Crímenes de guerra de Israel: la Corte Penal Internacional no está cumpliendo con su mandato

Dr. César Chelala

Fuente: Israel war crimes – ICC is not living up to its mandate, Sabbah Report, 27/08/2014

El Estatuto de Roma de 1998, la carta fundacional de la Corte Penal Internacional (CPI), declara que una de las tareas fundamentales de la corte es que “los crímenes más graves de trascendencia internacional no queden sin castigo”. Sin embargo, bajo la presión de EEUU y la Comunidad Europea, la CPI ha evitado abrir una investigación sobre supuestos crímenes de guerra en Gaza. Al actuar de esta forma, la CPI no está cumpliendo con su mandato.

Los abogados de los palestinos —cuya población civil ha sido la más castigada por la guerra actual de Gaza— han declarado que la fiscal jefe de la CPI, Fatou Bensouda, tiene la autoridad legal para lanzar una investigación en base a la solicitud palestina de 2009. Sin embargo, Bensouda afirma que necesita una nueva declaración palestina para actuar.

Luis Moreno Ocampo, que fue fiscal jefe de la CPI cuando los palestinos presentaron su solicitud, ha apoyado la postura de Bensouda. Sin embargo, un exmiembro de la oficina del fiscal de la CPI, ha dicho, según The Guardian, que “están tratando de esconderse detrás de la jerga legal para disimular lo que es una decisión política, a saber, mostrarse incompetente y no implicarse”.

Moreno Ocampo necesitó tres años para decidir sobre el estatus de la solicitud de investigación que los palestinos presentaron en 2009, tras los trágicos acontecimientos de la operación israelí Plomo Fundido en Gaza. En aquella ocasión, EEUU e Israel presionaron enérgicamente al fiscal para que descartara la investigación, advirtiéndole de que el futuro de la CPI estaba en juego.

Según expertos legales, en 2009 se hizo creer a los palestinos que su petición de una investigación sobre crímenes de guerra seguiría abierta a la espera de confirmar su condición de estado. Sin embargo, tras la Asamblea General de la ONU que votó, en noviembre de 2012, conceder a Palestina el estatus de estado observador no miembro, no se lanzó ninguna investigación.

Aunque al principio parecía que Bensouda estaba abierta a examinar la solicitud palestina, en 2010 hizo una declaración en la que decía que el voto de la Asamblea General no otorgaba ninguna “validez legal” a la solicitud de 2009. Bensouda ha sido acusada de ceder a las presiones de EEUU y sus aliados europeos, principalmente Francia y Gran Bretaña —que son los principales contribuyentes a las finanzas de la CPI—, para impedir la investigación.

El Estatuto de Roma establece cuatro principales delitos internacionales: genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y delito de agresión. Estos delitos “no estarán sujetos a ningún plazo de prescripción”. Además, en virtud del estatuto, la CPI solo puede investigar y juzgar los cuatro delitos internacionales fundamentales en situaciones en las que los estados son “incapaces” o “no están dispuestos” a hacerlo por sí mismos.

La corte tiene jurisdicción solo si los delitos se han cometido en territorio de un estado miembro o si han sido perpetrados por un nacional de un estado miembro. Hay, sin embargo, una excepción a esta regla: la CPI puede tener también jurisdicción si es autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Cabe la posibilidad de que Israel, en cierta medida Hamas e incluso EEUU pudieran ser juzgados por la CPI. En el caso de Israel, porque ha llevado a cabo acciones que constituyen crímenes de guerra, y en el caso de EEUU, por prestar ayuda financiera y militar a Israel. Los palestinos sostienen que el pequeño número de civiles israelíes asesinados por Hamas no constituye un crimen de guerra.

En enero de 2013, Israel se convirtió en el primer país, entre los 193 estados miembros de la ONU, que se ha negado a participar en el “examen periódico universal” de los derechos humanos que realiza el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Los grupos palestinos e israelíes de derechos humanos han criticado duramente a Israel por su rechazo a participar en dicho examen, subrayando que su conducta establece un “precedente peligroso […] que podría ser seguido por otros estados, que podrían negarse, así, a someterse al examen de la ONU con el fin de evitar evaluaciones críticas”. Aunque en un contexto diferente, estas palabras podrían aplicarse ahora a Israel y EEUU, que están bloqueando toda investigación sobre la reciente tragedia de Gaza.

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Dr. César Chelala, argentino, médico y columnista, ha sido galardonado con el premio Overseas Press Club de América.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)