Escritores gazatíes reciben amenazas de muerte del Estado Islámico

Hana Salah

Fuente: Gaza writers receive death threats from IS, Al-Monitor, 5/12/2014

Manifestantes de Cachemira sostienen banderas de Palestina y del Estado Islámico durante unas protestas en contra de la intervención militar israelí en Gaza en la ciudad de Srinagar, 18 julio i2014. (Foto: TAUSEEF MUSTAFA / AFP / Getty Images)

La presencia del Estado Islámico (EI) en Gaza está rodeada de misterio. Los comunicados en nombre del grupo radical que amenazan o reclaman la responsabilidad de anteriores atentados en Gaza no son suficientes para probar la existencia de miembros activos de la organización en la Franja de Gaza, aunque la ideología extremista del EI se propaga fácilmente.

Muchos gazatíes subestiman la importancia del comunicado emitido en nombre del EI el 30 de noviembre en la ciudad de Gaza, en el que se exigía que las mujeres muestren “castidad” y cumplan con las normas de la Sharia sobre las vestimentas. Han excluido la posibilidad de una presencia real del EI en la Franja de Gaza, que es gobernada por el mismo personal de seguridad, perteneciente al ministerio del interior, que el que había con el gobierno de Hamas.

El EI publicó otro comunicado en internet y sitios de redes sociales el 3 de diciembre, acrecentando las sospechas sobre su presencia. En el comunicado, el EI amenazaba con matar a 18 poetas y escritores de Gaza en un plazo de tres días, a menos que “se arrepientan” por haber insultado al islam en sus escritos. El comunicado advertía también de que el EI, o Wilayat Gaza, como también se llama, castigaría la apostasía con la muerte.

A pesar de esta nueva amenaza, Iyad al Bozom, portavoz del ministerio del interior en Gaza, negó en una entrevista con Al-Monitor que el EI tenga presencia en la Franja de Gaza. “No hay organizaciones extremistas, incluyendo la denominada EI”, dijo, añadiendo que los mensajes publicados en las redes sociales en nombre del EI solo representan las opiniones de unas pocas personas y no de una organización como tal. Bozom insistió en que su ministerio se toma en serio las amenazas realizadas.

“No impedimos que la gente adopte la línea de pensamiento de cualquier organización, pero no permitiremos que estas ideas amenacen la seguridad o afecten a nuestras costumbres sociales y tradiciones”, dijo.

El escritor satírico Akram al Surani, cuyo nombre apareció en el comunicado del EI, calificó la amenaza como “estúpida”. “Es molesto, pues es una restricción de las libertades”, añadió.

En una protesta frente a la oficina del fiscal general de Gaza, Surani dijo: “Pedimos protección oficial y queremos saber qué partidos están detrás de esto. Al margen de que la amenaza sea del EI o no, nos preocupa lo que pueda suceder en el futuro”.

Aunque un grupo de escritores consiguió reunirse con el fiscal general, observó Surani, “solo nos dieron garantías de que las autoridades oficiales ya han iniciado sus propias investigaciones”. Y añadió: “Hay conversaciones sobre las medidas de seguridad, pero no estamos viendo nada tangible. Nadie examinó el mensaje que recibí en mi cuenta de Facebook. Se podría averiguar la dirección IP del remitente. Los escritores que hemos sido amenazados no hemos recibido ninguna llamada del ministerio del interior”.

Estas no son las primeras actividades llevadas a cabo por grupos desconocidos en nombre de la Sharia y del EI en la Franja de Gaza. El EI ya había reivindicado la responsabilidad, por medio de mensajes publicados en las redes sociales —algo que no se ha verificado todavía—, del atentado contra el Centro Cultural Francés del 6 de octubre y una serie de explosiones contra las casas de algunos líderes de Fatah que tuvieron lugar el 7 de noviembre.

Bozom explicó que las investigaciones sobre estos incidentes están en marcha. A comienzos de año, la Iglesia de la Congregación Latina fue objeto de un atentado que, según el ministerio del interior, fue obra de un individuo sin relación alguna con el EI.

Las organizaciones yihadistas descentralizadas como el EI pueden difundir su ideología sin límites de fronteras. Esto es especialmente cierto en Gaza, la primera línea de fuego contra Israel y controlada por Hamas durante ocho años, en los cuales el movimiento islamista mantuvo a raya a los grupos religiosos radicales y garantizó la seguridad en la Franja de Gaza.

Mujaimar Abu Sada, profesor de ciencias políticas en la Universidad al Azhar de Gaza, dijo a Al-Monitor que no descarta la presencia de individuos que simpaticen con la ideología del EI. Y añadió: “Hay grupos salafistas con ideología yihadista en todo el mundo árabe, pero la gente en Gaza a menudo descarta la presencia del EI. En contra de lo que suelen creer, esta organización es una ideología que no requiere el traslado físico de militantes, y su presencia no se verá obstaculizada por el bloqueo israelí o las fuertes medidas de seguridad egipcias impuestas en las fronteras de Gaza”.

Abu Sada afirmó que la persistencia de la división política palestina ha contribuido a la presencia de este movimiento. “La actual división y la falta de control por parte del gobierno de consenso sobre las fuerzas de seguridad han permitido que surjan estos incidentes, que pueden repetirse cada vez más en el futuro”, dijo.

El profesor declaró que algunos escritores e intelectuales acusan a Hamas de estar detrás de estos incidentes y de crear el EI por dos razones. La primera consiste en retirar la atención de la gente de los problemas internos, como la pobreza, el desempleo, el retraso en la reconstrucción y otros asuntos urgentes. Además, como mucha gente cree que Hamas es un grupo extremista, los actos realizados en nombre del EI pueden pretender mostrar que hay grupos peores que Hamas. Podría tratarse, pues, de frustrar una revolución contra Hamas.

Un líder de Hamas rehusó contestar a las preguntas de los periodistas sobre estas acusaciones, argumentando simplemente que, a pesar de la naturaleza individual de los mensajes amenazantes, nada puede impedir que el EI exista en la Franja de Gaza.

Este dirigente, que prefirió permanecer en el anonimato, dijo a Al-Monitor que “el escenario palestino está infiltrado por servicios de inteligencia de todo el mundo, y estas amenazas no son el resultado de la división”. Acusó a los partidos israelíes de orquestar estas actividades por medio de sus agentes en Gaza.

La investigación iniciada por el ministerio del interior de Gaza sobre los ataques mencionados no han dado aún resultados. No se sabe si estos ataques fueron organizados y ejecutados por una red organizada o por individuos aislados, pero los indicios de la existencia de una célula del EI en Gaza siguen aumentando.


Hana Salah es una periodista palestina especializada en temas financieros. Vive en Gaza y ha trabajado en varios periódicos palestinos y en la agencia de noticias turca Anadolu.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)