¿Por qué está esquivando Abas la firma del Estatuto de Roma?

Dr. Daud Abdulah

Fuente: Why is Abbas refusing to sign the Rome Statute?, Middle East Monitor, 9/09/2014

Esta es la pregunta que está grabada en la mente de todos. Si hay algo en lo que los palestinos están hoy de acuerdo, es en la necesidad de que el presidente Mahmud Abas firme el Estatuto de Roma. Eso abriría las puertas a la presentación de cargos en la Corte Penal Internacional (CPI) contra autoridades israelíes por supuestos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Al detener el proceso de adhesión a la CPI, Abas ha cometido tres errores importantes. En primer lugar, ha permitido que los israelíes escapen del castigo; en segundo lugar, ha socavado y despilfarrado el apoyo internacional a los derechos de los palestinos, y en tercer lugar, no ha respondido al llamamiento que el CPI y la asamblea de estados miembros hicieron hace un año, después de que Palestina se convirtiera en estado observador de la ONU.

El 27 de noviembre de 2013, la asamblea de estados miembros del Estatuto de Roma adoptó una resolución en la que invitaba “a los estados que no son todavía miembros del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional a convertirse en miembros del Estatuto de Roma, en su versión modificada, lo antes posible”.

En un claro intento de aclarar las cosas de una vez por todas, la fiscal jefe de la CPI, Fatou Bensouda, escribió en The Guardian un artículo titulado “The truth about the ICC and Gaza”. En él Bensouda confirmó que “Palestina podía unirse al Estatuto de Roma” después de que la Asamblea General de la ONU la haya reconocido formalmente como un estado observador el 29 de noviembre de 2012.

Así las cosas, la responsabilidad recae de lleno sobre Abas. En una carta dirigida al bufete Gilles Devers & Associés de París, que está actuando en nombre de la Autoridad Palestina (AP), Bensouda dijo el 14 de agosto: “De conformidad con el artículo 7 de la Convención de Viena sobre la Ley de Tratados, solo el jefe de estado, primer ministro y ministro de asuntos exteriores son considerados representantes legales de un estado en virtud de sus funciones y sin tener que presentar plenos poderes, con el fin de expresar el consentimiento de un estado para obligarse por un tratado”.

A pesar del abrumador apoyo de los palestinos, el director general de la organización de derechos humanos Al Haq, Shauan Yabarin, ha explicado que, en el pasado, la Autoridad Palestina había aplazado su firma del Estatuto del Roma porque no quería enfadar a Israel, EEUU y algunos países europeos. En otras ocasiones, afirmó que estaba esperando el acuerdo de los grupos palestinos, en especial de Hamas. Abas ha insistido en que la resistencia palestina debe comprometerse por escrito a apoyar esta iniciativa, reconociendo que asume todas las consecuencias nacionales e internacionales.

A finales de agosto, Hamas firmó el documento requerido, pero siguen sin darse pasos para firmar el Estatuto de Roma. Con el consentimiento de Hamas, parecía que Abas no tenía más excusas para no estampar su firma en el documento. Todo lo que se precisaba era una carta formal del presidente palestino al secretario general de la ONU Ban Ki-moon, en la que anunciara que Palestina aceptaba el Estatuto.

Entonces, ¿acaso tiene miedo Mahmud Abas a poder ser procesado? Podría ser. Esta ha sido una táctica constante utilizada en su contra. En abril de este año, un abogado israelí, Mordejai Tzivin, presentó en la Corte Penal Internacional una denuncia contra Abas y nueve miembros de Hamas por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y crímenes de agresión. Esto no impidió que Hamas firmara el acuerdo. El 3 de septiembre, el Centro de Derecho de Israel anunció que había solicitado formalmente a la fiscal jefe de la CPI que abriera una investigación por crímenes de guerra cometidos por el líder de Hamas Jalid Mishal durante la operación Margen Protector, el brutal ataque militar israelí contra los civiles de la Franja de Gaza.

Según el Estatuto de Roma, la jurisdicción de la CPI incluye a personas que son ciudadanos de un estado que haya ratificado el tratado, personas que supuestamente han cometido delitos en el territorio de un estado miembro y casos remitidos a la CPI por el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque de acuerdo con el artículo 15, la fiscal jefe de la Corte Penal Internacional puede iniciar investigaciones contra personas que supuestamente han cometido delitos graves sin una petición formal de un estado o de una parte interesada, la Autoridad Palestina no puede permitirse el lujo de sentarse a esperar que esto suceda.

Para los palestinos que viven bajo la ocupación israelí, la firma del Estatuto de Roma debía haberse hecho hace mucho tiempo. Aunque no se hacen ilusiones de que eso vaya a suponer el fin inmediato de su sufrimiento y de los crímenes israelíes, sí sería un paso importante hacia ese objetivo. En la actualidad, muchos altos cargos israelíes solo viajan a Europa si se les concede una inmunidad diplomática especial conforme a las leyes de justicia universal. El largo brazo de la ley puede, finalmente, alcanzarles, pero, como dijo en una ocasión Mary Robinson, que fue Alta Comisionada para Derechos Humanos de la ONU, “la Corte Penal Internacional funcionará cuando ustedes, los ojos y los oídos de la comunidad internacional, observen, defiendan, informen y comuniquen lo que está pasando al resto del mundo”.

Para los palestinos, funcionará cuando su presidente, Mahmud Abas, supere sus miedos profundamente arraigados y coloque el interés de su pueblo por encima de todo lo demás.

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Daud Abdulah ha sido secretario general adjunto del Consejo Musulmán de Gran Bretaña.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)