Las fuerzas israelíes utilizaron a los palestinos como escudos humanos en Juza

Yusef Alhelu

Fuente: Survivors of massacre in Khuza’a say Israeli forces used Palestinians as human shields, Mondoweiss, 26/07/2014

El humo se eleva después de que un proyectil disparado por las fuerzas israelíes cayera sobre un edificio cercano a las ambulancias, mientras los médicos trataban de evacuar a los heridos de la masacre de Juza. (Foto: AFP Photo / Said Jatib)

Juza es una aldea situada en la parte más oriental de Jan Yunis, junto a la valla fronteriza del sur de la Franja de Gaza. Sus agricultores han visto cara a cara a la muerte casi todos los días en los últimos siete años, desde que los disparos del ejército israelí se convirtieron en la norma a lo largo de la denominada “zona de seguridad” de Gaza próxima a Israel.

Después de la masacre de Chuyahia, las fuerzas israelíes invadieron Juza con la cobertura de ataques aéreos contra todo lo que se movía. Los supervivientes recuerdan con horror que el intenso fuego de artillería de los tanques causó la muerte de decenas de palestinos y otros tantos resultaron heridos.

Más de 150 personas fueron arrestadas por las fuerzas israelíes. La mayoría fue liberada, pero otros siguen detenidos. Las radios locales emitían llamadas de socorro de muchos residentes que estaban sitiados en sus casas, sin poder salir. Los que pudieron hacerlo, fueron atacados mientras huían.

Ayman Abu Toaimah, de 32 años, residente de Juza, recuerda que “cuando las tropas israelíes entraron en el pueblo, lo sitiaron y utilizaron a los residentes como escudos humanos. Cuando el ejército israelí arrestaba a la gente y luego dejaban a algunos en libertad, les decían que podían volver al pueblo, pero cuando se iban les disparaban y algunos cayeron muertos. Estas personas fueron utilizadas como escudos humanos”.

Abu Salem, un residente de Juza de 56 años, confirmó lo que dijo Abu Toaimah. “Los israelíes dicen que Hamas está utilizándonos como escudos humanos. Eso es mentira, ni siquiera vemos a los combatientes en las calles. Son ellos, los israelíes, los que nos han utilizado como escudos humanos. Han atacado a civiles inocentes con sus bombas y sus misiles, han atacado granjas de pollos, han quemado nuestras cosechas, no tienen piedad”.

Lo que ha pasado en Juza ha sido una masacre. Los civiles han sido asesinados en sus casas y cuando huían. Ni siquiera las ambulancias han estado seguras. El personal sanitario ha informado que las fuerzas israelíes paraban las ambulancias que iban a socorrer a los heridos y trataron de arrestar a varios heridos. Las ambulancias eran tiroteadas a pesar de que estaban coordinadas con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Las escenas de cuerpos esparcidos por las calles recuerdan a la masacre de Sabra y Chatila en 1982, dos campos de refugiados palestinos del Líbano.

Abu Ali Qudail, otro residente de Juza, dijo: “Cuando la Cruz Roja nos dijo que las ambulancias nos estaban esperando en la entrada occidental del pueblo, unas mil personas salimos corriendo de nuestras casas, que fueron utilizadas en algunos casos como escondite por las fuerzas israelíes. Cuando llegamos al punto de encuentro, nos extrañó que no hubiera ambulancias y, de repente, una lluvia de proyectiles lanzados por tanques cayó sobre nuestras cabezas”.

Murieron muchas personas y muchas otras fueron heridas. Los supervivientes dijeron que no pudieron ayudar a los heridos, muchos de ellos estaban todavía bajo los escombros, las casas estaban destruidas y por todas partes olía a humo y bombas.

Abu Ali Qudail siguió con su relato. “Vi a muchos miembros de mi familia morir delante de mis ojos, algunos estaban hechos pedazos. Rami, Ibrahim, Alia, Hach Abed murieron… tuvimos que dejarles allí. En cuanto llegamos a una de las escuelas de Jan Yunis, entramos para refugiarnos, pero estaba abarrotada de gente que había huido de sus casas. Es duro ver morir a la gente y no saber qué hacer. Una de las casas de mis parientes fue derribada estando ellos dentro”.

Cuando la matanza israelí en Gaza entró en su 19º día, John Kerry anunció desde El Cairo que proponía una tregua de una semana, pero el primer ministro israelí, Netanyahu, rechazó la oferta y solo aceptó una tregua de 12 horas.

La agencia de noticias Maan ha informado que una familia que había huido de Juza fue asesinada por un misil israelí en Jan Yunis cuando ya había entrado en vigor la tregua:

Minutos antes de que un alto el fuego humanitario de 12 horas entrara en vigor en Gaza el domingo por la mañana, un ataque aéreo israelí mató al menos a 20 miembros de una familia palestina en el campo de refugiados de Jan Yunis.
La familia Al Nayar había huido de sus casas de Juza, al este de Jan Yunis, a primeras horas del día, después de que la artillería israelí matara a decenas de personas, y estaban tratando de encontrar refugio en algún lugar lejos de la frontera.
Sin embargo, su refugio de Jan Yunis resultó ser todo lo contrario. Unos misiles disparados por aviones israelíes, justo antes de las ocho de la mañana, destruyeron completamente el edificio de cuatro pisos en el que estaban durmiendo.
El ataque mató a once niños, cuatro mujeres y cinco hombres de la familia, según fuentes médicas palestinas.
El asesinato de la familia Al Nayar elevó la cifra de muertos en Gaza a 940, desde el comienzo de las hostilidades hace 18 días.

Tras el ataque contra la escuela de la ONU de Beit Hanun, en el norte de Gaza, en la que perecieron 17 personas y más de 200 resultaron heridas, 29 de los 47 miembros del Comité de Derechos Humanos de la ONU votaron a favor de crear una comisión de investigación con el fin de determinar si Israel había cometido crímenes de guerra. Solo Estados Unidos votó en contra de la resolución, mientras 17 estados se abstuvieron, diez de ellos europeos.

Esta votación se realizó después de que Navi Pillay, comisionada de derechos humanos de la ONU, dijera que “es muy posible que se haya violado el derecho internacional y se hayan cometido crímenes de guerra”.

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Yusef Alhelu es periodista independiente en la ciudad de Gaza y

Traducción: Javier Villate