El ‘ejército más moral del mundo’ ocupa casas palestinas y las deja así…

Alexander Nabokov

Fuente: How the IDF turned a Palestinian house into a military post, +972 Magazine, 23/08/2014

Una estrella de David garabateada en una pared de una casa palestina ocupada y utilizada como puesto militar durante la operación Margen Protector, en agosto de 2014, en la Franja de Gaza. (Foto: Alexander Nabokov)

Televisores rotos, ropa y comida esparcidos por todas partes, inodoros atascados, paredes cubiertas de pintadas, joyas robadas… Así se encuentran sus casas los palestinos de Gaza cuando vuelven a ellas después de que los soldados israelíes las ocuparan para convertirlas en puestos militares.

La devastación es total. Muebles volcados, ropas rotas y esparcidas por todas partes. Aunque intento evitarlo, las pisoteo mientras camino sobre vidrios rotos, restos de comida y cartuchos de balas. Las paredes están llenas de garabatos escritos en hebreo, incluyendo mapas de las casas de los alrededores y horarios de guardias. Estoy dentro de la casa de Salem Shamaly, el joven que fue tiroteado y asesinado [por un francotirador israelí] en Shiyaiya a pocos metros de donde yo me encontraba cuando, durante una supuesta tregua humanitaria, trataba de localizar a sus familiares para socorrerles.

Planes militares pintados en una pared de una casa palestina de Gaza ocupada como puesto militar durante la operación Margen Protector, en agosto de 2014. (Foto: Alexander Nabokov)

No es la primera vez que he visto una destrucción semejante dentro de una casa. Esta es una de las cuatro que he visitado de las que fueron utilizadas por el ejército israelí durante la operación Margen Protector y la destrucción era similar en todas ellas. Fui con un equipo de TV, a los que mostré las “X” pintadas con spray en la parte exterior de las ventanas, una señal para que sus compañeros militares no les atacaran. También les enseñé los sacos de arena colocados en las ventanas. Los soldados utilizaron fundas de almohadas pertenecientes a los propietarios y las rellenaron con arena. Por eso encontramos rotas las baldosas del suelo: para coger la arena que se encuentra debajo de ellas.

Una ‘X’ pintada en la parte exterior de una casa de la Franja de Gaza para señalar que es un puesto militar israelí y que no debe ser atacada por las Fuerzas de Defensa de Israel. (Foto: Alexander Nabokov)

Hay evidencias de la presencia de los soldados en todas partes: paquetes de ropa interior vacíos esparcidos por el suelo, latas de comida vacías, bocadillos de tipo sandwich, dos camisetas militares y una boina de color azul oscuro que dejaron abandonada, un televisor destrozado con un martillo a su lado, el joyero vacío… Es costumbre regalar joyas de oro en las bodas palestinas. En otra de las cuatro casas utilizadas como puestos militares, el dueño me mostró el joyero de su esposa vacío, junto con un certificado de tasación. Cuando le mencioné esto a mi contacto en la ONU, me confirmó que habían recibido informaciones parecidas en todas las áreas fronterizas cercanas a Israel, donde los soldados israelíes habían establecido puestos militares en casas palestinas privadas. Pero no se preocupen, este es el ejército más moral del mundo.

Los miembros del equipo de TV reculan cuando ven y huelen el hedor de los baños. Puedo confirmar que es el mismo que he encontrado en las otras casas en las que he estado. Tirar de la bomba de los inodoros no parece formar parte de la formación militar israelí. Les enseño la portada de un ejemplar del Corán con todas sus páginas arrancadas y un álbum familiar en el que han desaparecido todas las fotos. Borrar la memoria de la historia palestina ha sido durante mucho tiempo parte de la guerra de Israel. La historia es lo que construye la identidad nacional.

Todos los inodoros estaban atascados y no habían sido evacuados durante la ocupación de la casa por parte de los soldados israelíes, en agosto de 2004, en la Franja de Gaza. (Foto: Alexander Nabokov)

Desde la azotea, señalo otras casas de los alrededores al equipo de TV y les digo cómo pueden realizar un estudio de una gran parte de ese área: la desolación que tienen ante ellos era antes un huerto floreciente. Les muestro también un área más cercana a la frontera donde, a menos de un centenar de metros, pueden apreciarse las huellas de los tanques. Parece que estos se alinearon para disparar directamente a los edificios. Vemos un granero situado más allá de donde debieron de estar los tanques: hay vacas y camellos muertos en su interior. No es probable que los camellos murieran de sed.

Es el último día de la tregua ampliada y cuando nos vamos, no lo hacemos solos. Las personas que regresaron para ver las ruinas de sus hogares comienzan a irse de nuevo, llevando a sus hijos más pequeños y las pertenencias más necesarias que han podido recuperar. Se dirigen a reunirse con su familia, sus amigos y conocidos, o a las escuelas de la ONU donde se han refugiado. Esta vez no tienen que huir corriendo presas de pánico, pero tampoco tienen que preocuparse por llevar consigo objetos de valor.

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Alexander Nabokov es un activista internacional que se encuentra actualmente en Gaza.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)