Israel acusado de utilizar armas prohibidas en Gaza

Rasha Abu Yalal

Fuente: Israel accused of using illegal weapons in Gaza war, Al Monitor, 12/08/2014

Abed Al Gauad, de 20 años, se recupera de sus heridas en el hospital Al Shifa, después de que un misil cayera en su casa de Dar al Galah el 7 de agosto de 2014. (Foto: Uisam Nasar)

Médicos y activistas de derechos humanos dicen que tienen pruebas concluyentes de que Israel ha utilizado armas prohibidas contra los civiles durante su agresión militar contra la Franja de Gaza, tal como hizo en sus dos campañas bélicas anteriores contra el enclave palestino en 2008-2009 y 2012.

Desde el comienzo de la operación militar israelí, han muerto más de 1.939 palestinos y otros 9.800 han resultado heridos. Cientos de víctimas han llegado a los hospitales como cuerpos carbonizados o mutilados, sin extremidades y con heridas que eran difíciles de tratar, según Ashraf Al Kadra, portavoz del ministerio de salud.

La controversia emergió después de que el médico noruego Erik Fosse, que visitó recientemente Gaza para tratar a los heridos, acusara a Israel de utilizar armas prohibidas por las instituciones internacionales en su actual ofensiva contra la Franja de Gaza.

En una conferencia de prensa realizada el 13 de julio en el hospital Al Shifa, y a la que asistió Al Monitor, el doctor Fosse dijo: “Muchas de las víctimas que han llegado al hospital confirman el uso por parte de Israel de armas prohibidas del tipo DIME [acrónimo de explosivos de metal inerte denso]”.

Los testimonios ofrecidos a Al Monitor por enfermeras, médicos y activistas de derechos humanos palestinos indican que el ejército israelí ha empleado DIMEs, que causan la pérdida de extremidades y heridas que no tienen tratamiento.

Las armas DIME “matan a sus víctimas mediante la amputación de extremidades de una forma que asemeja a una sierra mecánica. Los que sobreviven son vulnerables al cáncer, porque [estas armas] contienen tungsteno cancerígeno”, dice un reportaje de Al Jazeera publicado el 21 de julio.

Durante las dos horas que estuvimos en el hospital Al Shifa de Gaza, vimos la llegada de once civiles, todos con extremidades amputadas, ocho de los cuales murieron poco después. Los miembros amputados tenían características comunes: la piel estaba calcinada, los tejidos parecían muy dañados y los huesos tenían el aspecto de haber sido cortados con una sierra.

Mohsen Ibrahim fue herido por la metralla de un misil israelí que aterrizó en un área poblada de la finca Abed Rabo, en el norte de la Franja de Gaza. “Estaba escuchando la radio en casa cuando la metralla de un misil penetró por la pared de mi casa y me dio en la pierna, que tuvieron que amputarme inmediatamente”, dijo a Al Monitor.

El doctor Ayman Al Sahbani, un cirujano que ha tratado con gran cantidad de casos parecidos en el hospital Al Shifa, dijo: “Los médicos nos vemos obligados a amputar partes del cuerpo de los heridos, pues el tratamiento de estas heridas es muy complicado y, a veces, pone en peligro la vida de los heridos”.

El doctor Sahbani dijo a Al Monitor que las marcas y las heridas que dejan en los cuerpos de las personas muertas y heridas confirman el uso de DIMEs por parte de las fuerzas israelíes. “El ejército israelí ha utilizado armas DIME, algo que sabemos porque algunos cuerpos que han llegado amputados al hospital tienen un olor característico. Hemos tratado con heridas que no se pueden curar”, añadió.

“Además del uso de DIMEs, algo que consideramos probado, hemos visto otras señales que prueban el uso de otras armas letales que todavía no hemos identificado. Hemos recibido cuerpos con heridas extrañas, algunos de ellos carbonizados y otros heridos por metralla. Algunos cuerpos han llegado al hospital sin cabeza y otros estaban aplastados, como si una enorme roca hubiera caído sobre ellos”, dijo Sahbani.

El doctor Sahbani señaló que él y otros cirujanos nunca habían visto este tipo de heridas, y que la mayoría de los hospitalizados tenían lesiones graves que les ha llevado a la muerte o a discapacidades permanentes.

El joven Muhanad Abu Amara está en una cama del hospital Al Shifa, esperando un destino desconocido. Su mano ha sufrido una herida muy grave durante un ataque aéreo en el barrio de Shiyaiya, en la parte oriental de la ciudad de Gaza, y los médicos le están analizando cuidadosamente.

“Los médicos me dijeron que la herida no está respondiendo al tratamiento y que está empeorando poco a poco, hasta el punto de que podría ser necesario amputar la mano. La amputación podría ser necesaria para salvar mi vida”, dijo a Al Monitor.

El doctor Fosse dijo en una conferencia de prensa: “Estuvimos aquí en las dos operaciones militares anteriores contra la Franja de Gaza. Vimos las mismas heridas y, gracias a los análisis realizados en laboratorios internacionales, hemos confirmado que Israel ha utilizado este tipo de armas prohibidas”.

Esta conclusión fue confirmada por el Informe Goldstone, publicado por una comisión de investigación de la ONU después de la operación Plomo Fundido. Este informe decía que las fuerzas israelíes utilizaron armas DIME. Según el artículo 907 del informe, “las armas DIME consisten en una carcasa de fibra de carbono rellena con una mezcla homogénea de un material explosivo y unas partículas pequeñas, básicamente un polvo, de un metal pesado, que puede ser una aleación de tungsteno. […] El polvo de tungsteno destroza todo lo que toca. Estas armas causan, en general, heridas muy graves”.

El director general del ministerio palestino de salud, Medhat Abas, mostró su acuerdo con las declaraciones del doctor Fosse y añadió: “Hay pruebas suficientes sobre el uso por parte de Israel de armas DIME prohibidas por las instituciones internacionales”.

Abas dijo a Al Monitor que “durante la guerra [de 2008-2009], enviamos muestras de los cuerpos de los mártires a varios laboratorios internacionales, que confirmaron el uso de armas DIME. Durante la guerra actual, las marcas que encontramos en los cuerpos de los mártires coinciden con las marcas de los cuerpos de la guerra [anterior] al ciento por ciento. Esto confirma médicamente que las armas empleadas son, en efecto, armas DIME”.

Ibrahim Hatab, de nueve años, perdió su pierna cuando un misil cayó donde estaba jugando con sus amigos. (Foto: Uisam Nasar)

“Entre las lesiones que confirman el uso de DIMEs, tenemos quemaduras de segundo y tercer grado y pérdidas de extremidades superiores e inferiores. Todavía no comprendemos la respuesta clínica de los heridas al tratamiento. Por ejemplo, aunque se supone que la herida ha de curarse con antibióticos, en realidad se extiende de forma alarmante poniendo en peligro la vida de la persona herida”, añadió.

La Convención sobre Prohibiciones o Restricciones del Uso de Ciertas Armas Convencionales, ratificada por la Asamblea General de la ONU en octubre de 1980, prohíbe “el empleo en los conflictos armados de armas, proyectiles y materiales y métodos de guerra de una naturaleza tal que causen males superfluos o sufrimiento innecesario“.

Imad Al Garbaui, médico voluntario, compartió con Al Monitor su experiencia con la recuperación de cadáveres y heridos entre los escombros de sus casas. “Los cuerpos se deshacían en pedazos en nuestras manos cuando los sacábamos de los escombros, y sus quemaduras y heridas despedían un hedor extraño y desconocido”, dijo.

En un informe sobre las armas DIME, hecho público en febrero de 2009, Amnistía Internacional señaló lo siguiente: “Si se determinara que esas armas causan lesiones superfluas o sufrimiento innecesario, o violan las disposiciones del Protocolo sobre Fragmentos No Detectables (Protocolo I de la Convención sobre Armas Convencionales) del 10 de octubre de 1980, entonces su uso contra los combatientes, y no solo contra los civiles, estaría prohibido”.

Rami Abdo, director de la Red Euro-Mediterránea de Derechos Humanos, dijo a Al Monitor: “Sobre la base de los testimonios de los médicos acerca del uso de armas DIME, las heridas encontradas en los cuerpos de los mártires y heridos confirman que el uso de este armamento, especialmente en áreas con gran cantidad de civiles, contradice el Artículo 32 de la Cuarta Convención de Ginebra”. Y añadió: “El artículo 147 de esta convención considera estos actos como una violación grave”.

El artículo 32 de la Convención de Ginebra prohíbe “toda medida que cause sufrimiento físico o el exterminio de las personas protegidas” a manos de las partes en conflicto.

Abas señaló que se están haciendo esfuerzos para probar el uso de otras armas en los ataques israelíes contra Gaza. “El personal médico está llevando a cabo varias pruebas de laboratorio con muestras de los cuerpos de los mártires, con el fin de descubrir cuáles son los otros tipos de armas letales que se han utilizado contra ellos, y hemos pedido a la ONU que constituya una comisión para investigar el uso de estas armas y municiones prohibidas por parte de Israel”, añadió.

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Rasha Abu Yalal es escritora y periodista independiente de Gaza, especializada en la actualidad política y temas humanitarios y sociales relacionados con dicha actualidad.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)