La apertura de los pasos fronterizos de Gaza: el demonio está en los detalles

Hani Ibrahim

Fuente: The opening of Gaza’s border crossings: The devil is in the details, Al Akhbar, 1/09/2014

Un camión cargado con mercancías después de haber entrado en la Franja de Gaza por el cruce fronterizo de Kerem Abu Salem, el 28 de agosto de 2014. (Foto: AFP / Said Khatib)

Las negociaciones del alto el fuego que tuvieron lugar en El Cairo no han dado resultados sustanciales para los palestinos que viven en Gaza. Hasta ahora, no han sentido ningún cambio positivo, salvo que los pescadores pueden navegar hasta las seis millas náuticas y los agricultores están empezando a volver a sus asoladas tierras.

Cuando la población de Gaza tiene sus ojos puestos en los seis pasos fronterizos con Israel, a la espera de que las mercancías y la ayuda humanitaria pasen por ellos, ellos dan gran importancia a la reapertura de la frontera de Rafah con Egipto.

Este “cruce egipcio-palestino”, como le gusta llamarlo a Egipto, fue excluido de las negociaciones, que se centraron exclusivamente en los puestos fronterizos israelíes. Mientras tanto, fuentes de la seguridad local han informado de un aumento constante de la cantidad de productos que están entrando en Gaza a través de los puestos fronterizos israelíes.

Contrariamente al acuerdo de 2012, que permitió que el paso de Rafah fuera abierto sin la presencia de la Autoridad Palestina (AP), El Cairo ha insistido, en esta ocasión, en que no abrirá el puesto fronterizo completamente y no permitirá que funcione normalmente hasta que reciba una notificación oficial de la AP asegurando que estará presente en el lado palestino del paso fronterizo y a lo largo de la frontera con Egipto.

Los grupos palestinos que han tomado parte en estas negociaciones no han rechazado esta condición; aceptaron que todos los pasos fronterizos con Israel se pusieran bajo el control del gobierno de unidad palestino. Mientras tanto, el ministerio del interior del anterior gobierno de Gaza ha dicho que el paso fronterizo “ha estado funcionando para situaciones de emergencia desde la segunda mitad de la guerra” y que solo las personas que cumplan con ciertos criterios podrán cruzar a Egipto. Es el caso de personas con pasaportes extranjeros, los heridos y los que tienen permiso de residencia. No obstante, “solo pueden salir entre 300 y 350 personas al día”, añadió.

Musa Abu Marzuk, miembro del buró político de Hamas, aseguró que esta organización no se opone a que el gobierno de unidad supervise la aplicación del acuerdo alcanzado en El Cairo, “incluyendo los temas del puerto y el aeropuerto”.

Hablando para Al Akhbar, Abu Marzuk dio la bienvenida al regreso de los guardias presidenciales, que ya estuvieron custodiando el puesto fronterizo de Rafah en el pasado, pero se opuso al despido de los actuales empleados o a “considerarlos ilegítimos”.

Mientras tanto, los detalles sobre el funcionamiento de los cruces fronterizos con Israel y el tipo de materiales que se podrán importar a través de ellos no han sido todavía totalmente decididos, sobre todo porque los materiales de construcción, vitales para el proceso de reconstrucción de Gaza, no han sido permitidos aún.

Ni siquiera en el puesto fronterizo de Beit Hanún (Erez), localizado en el norte de la Franja de Gaza y que está dedicado al paso de personas, hay indicios que permitan pensar en su apertura.

Algunos pasos puede que no estén operativos, como el de Karni, en el este de Gaza, que Israel cerró en 2011 y transfirió la mayor parte de su equipamiento al de Karem Abu Salem, en el sur. Este último es el elemento fundamental, pues está plenamente equipado para el paso de mercancías.

Por otra parte, el paso de Nahal Oz, en el este de la franja, fue cerrado y, después, totalmente desmantelado en 2010, a pesar de que había tanques para el transporte de derivados del petróleo (fuel, diésel y gas), mientras que el paso de Sofa, en el sur, se ha convertido en un lugar desértico e inhóspito. Fue utilizado antes del bloqueo para transportar materiales de construcción y siguió siendo empleado, durante el bloqueo, para transportar mercancías, pero posteriormente fue cerrado por completo.

El cruce de Karem Abu Salem puede gestionar el paso de 450 camiones al día como máximo, pero la Franja de Gaza necesita un total de mil camiones diarios sin interrupciones. En la actualidad, el cruce no está funcionando a plena capacidad y solo permite el paso de 320 camiones al día. Está abierto entre cinco y seis días a la semana, salvo en las fiestas israelíes, dependiendo de las condiciones de seguridad. Según la Cámara de Comercio de Gaza, el cruce cerró 130 días en 2014, lo que significa que no funcionó el 35 por ciento del año.

Abu Marzuk ha dicho que el acuerdo estipula que los cinco cruces fronterizos con Israel deben ser abiertos y que el “volumen de mercancías que pasen por ellos aumentará al menos al mismo volumen que entren en Cisjordania, siendo los palestinos los que elijan los bienes que necesitan”.

“El acuerdo establece explícitamente que la ocupación no debe controlar las necesidades de los palestinos y que es nuestro derecho importar los materiales básicos y pesados que necesitan las fábricas de Gaza”.

Mientras tanto, Al Akhbar se ha enterado de que la delegación palestina no entró en los detalles sobre los cinco cruces fronterizos, estén abiertos o cerrados. Pospuso el tema a la reanudación de las negociaciones en El Cairo dentro de unos días, con el fin de clarificar esos detalles antes de alcanzar un acuerdo final dentro de un mes, tal como está previsto.

Otras fuentes confirmaron que Ziad Zaza, ex viceprimer ministro, acompañó a la delegación en su calidad de experto economista para discutir este tema y presentar su idea sobre la forma de abordar los asuntos económicos en el marco del acuerdo.

Zaza reveló a Al Akhbar que el actual acuerdo no es muy diferente del firmado en El Cairo en 2012 “en lo que se refiere a la apertura de los cruces y el paso de personas y mercancías”, pero no dio detalles sobre el mecanismo de aplicación.

Por su parte, Abu Marzuk destacó que el acuerdo establece explícitamente el levantamiento del bloqueo en su totalidad y la apertura de todos los cruces. “Estamos a la espera de los detalles”, dijo.

Parece que la delegación dio la máxima prioridad a la cuestión del tráfico marítimo. Este asunto está aún sin desarrollar y es por eso que las negociaciones aún no han profundizado en los detalles acerca de los cruces fronterizos.

Antes de la guerra, la tasa de desempleo en Gaza era del 45 por ciento (más de 200.000 personas). Más de 700.000 personas carecían de una fuente diaria de ingresos, lo que representa más de una tercera parte de los habitantes de Gaza, según las estadísticas de la Cámara de Comercio.

Fuentes de este organismo dijeron a Al Akhbar que la tasa de desempleo crecerá hasta el 55 por ciento, debido a la destrucción generalizada y al bloqueo.

El economista palestino Maher al Tabáa llamó la atención sobre los bienes cuya entrada siguen prohibiendo las autoridades de ocupación. “Anteriormente, algunos bienes eran incautados y destruidos [por los israelíes] con el pretexto de que no cumplían con sus criterios, causando con ello pérdidas enormes a los comerciantes palestinos”, dijo.

En una entrevista con Al Akhbar, Tabáa pidió a los negociadores palestinos que insistieran en “abolir la lista de materiales cuya entrada en Gaza está prohibida, con el pretexto de que son de doble uso, y que afecta a más de cien tipos de productos”.

Tabáa dijo que los Países Bajos ya han financiado un escáner que será enviado al puesto fronterizo de Karem Abu Salem para acelerar el flujo de trabajo y permitir que las mercancías pasen en contenedores. También propuso que se permita la entrada de materiales pesados y de construcción, además de los equipos electrónicos, que necesitan mucho tiempo para conseguir la autorización necesaria.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)