Las “acciones unilaterales” de la ocupación israelí de Palestina

El barco Mavi Marmara, que transportaba ayuda humanitaria para la Franja de Gaza, fue asaltado por fuerzas israelíes el 31 de mayo de 2010. Nueve pasajeros fueron asesinados en esta “acción unilateral”.

Con motivo del “día de Jerusalén”, el ministro israelí de la vivienda, Uri Ariel, dijo las siguientes palabras: “Habrá un único estado entre el río Jordán y el mar [Mediterráneo] y ese será el estado de Israel”. Y añadió: “No hay congelaciones [en la construcción de asentamientos] y no habrá más congelaciones. No lo permitiremos. No aceptaremos retrasos ni restricciones, ni en Jerusalén ni en Judea y Samaria” (que es como denominan los sionistas a Cisjordania).

No se puede decir ni más claro ni más alto. No habrá estado palestino. Entonces, ¿qué quieren negociar? ¿El grado de esclavitud de los palestinos que, después de toda la limpieza étnica que osen seguir llevando a cabo, todavía permanezcan en ese “estado de Israel”, el único régimen de apartheid del mundo? ¿Cuáles serán los permisos o privilegios —ya que no tendrán derechos humanos ni cívicos, ni mucho menos políticos— que tendrán sus bantustanes o guetos? ¿Qué quieren hacer con los palestinos los sionistas?

Ese aspecto no suele ser clarificado por los políticos israelíes, seguramente para evitarse problemas. Aunque, a veces, son muy claros y proponen matar a todos los árabes, ahogar a todos los presos palestinos en el mar y otras atrocidades por el estilo. Sin embargo, en 2012, Ariel explicó claramente cómo entendía él el futuro de los palestinos en el “renacido” estado de Israel. Tras la total anexión de Cisjordania, se concedería la “ciudadanía” israelí a los palestinos que siguieran viviendo en Israel con unas condiciones. En primer lugar, el aspirante debería haber vivido cinco años en el renacido estado de Israel. Luego tendría que pasar un test, un examen, que superaría si demostraba dominar el yiddish (la igualmente renacida lengua judía) y firmaba una “declaración de lealtad a Israel”. Como reconoció el propio Ariel, “la mayoría no querrá hacerlo”. La pregunta del millón es: ¿qué pasaría con los palestinos que no superaran el “examen”? Todo parece indicar que se convertirían en parias (que es, por otro lado, lo que son en la actualidad), personas sin derechos, sin libertad, sin acceso a los medios necesarios para vivir dignamente (no digamos para tener un cierto bienestar), como la tierra y el agua (que para entonces estarán totalmente en manos de los judíos). Vivirán bajo un régimen que solo les permitirá hacer aquello que les estará expresamente permitido, estándoles prohibido todo lo demás, característica de las peores dictaduras que en el mundo han sido.

En estos últimos días, la propuesta del ministro de asuntos exteriores, el ultraderechista Avigdor Lieberman, de anexionarse los bloques de asentamientos y el valle del Jordán, ha sido el pistoletazo de salida para que otros políticos sionistas muestren su conformidad o sus matices. Por ejemplo, el ministro de economía, también ultraderechista, Naftali Bennett ha declarado que eso de llevar a cabo “acciones unilaterales”, como ha insinuado el primer ministro Benjamín Netanyahu, le gusta.

Yo me pregunto si no son “acciones unilaterales” todo lo que materializa la ocupación israelí de Palestina. ¿No es el muro de separación una acción unilateral? ¿No son los asentamientos acciones unilaterales? ¿No lo son las carreteras de apartheid? Las expropiaciones de tierras y las demoliciones de casas y propiedades de los palestinos, ¿no son acciones unilaterales? ¿No son acciones unilaterales las redadas masivas y la represión violenta de manifestaciones pacíficas? ¿No son, por ventura, acciones unilaterales los puestos de control, las barreras que cierran los accesos a los centros de población, las concesiones y desestimaciones de permisos para prácticamente casi todo lo que implique viajar? ¿No es una acción unilateral el desalojo de los palestinos que se encuentran dentro de una “zona militar cerrada” declarada por las autoridades israelíes de ocupación? ¿Tal vez los ataques contra la Franja de Gaza, sus pescadores y agricultores, o las incursiones del ejército hebreo para arrasar cultivos no sean, para Netanyahu y Bennett, acciones unilaterales?

Acabemos cuanto antes, ¿pueden Netanyahu, Lieberman, Bennett o el sursuncorda nombrar una sola acción de las fuerzas de ocupación israelíes que no sea una “acción unilateral”?