Una solución del conflicto palestino-israelí: reubicar Israel en Estados Unidos

Un sitio web ha realizado una ingeniosa propuesta para resolver el conflicto palestino-israelí: conceder a los judíos de Israel un territorio de Estados Unidos.

En este gráfico puede observarse lo que esta propuesta supondría en términos de superficie del país norteamericano: una minucia. Y, sin embargo, el autor cree que presentaría las siguientes ventajas:

  • Los israelíes son los más queridos por los estadounidenses.
  • Los estadounidenses darían la bienvenida en sus casas a los israelíes con los brazos abiertos.
  • Estados Unidos tiene mucho territorio para dar acomodo a Israel como su estado número 51.
  • Israel podría tener un estado judío seguro, rodeado de estados amigos.
  • Estados Unidos no tendría que seguir gastando 3.000 millones de dólares de los contribuyentes cada año para la defensa de Israel.
  • El coste de la “transferencia” sería menor que el de tres años de gastos para la defensa.
  • Los palestinos volverían a sus tierras y a sus vidas anteriores.
  • Oriente Medio sería de nuevo una región tranquila sin injerencias extranjeras.
  • Los precios del petróleo bajarían, así como la inflación. Todo el mundo sería feliz.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Pero, digo yo, si la creación del estado de Israel supuso la expulsión y/o huida de más de 700.000 palestinos de sus tierras y hogares; si la guerra de 1967 supuso la expulsión y/o huida de otros 300.000; si la política general de Israel en Cisjordania se puede calificar como una limpieza étnica a cámara lenta, con la consiguiente expulsión y/o huida de decenas de miles de palestinos de sus tierras y hogares; si, en definitiva, los sionistas no dejan de soñar con expulsar y/o provocar la huida de los palestinos de Eretz Israel, algo a lo que el discurso sionista siempre se ha referido como “transferencia” (de población palestina, evidentemente), ¿por qué no podrían ser ellos los transferidos a ese diminuto territorio norteamericano y aquí paz y después gloria? A fin de cuentas, en sus inicios, los sionistas consideraron varias opciones para establecer su “hogar judío”, como Uganda y Argentina. ¿Por qué no Estados Unidos de América? Salvo la referida “tranquilidad” de Oriente Medio, que no es en absoluto creíble, presenta realmente las ventajas especificadas.

A la realización de esta propuesta solo se le opone un elemento o dos, uno de ellos encubierto. Uno sería el mesianismo sionista, la “Tierra Prometida”, el Muro de las Lamentaciones, el Templo de Jerusalén, la Tumba de los Patriarcas, etc. No habría forma alguna de convencer a los iluminados para que abandonaran su sueño de la Tierra Prometida por Dios. Consideran que Palestina es su hogar y que los árabes son los verdaderos ocupantes. En fin.

El otro elemento es más importante y más oculto. El establecimiento del estado judío en Palestina tuvo un objetivo imperialista bastante claro para todo aquel que quiera ver, pero que los interesados prefieren ocultar: instalar un estado pro-occidental y vigilante en el corazón de Oriente Medio, el cual, con el debido apoyo, serviría para defender los intereses de Occidente en la región y controlar y contener a los díscolos árabes. Como así ha sido. Al menos por ahora, EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania… no aceptarán la propuesta de Pass The Knowledge. Es una pena.