¿Qué quiere el presidente Abas?

Dr. Fayez Rashid

Fuente: What does President Abbas want?, Middle East Monitor, 20/08/2014

El discurso del presidente Mahmud Abas ante los líderes de la Autoridad Palestina el sábado 16 de agosto confirmó su compromiso con la iniciativa egipcia, “pues no hay más iniciativas viables”. La verdad es que no hay otras iniciativas sobre la mesa ni las habrá en el futuro. Abu Mazen no ve a Egipto como un mediador, sino como alguien que está de su parte.

La iniciativa egipcia trata a la víctima y al opresor como partes iguales, a la ocupación y a la resistencia a la misma como partes iguales, y pide el “cese de las hostilidades entre las dos partes”. Además, está pensada para alcanzar un alto el fuego entre palestinos e israelíes y luego seguir con las conversaciones.

Inicialmente, la mayoría de los grupos palestinos rechazó la iniciativa propuesta. Sin embargo, puesto que sus líderes querían preservar al papel político y geográfico que está jugando Egipto, especialmente porque es el estado árabe más grande y es fronterizo con Gaza, con su importante paso de Rafah, esos grupos presentaron unas enmiendas que fueron acordadas entre ellos unánimemente.

Sin embargo, como suele ser habitual, Israel rechazó las seis enmiendas palestinas y propuso dejarlas para más adelante. Israel solo aceptó la mejora del tráfico de personas y vehículos con ayuda humanitaria a través de los pasos fronterizos con Gaza.

Al adoptar esta postura, Israel intentaba ocultar la cara fea de la ocupación y mitigar las consecuencias de las masacres y los crímenes cometidos, no solo durante la actual guerra genocida, sino contra los palestinos en general. La imagen de Israel se ha deteriorado ampliamente en la escena internacional como resultado de estas acciones.

Israel está intentando, al más puro estilo de Kissinger, manipular y maniobrar las actuales negociaciones en curso en El Cairo para convencer a la opinión pública israelí de que se han conseguido logros.

La gran mayoría de los israelíes considera que la agresión contra Gaza ha sido justa. Según una encuesta realizada por el Instituto Democracia Israel, los israelíes creen que la guerra contra los palestinos es legítima. Las autoridades israelíes quieren seguir rechazando las demandas palestinas y, en ese sentido, no le será fácil a Netanyahu modificar la imagen de su país.

La experiencia de Egipto con Israel respecto a la retirada de este último de la ciudad de Taba debería haber hecho a Egipto más cauto y reconocer que Israel acostumbra a violar los acuerdos. En aquella ocasión, Israel insistió en que Taba era una ciudad israelí, a pesar de que los acuerdos de Camp David incluían una cláusula que exigía su retirada de la misma. Solo después de que un tribunal internacional ejerciera un arbitraje, Israel aceptó retirarse de la ciudad.

Como he dicho anteriormente, es imposible que Israel acepte una sola demanda hecha por los palestinos en las negociaciones. ¿Por qué insiste, entonces, Egipto en posponer las demandas palestinas a unas ulteriores conversaciones? Esto pone de relieve cuál es el verdadero rol de Egipto.

A pesar de que todo esto está claro, el presidente Abas anunció su adhesión a la iniciativa egipcia. En su discurso ante los líderes palestino dijo lo siguiente: “Lo importante para nosotros ahora es detener el derramamiento de sangre y la matanza de palestinos”. La matanza de palestinos empezó con la creación del estado de Israel, con y sin agresión militar a gran escala.

Después de que se firmaran los acuerdos de Oslo con Israel, los asentamientos, las masacres y los crímenes contra los palestinos se incrementaron. Tras años de negociaciones entre la Autoridad Palestina (AP) e Israel nada se ha logrado, salvo el persistente rechazo israelí a los derechos nacionales palestinos, la continuación de las expropiaciones de tierras, de las demoliciones de casas, de las destrucciones de árboles… Todo esto es una muestra del insaciable apetito israelí, que devora cualquier concesión que hagan los palestinos y les impone condiciones cada vez más atroces, con el fin de crear un miniestado desprovisto de soberanía y una autoridad autónoma despojada de todos los privilegios.

¿Qué quiere el presidente Abas con este discurso? A pesar de que se está viendo obligado a modificar su discurso político ante la firmeza palestina y su valerosa y eficaz respuesta a la agresión sionista, así como el dolor de los israelíes, Abu Mazen está intentando regresar a las negociaciones con Israel. Está intentando, también, posponer las demandas palestinas para que los grupos de la resistencia sigan comprometidos con las negociaciones y demostrar que la AP debe ser el canal por el que transiten todas las cuestiones palestinas. Abas quiere, por último, establecer e inculcar la vía de las negociaciones y asentar la idea de que la resistencia armada no trae más que muerte y destrucción al pueblo palestino.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)