopolio de la información oculta, diciendo falsedades y desestimando los descubrimientos de los grupos palestinos e israelíes de derechos humanos. Y, por supuesto, ignorando las declaraciones de Hamas.

Pueden decir que su información —la que recogen a través de la Administración de Coordinación y Enlace para Gaza y su gran red de colaboradores— es precisa debido a los medios sofisticados de observación y localización, así como a los abundantes datos recogidos por la Administración Civil y su ejército de colaboradores.

Este monopolio de la información y los métodos sofisticados para obtenerla le permite a las FDI elegir unos pocos casos “excepcionales” con el fin de presentar al resto como adecuados y aceptables tras una auto-investigación objetiva.

El ejército israelí ha decidido llevar a cabo una investigación penal sobre el bombardeo que mató a toda la familia Abu Yama en Bani Suheila. Pero como ha descubierto el grupo de derechos humanos B’Tselem, 72 bombardeos de edificios habitados por parte de las FDI mataron a 547 personas, incluyendo 125 mujeres menores de 60 años, 250 niños y 29 hombres y mujeres mayores de 60 años. Evidentemente, esto no significa que el resto (hombres menores de 60 años) fueran un “objetivo legítimo”. ¿Qué hace que el bombardeo de la familia Abu Yama sea una masacre y el resto sea adecuado?

Los líderes políticos israelíes, las FDI y sus abogados mantienen el monopolio sobre la determinación de lo que es moral y proporcionado en la guerra contra los palestinos. Y, por tanto, mantienen el monopolio sobre la determinación de lo que es “excepcional”. Este monopolio es posible porque Israel es la entidad más fuerte de la región y EEUU necesita un Israel fuerte desde el punto de vista militar.

Puesto que Israel detenta el monopolio sobre la moralidad, los hechos no se suelen tomar en cuenta. Los gazatíes, como sus hermanos de Cisjordania, están bajo la ocupación israelí y su lucha para liberarse de ella no ha terminado todavía.

La mayoría de los gazatíes son refugiados e Israel está intentando borrar sus vínculos personales, familiares, económicos y nacionales con sus pueblos y ciudades de origen de la Palestina histórica. Además, Israel controla el registro de la población palestina (en Gaza y en Cisjordania), controla los cambios que se producen en el mismo, los registros de nacimientos y la concesión de carnés de identidad a los mayores de 16 años.

Como potencia ocupante, Israel controla el espacio aéreo, terrestre y marítimo que rodea a Gaza y es responsable de su conversión en un gigantesco campo de concentración. Por lo tanto, los palestinos no pueden ejercer su derecho de huir de los bombardeos y de la guerra.

Debido a este monopolio, toda auto-investigación militar no puede —y no tiene la intención de— molestar los presupuestos fundamentales de los líderes militares y políticos:

  • que es legal y moral bombardear las casas de familias de militantes de organizaciones armadas palestinas, y que las milicias de Hamas son ilegales, en tanto que se oponen a las operaciones armadas y militares de Israel;
  • que los palestinos tienen prohibido construir un sistema de defensa contra los ataques israelíes en su territorio;
  • que es legal y moral bombardear y matar a militantes armados de las organizaciones palestinas, incluso cuando están durmiendo, pero es ilegal e inmoral que los palestinos maten a israelíes uniformados, sea en el campo de batalla o no, y
  • que los cohetes Kasam y los misiles ligeramente más sofisticados deben ser respondidos con bombardeos masivos desde el aire, mar y tierra.

Mientras tanto, los líderes militares y políticos de Israel no proponen conversaciones para una solución pacífica que comiencen con devolver la libertad de movimientos a la población de Gaza.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)