La autopsia muestra que Hiyazi recibió más de 20 disparos

Fuente: Autopsy shows Hijazi shot more than 20 times, Ma’an News Agency, 31/10/2014

Foto: MaanImages

El informe inicial de la autopsia de un palestino muerto por el ejército israelí el jueves muestra que recibió al menos 20 disparos por todo el cuerpo y que su muerte fue causada por una fuerte hemorragia en su pecho, cuello, manos, piernas, pulmones y corazón.

El informe añadirá más leña al fuego, dando mayor credibilidad a las acusaciones contra los soldados israelíes que arrestaron a Mutaz Hiyazi, de 32 años, como sospechoso del atentado contra un activista judío de ultraderecha el miércoles, quienes, según los palestinos, lo habrían ejecutado.

Un abogado del grupo de derechos de los presos Addameer, Mohamed Mahmud, dijo el viernes que había recibido los informes de la autopsia de Sabi al Alui, director del Instituto Forense Abu Kabir, centro en el que se realizó la autopsia.

Mahmud dijo que cuatro de las balas le dieron a Hiyazi en el pecho, afectando al corazón y los pulmones, seis entraron en el cuello, una en el hombro, otra en el muslo derecho, dos en el brazo derecho, otra en la pelvis, tres en la pierna derecha y cuatro en la pierna izquierda.

Mahmud dijo, también, que las balas que le dieron en el brazo le habían “deformado y aplastado” los huesos y que la autopsia mostró que se habían utilizado diferentes tipos de balas, presumiblemente procedentes de diferentes armas.

Las primeras informaciones señalaron que Hiyazi fue disparado e inmovilizado por policías israelíes cuando estaba en la azotea de su casa. Luego, los policías subieron a la azotea y, al parecer, le arrojaron una cisterna de agua encima de su cuerpo, aplastándole.

La autopsia sugiere que se desangró hasta morir en la azotea, mientras los soldados impidieron, presuntamente, que la gente le socorriera.

Más tarde, los policías permitieron que una ambulancia trasladara a Hiyazi, pero, posteriormente, obligaron al conductor de la misma a detenerse y secuestraron el cuerpo de Hiyazi.

‘Ejecuciones extrajudiciales’

La muerte de Hiyazi desató un torrente de protestas en Jerusalén y muchos consideran que es la segunda “ejecución extrajudicial” de un palestino en una semana por parte de las fuerzas israelíes de ocupación en la ciudad.

La primera fue la de Abdelrahman al Shaludi, de 21 años, asesinado por la espalda por un policía después de que hubiera salido de su vehículo, con el que presuntamente embistió a una multitud cerca de una parada del tranvía, matando a un bebé.

Su muerte y la feroz respuesta israelí, considerando a Shaludi como un “terrorista” a los pocos minutos de que se produjera el incidente y lanzando una oleada de incursiones en los barrios palestinos de Jerusalén, espolearon los disturbios en toda la ciudad.

Estos asesinatos se han producido después de cuatro meses de violencia en Jerusalén, provocada por las campañas de arrestos masivos de las fuerzas de ocupación que, según los críticos, tienen una motivación política, y la imposición de fuertes restricciones en el acceso de los fieles a la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes de todo el mundo.

La semana pasada, el jefe del equipo negociador de la OLP, Saeb Erekat, culpó de la violencia a las fuerzas de ocupación israelíes y dijo lo siguiente: “Lamentamos toda pérdida de vidas humanas, pero, al mismo tiempo, reiteramos que la ocupación israelí de Palestina sigue siendo la principal fuente de violencia e inestabilidad en la región”.

“Los ciudadanos palestinos siguen siendo oprimidos, encarcelados, heridos y asesinados por las fuerzas de ocupación, con impunidad y el pleno respaldo del gobierno de Israel”, añadió en unos comentarios realizados después de que el primer ministro israelí culpara al presidente palestino Mahmud Abas del incidente del tranvía.

Algunos políticos palestinos han señalado que la ola de disturbios que están sacudiendo Jerusalén es alimentada por la desesperación causada por las políticas israelíes en Jerusalén Este, creando una situación en la que muchos jóvenes sienten que nada tienen que perder.

A pesar de que los palestinos de Jerusalén Este viven dentro de la ciudad que Israel se anexionó unilateralmente en 1967, carecen de derechos de ciudadanía y son considerados como meros “residentes”, cuyos permisos (de residencia) pueden ser revocados si se trasladan fuera de la ciudad por más de unos pocos años.

Se enfrentan con la discriminación en todos los aspectos de la vida, incluyendo la vivienda, el empleo y los servicios, y tampoco pueden acceder a los servicios de Cisjordania, de la que se encuentran separados por el muro construido por Israel.

Este malestar se ha visto incrementado por los ataques israelíes contra Gaza, que mataron a casi 2.200 palestinos e hirieron a más de 11.000.

Jerusalén Este es reconocido por la comunidad internacional como territorio palestino, pero Israel la ocupó en 1967 y posteriormente la anexionó al estado judío, un hecho que nunca ha sido considerado legítimo en el resto del mundo.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)