‘No hay ningún lugar adónde ir, la muerte está por todas partes’

Alex Kane

Fuente: Gaza City resident Amal Sarsour: ‘There is no place to go, death is around us all the time’

Un hombre palestino de pie en medio de los escombros después de un ataque aéreo israelí en la ciudad de Gaza el 11 de julio. (Foto: Mohammed Abed / AFP / Getty Images)


No hay ningún lugar al que pueda ir Amal Sarsur. Las bombas, misiles y fuego de artillería israelíes caen por toda Gaza. Esta residente de ciudad de Gaza, de 38 años, está encerrada en su casa, con sus hermanos y sus familias, que huyeron de sus hogares después de que la aviación israelí bombardeara su barrio. No sale de casa.

“No es nada seguro”, me dice Sarsur, profesora de las universidades de Al Quds y Al Azhar. “No podemos salir de nuestra casa […] Están lanzando bombas y misiles por todo alrededor”. En una correspondencia por correo electrónico, escribió: “No hay ningún lugar adónde ir, la muerte está por todas partes”.

Hablé con Sarsur el viernes por la noche (hora de Gaza) por teléfono, gracias a un contacto común. Antes de que iniciáramos la conversación, me advirtió de que podía haber un corte de electricidad y abortar la comunicación. Pero no hubo.

A medida que avanzaba la invasión terrestre del ejército israelí, que comenzó el 17 de julio, se extendieron las informaciones de que se estaban produciendo cortes masivos de electricidad. Anne Barnard, del New York Times, informó que “Israel ha cortado la electricidad que suministra a la franja, que es casi toda la electricidad que hay en Gaza, según fuentes oficiales locales e internacionales”. Sin electricidad, es difícil estar al día de las novedades sobre la invasión, así como estar en contacto con personas de otras partes de la densamente poblada Franja de Gaza.

La operación “Margen Protector” es la tercera operación ofensiva en cinco años que ha vivido Sarsur. La entrada de tropas de tierra ha alimentado los temores de que esta guerra podría ser tan sangrienta como la operación “Plomo Fundido”.

“Lamento decir que ahora la situación es horrible en Gaza porque, como te puedes imaginar, la paz ha desaparecido de repente de tu vida”, dice Sarsur. “Israel no diferencia entre unas personas y otras. No es verdad lo que dicen, que ellos solo atacan a Hamas. En absoluto, están atacando a los civiles, a nuestros hijos. La situación aquí es espantosa”.

Al menos 342 palestinos, la mayoría civiles, han muerto por los ataques israelíes, y esta cifra aumenta cada hora. Unos 48.000 residentes han huido de sus casas y están en refugios de la agencia de la ONU para los refugiados (UNRWA). El número de víctimas mortales en la operación Plomo Fundido fue de unos 1.400 palestinos, la gran mayoría de ellos civiles.

Durante esta operación, que se desarrolló en el invierno de 2008-2009, Sarsur se atrevía a salir de su casa para entregar agua y alimentos a los palestinos que se convirtieron en refugiados en su propia tierra, por segunda vez. Ahora, sin embargo, no se atreve. “Es muy brutal, no hay ningún lugar seguro. No puedes salir sin correr un serio peligro. Me siento muy débil. No puedo hacer nada. Por eso estoy muy triste”, dice.

Así que se las arregla para consolar a sus sobrinas y sobrinos que se han quedado con ella en estos días. Pero incluso eso está siendo difícil. “Quieren jugar, quieren estar seguros, pero están todo el rato gritando”, dice Sarsur. En una ocasión, hubo un intenso fuego de artillería cerca de su casa y, luego, un F-16 lanzó un misil. Cogió a su sobrina de cuatro años para alejarla del punto donde cayó el misil. Pero entonces cayó otra bomba. “Quiero que estén seguros, pero sé, muy dentro de mi corazón, que ni siquiera en casa están seguros”.

La rutina diaria de Sarsur ha sido totalmente alterada. “Desde que comenzó la masacre, no he podido ir a trabajar ni hacer nada de lo que solía hacer, como las actividades de sensibilización entre los niños acerca de la salud medioambiental y la promoción de la salud”, me dice.

Los palestinos de Gaza se están preparando para la ampliación de la operación israelí, tal como han asegurado sus líderes. El objetivo de Israel es debilitar a Hamas, su enemigo palestino más fuerte, pero en Gaza los residentes apoyan al grupo militante que les defiende, pues creen que esa es una forma de poder conseguir sus derechos.

“Lo que estamos buscando ahora es el fin de esta guerra brutal. Pero para ponerle fin a esto, no nos podemos concentrar solo en un alto el fuego”, dice Sarsur. “Un alto el fuego no significa que todo terminará. Solo significa que esta masacre y el genocidio se repetirán de nuevo”.

Sarsur y otros palestinos están buscando un fin del bloqueo de Gaza, que ha paralizado la economía y que impide la libertad de movimientos, salir de esta diminuta franja costera. El fin del bloqueo es una demanda clave de Hamas. Pero durante años, Israel ha ignorado los llamamientos de la comunidad internacional para reducirlo y no hay indicios de que los israelíes vayan a cambiar de idea.

_______________
Alex Kane es editor ayudante de Mondoweiss y editor de la sección internacional de AlterNet. Puedes seguirle en Twitter: @alexbkane.

Traducción: Javier Villate (@bouleusis)