¿Son iguales Hamas y el ISIS, como dice Netanyahu?

Ibrahim al Madun

Fuente: Is Hamas really like ISIS, as Netanyahu claims? , Middle East Monitor, 8/10/2014

Netanyahu ha comparado recientemente a Hamas con el Estado Islámico (EI).

En su fuero interno, Netanyahu es consciente de las importantes y fundamentales diferencias que existen entre el movimiento palestino Hamas y el llamado Estado Islámico (EI), que no está limitado a un estado o nacionalidad específico. Sin embargo, por alguna razón, está intentando relacionarlos. Al hacerlo, ignora lo que es incluso más peligroso que su errónea comparación: las importantes semejanzas entre el EI y la ideología, políticas y prácticas de Israel.

Israel se llama a sí mismo “estado judío”, al igual que Al Bagdadi denomina a su grupo Estado Islámico. Desde los tiempos de su “independencia” en 1948, Israel nunca ha declarado cuáles son sus fronteras; de hecho, estas se expanden y contraen de la misma forma que lo hace el territorio controlado por el EI (rechaza la idea de las fronteras y no reconoce los estados-nación). En realidad, el EI considera que sus fronteras están allí donde están sus fuerzas. Israel se creó en base a unos asentamientos coloniales y la inmigración masiva de judíos sionistas de todo el mundo; el EI está también alentando la inmigración de quienes creen en la ideología del grupo, independientemente de su pertenencia étnica o su nacionalidad.

No es de extrañar que la resistencia palestina se sorprenda cuando captura o mata soldados israelíes y descubre que, en realidad, son franceses, británicos, polacos, alemanes o rusos que han ido a Israel para unirse a las filas del “estado judío” y luchar contra los palestinos. Además, los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por Israel a lo largo de su ocupación de Palestina superan con creces a los cometidos por el EI; los israelíes han matado a mujeres y niños y han cometido masacres de forma deliberada, con aparente impunidad y con jactancia.

No pretendo ofender al EI con esta comparación y no me interesa demasiado hablar ahora sobre una organización que está siendo combatida por el mundo. Es, sin duda, un fenómeno importante que requiere una mayor reflexión y estudio. Lo que me interesa es desvelar la manipulación de Netanyahu y su intento de desviar la atención sobre la verdadera naturaleza del conflicto en Palestina. Cuando Israel lucha contra Hamas, está luchando contra los legítimos propietarios de un territorio, los palestinos. Está utilizando medios terroristas y métodos extremos gracias a que el mundo sigue ignorando los excesos del proyecto sionista en la región.

La comunidad internacional está aplicando un doble rasero en su reacción ante Israel y el EI. Se han creado alianzas para combatir al EI, pero el mundo sigue haciendo la vista gorda con la ocupación israelí, que ha cometido crímenes de guerra a la vista de todo el que quiera verlos. Este verano, y no por primera vez, Israel ha bombardeado hospitales, escuelas y casas que estaban habitados y han utilizado armas prohibidas por la comunidad internacional.

Los intentos reiterados de Netanyahu para vincular a Hamas con el EI no son más que una prueba más de la derrota y el fracaso de Israel en su último ataque contra el movimiento islamista palestino. Es, también, un grito de ayuda de Israel dirigido a los países del mundo, después de que su ejército no consiguiera avanzar más que unos pocos metros en Gaza. Este es un intento desesperado para desacreditar y arruinar la reputación de la resistencia palestina y vincularla con una organización terrorista odiada en todo el mundo. Netanyahu no se ha dado cuenta aún de que el mundo ya no es rehén de la propaganda israelí y de que esos vínculos y comparaciones no debilitan a Hamas ni cambian el hecho de que la ocupación es terrorismo en todos los sentidos del término. Solo existe un estado que ocupa el territorio de otros en Oriente Medio, y no es el “Estado Islámico”.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)