Cómo el historiador Shlomo Sand ‘dejó de ser judío’

Rod Such

Fuente: How historian Shlomo Sand “stopped being a Jew”, The Electronic Intifada, 15/09/2014

“¿No es el mero hecho de definirse como judío en el estado de Israel un acto de afiliación a una casta privilegiada que crea injusticias intolerables a su alrededor?” pregunta el historiador israelí Shlomo Sand en su último libro, How I Stopped Being a Jew (“Cómo dejé de ser judío”). Y responde afirmativamente.

Sand habla como un judío israelí laico, un ateo, que rechaza, en última instancia, la idea de que pertenece a una determinada etnia en virtud de su línea de descendencia materna.

La mayor parte del libro está dedicada a explicar cómo llegó a esta conclusión, pero el porqué es relativamente sencillo. Su epifanía comenzó en el aeropuerto Ben Gurion, cerca de Tel Aviv, cuando fue testigo de cómo unos agentes de seguridad expulsaron a un ciudadano palestino de Israel pasando a toda pastilla por el control de seguridad, a pesar de tener la nacionalidad judía estampada en su carné de identidad israelí.

Privilegios

Sand pretende renunciar a los privilegios que acompañan a su nacionalidad judía en Israel, como poder poseer tierras que les están prohibidas a los no-judíos, vivir en comunidades donde no pueden vivir los no-judíos, crear colonias en tierras que no son tuyas y estar seguro de que nunca serás torturado ni tu casa será demolida.

Sand es profesor de historia contemporánea en la universidad de Tel Aviv. Es muy conocido por sus libros La invención del pueblo judío (2009) y La invención de la Tierra de Israel (2012), dos libros que han contribuido mucho a desmontar los mitos de la propaganda sionista.

A pesar de su título provocador, La invención del pueblo judío es una investigación académica historiográfica —cómo se escribe la historia— que muestra cómo las historias del judaísmo y del pueblo judío cambiaron con el tiempo. Solo recientemente, sostiene Sand, historiadores influenciados por el sionismo han elaborado el mito de un pueblo judío que se vio obligado a exiliarse por la fuerza tras la destrucción del segundo Templo en el año 70 de nuestra era, vagando por el mundo hasta que el movimiento sionista consiguió devolverles, finalmente, a su “hogar ancestral” en 1948.

Sand muestra lo que expertos reconocidos en historia judía han sabido desde hace mucho tiempo: que no existen pruebas de la existencia de un exilio masivo forzado bajo el Imperio Romano y que el judaísmo se difundió por varios lugares del mundo porque fue una religión proselitista en varios momentos de su historia y porque, además, contó con la ayuda que supuso la conversión al judaísmo de los gobernantes de varios reinos.

Por su parte, La invención de la Tierra de Israel echa por tierra la idea de que el antiguo Israel era un estado-nación, tal como lo concebimos hoy en día, prometido por Dios a los judíos. Sand analiza los textos bíblicos que sugieren que los escritores de dichos textos concibieron Israel como un territorio monoteísta en constantes enfrentamientos con religiones idólatras o politeístas, mas no como un estado-nación o patria de una tribu o grupo étnico. Muestra que, durante siglos, la mayoría de los judíos religiosos no concibieron Tierra Santa como un lugar real en la tierra. Solo con el advenimiento del nacionalismo y los movimientos nacionalistas del siglo XIX emergió una narrativa que representó al antiguo Israel como un estado-nación.

Alejamiento

How I Stopped Being a Jew representa un alejamiento del carácter académico de sus anteriores libros. Es una obra personal, reflexiva y breve, en la que describe, a menudo de manera anecdótica, cómo llegó a la decisión de dejar de identificarse como judío. Sand concede que, durante mucho tiempo, se aferró a la creencia de que, mientras existiera antisemitismo en el mundo, él seguiría identificándose como un judío laico, pues el antisemita le identificaría como judío de todas formas, una formulación que el filósofo francés Jean-Paul Sartre hizo famosa en El antisemita y el judío. “Y sin embargo —escribe Sand— a medida que han pasado los años y a la vista de la radicalización de la política israelí […] mi confianza en esta definición de mi identidad se ha debilitado de forma incesante”.

Un incidente, en particular, jugó un papel destacado en sus crecientes dudas. Cuando estuvo viviendo en Francia, estalló una polémica cuando los sionistas protestaron por la inclusión de un representante del pueblo romaní en una conferencia universitaria sobre el genocidio nazi. La investigación de Sand mostró que los nazis exterminaron aproximadamente al mismo porcentaje de gitanos europeos que de judíos europeos, es decir, casi totalmente. Este intento de uso indebido de la memoria histórica con el fin de afirmar el excepcionalismo judío, silenciando el exterminio masivo de otros, como los gitanos y los casi 2,5 millones de católicos polacos, contribuyó a su desazón con su autoidentificación como judío laico.

Sand reconoce que el nazismo, además de ser un movimiento racista radical que persiguió a judíos, eslavos y gitanos, fue también una ideología darwinista social extrema. La búsqueda nazi de una utopía aria, por ejemplo, fue la causa del asesinato de 300.000 enfermos mentales y discapacitados cognitivos, que fueron los primeros es ser gaseados.

Sand critica que al hacer que el genocidio parezca ser exclusivamente antisemita, el sionismo intenta presentar al pueblo judío como una víctima perpetua y convierte a Hitler y el nazismo en otros elementos más de la larga cadena de verdugos antisemitas. El resultado, argumenta Sand, es que la atención se centra exclusivamente en el Holocausto judío, el nazismo no es interpretado como debe serlo y la propaganda sionista intenta retratar a los palestinos como los nuevos nazis.

Crítica de la política identitaria moderna

Según la ley israelí, Sand no puede cambiar la nacionalidad judía en su carné de identidad a menos que se convierta a otra religión. Puesto que no es religioso, sigue teniendo una nacionalidad impuesta, que fue concebida por el primer ministro de la historia de Israel, David Ben Gurion, como una forma de crear un estado judío etnocrático, al tiempo que parece conceder la democracia a los no-judíos. Pero Sand advierte que incluso el gobierno israelí tiene dificultades para definir qué es ser judío, vinculando esta identidad con la religión. Esto, dice Sand, “explica la necesidad creciente, en la política identitaria oficial del estado de Israel, de preservar las costumbres religiosas”.

How I Stopped Being a Jew es, en último término, una crítica de la política identitaria moderna, que el autor describe como “envuelta en alambres de espino, muros y barreras que definen y limitan colectivos grandes y pequeños”.

Dado que vive en lo que él califica como “una de las sociedades más racistas del mundo occidental”, su propia elección es renunciar a ser miembro de “una etnia ficticia de verdugos”, mientras sigue escribiendo libros que podrían un día ayudar a dar nueva vida a su sueño de una “confederación de dos repúblicas, israelí y palestina”, basada en la igualdad de derechos para todos.

_______________
Rod Such fue editor de las enciclopedias World Book y Encarta. Es miembro activo de Americans United for Palestinian Human Rights (Estadounidenses Unidos por los Derechos Humanos de los Palestinos), el capítulo de Portland de Jewish Voice for Peace (Voz Judía por la Paz) y la Seattle Mideast Awareness Campaign (Campaña de Sensibilización de Seattle).

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)

One thought on “Cómo el historiador Shlomo Sand ‘dejó de ser judío’

Los comentarios están cerrados.