[VÍDEO] Hebrón: prisioneros en sus casas

“Somos más que prisioneros en nuestras casas. Vivimos en una gran cárcel”

Ben Gurion, que llegó a decir en vísperas de la invasión del 48: “una casa destruida no es nada. Destruid un barrio y empezaréis a producir alguna impresión”. Como si de una pesadilla macabra se tratase, Hebrón, y en concreto el barrio de Tel Rumeida, son hoy la reencarnación de este espíritu devastador. Calles vacías, casas abandonadas y fantasmas que deambulan por entre calles desiertas. Aquí se encuentra la histórica calle Shuhada, arteria principal de Hebrón que en un pasado no muy lejano fue el eje principal de uno de los zocos más activos y de mayor vitalidad de toda Palestina. Hoy imperan la decadencia y el abandono.

A partir de la guerra de los Seis Días, Hebrón ha sufrido un sistemático proceso de aislamiento y bloqueo que ha enjaulado la ciudad entre barrotes, rejas, barricadas de alambre de púas, muros y puestos de control. Un implacable castigo colectivo que se trasforma casi en una cadena perpetua.

La historia de Hasán Haze, habitante del barrio de Tel Rumeida, es la misma que la de cualquiera de sus vecinos. Con la única salvedad de que él se atreve a contarla, a pesar de las represalias que esto pueda tener.