Campo de refugiados de Arroub [VÍDEO]

“Volveremos. Quieran o no. Alá lo sabe”

En 1950, la Ley de Propiedad Ausente decretada por el Estado de Israel declaró abandonada la tierra cuyos propietarios se hubiesen ausentado un sólo día desde noviembre del 47. Anteriormente, en diciembre de 1948, la Asamblea General de Naciones Unidas reconocía el derecho de los refugiados palestinos expulsados en la guerra del 48 a volver a sus hogares. A pesar de ser un derecho reconocido por la jurisprudencia internacional, mientras Israel no acceda a repatriar a los refugiados, todo intento de resolver el conflicto está abocado al fracaso, tal y como quedó claro tras los Acuerdos de Oslo de 2000.

Esta historia es el relato todavía vivo de una memoria que se niega a desaparecer. El campo de refugiados de Arroub, en los alrededores de Belén, aunque podría ser cualquier otro. 65 años sin poder regresar a sus casas. Una memoria que transita a diario entre una limpieza étnica en la que fueron destruidos quinientos pueblos y once barrios urbanos palestinos y el derecho doloroso a seguir soñando con volver a sus casas