Jordania: Ascenso del islamismo extremista

Jean Aziz

Fuente: Islamic extremism on rise in Jordan, Al-Monitor, 18/05/2014

Los rescoldos se mantiene bajo las cenizas y el viento sopla muy cerca. Así es como describen los políticos jordanos la situación en su país en estos días.

Varios políticos jordanos están de gira por los países vecinos para explicar a sus colegas qué está pasando en Jordania y, por otra parte, explorar las perspectivas internacionales acerca de lo que “se está preparando” para Jordania.

Una delegación del Consejo de Relaciones Exteriores de Jordania visitó el Líbano la semana pasada. Los miembros de la delegación parecían preocupados. Un destacado político jordano y miembro del consejo explicó a Al-Monitor los elementos preocupantes de la actualidad jordana.

Dijo que eran tres los elementos que debían ser especialmente considerados.

El primero es la proliferación de armas por el país. El precio de un rifle Kalashnikov se ha convertido en un indicador internacional sobre el nivel de armamento del ejército en los países del tercer mundo. En estos momentos, en Jordania cuesta menos de 366 euros. Hace dos años, un Kalashnikov era algo raro y costaba no menos de 1.500 euros. La drástica caída de su precio indica que el rifle es abundante y que el mercado podría estar inundado. Dijo también que las armas entraban, sobre todo, por la frontera siria.

El segundo elemento es el ascenso de los fundamentalistas suníes. Las informaciones de varios medios de comunicación sobre el ataque aéreo realizado por aviones jordanos el 17 de abril contra un convoy de la oposición siria que, al parecer, transportaba armas hacia Jordania se han convertido en algo casi cotidiano para los jordanos. El miembro del consejo dijo que, en Amán, se habla de convoyes que cruzan regularmente la frontera con Jordania desde algún punto cercano a Daraa, en Siria, y que esos convoyes van cargados con grandes cantidades de armas de todos los tipos. Pero, ¿quién está detrás de esas operaciones? En su opinión, son los fundamentalistas suníes, en particular grupos afiliados a Al-Qaeda o que aspiran a serlo.

Los grupos islamistas jordanos se están radicalizando y formando militantes yihadistas armados, dijo el político. Y dio un ejemplo. Los recientes acontecimientos de Maan fueron una clara advertencia y un toque de atención que resonó en los oídos de todos los jordanos y de todo el mundo interesado en la situación de Jordania. Desde el 23 de abril, la provincia jordana del sur se ha visto sometida a severas medidas de seguridad y graves disturbios armados. Los acontecimientos comenzaron con el asesinato de un fundamentalista por parte de las fuerzas de seguridad del estado cuando intentaban arrestarlo. La situación evolucionó rápidamente hacia enfrentamientos armados y una especie de desobediencia civil.

El miembro del consejo nos explicó la importancia de los acontecimientos de Maan. Dijo que Maan es la provincia más grande de Jordania y que está localizada en el sur del país, haciendo frontera con Arabia Saudí. Por ella pasa la ruta históricamente utilizada por los peregrinos musulmanes que se dirigen a la Meca. Esto es lo que hizo de la provincia un bastión islamista a lo largo de la historia del reino hachemita. A pesar de que los Hermanos Musulmanes eran una minúscula minoría en el país, el grupo consiguió que uno de sus miembros fuera elegido representante de Maan. Sin embargo, después de los recientes cambios en el mundo árabe y de la creciente fortaleza de los grupos extremistas, ha quedado claro que los islamistas de Maan ya no están con los Hermanos Musulmanes, sino que, en opinión del político, se han aproximado al yihadismo salafista.

Durante las fiestas musulmanas, los grupos se clasifican según el número de fieles que escuchan a los predicadores de las mezquitas con afiliaciones políticas conocidas. Los Hermanos Musulmanes están en tercer lugar, los oradores progubernamentales en segundo lugar y  los oradores yihadistas salafistas se sitúan en primer lugar, pues son los que atraen a más fieles en este área de 80.000 personas.

La mayoría de las personas de este área se manifestaron en contra de las autoridades jordanas en la última semana de abril. Bloquearon carreteras y atacaron edificios y centros del gobierno, tanto civiles como militares. La ciudad casi se convirtió en un pequeño estado independiente. Más aún, parecía que algunas regiones vecinas estaban dispuestas a hacer lo mismo. Y lo que es más importante, los líderes del movimiento yihadista de Maan aparecieron en público y expresaron su apoyo a los disturbios. Esto está sucediendo en un contexto de abundancia de armas, tal y como se ha dicho anteriormente. Además, hay una fuerte presencia de refugiados sirios en Jordania. Todo esto hace pensar a los políticos jordanos que algo serio puede suceder en el país.

El tercer elemento perturbador, explica el político jordano, es el intento de los islamistas de encontrar un “suelo adecuado” para la lucha sectaria en Jordania. Esto no tiene precedentes en la historia del país. Y dio un ejemplo. El 1 de mayo, un partido salafista invitó al jeque saudí Mohamed al-Arifi, bien conocido por su extremismo fundamentalista, a dar una conferencia en la Universidad de Jordania de Amán. Hay que señalar que el jeque es conocido por haber emitido varias fatwas extremistas en el pasado. Después de la conferencia, los organizadores entregaron a los medios la noticia de que una chica jordana cristiana, de la zona de Ajlun, en el norte del país, se había convertido al islam tras escuchar el sermón de Arifi. Horas más tarde, se informó de que los padres de la chica la mataron en su ciudad natal por haber abandonado su religión.

Estas dos informaciones bastaron para convertir la atmósfera jordana en algo similar a lo que vemos en zonas de Egipto donde hay islamistas y coptos: tras la conversión de una chica al islam o al cristianismo, decenas de personas son asesinadas, sin que se planteen investigaciones o se hagan aclaraciones. En el caso de Jordania, debería observarse que nadie ha confirmado que las informaciones sean verídicas. De hecho, posteriormente se argumentó que las informaciones eran falsas. Sea como fuere, revelaron la incitación sectaria por parte de los islamistas jordanos.

El político jordano puso fin a la entrevista con Al-Monitor diciendo lo siguiente: “Resulta irónico que un ministro del gobierno jordano discutiera todo esto en una reunión con varios activistas de la sociedad civil jordana. Incluso les dijo que tenía informaciones que indicaban que partidos de un ‘importante estado del Golfo vecino de Jordania’ eran los responsables de todo lo que está sucediendo en Amán”.

Sus palabras se filtraron y la noticia se divulgó rápidamente, provocando una silenciosa crisis diplomática entre los dos países vecinos. La crisis terminó cuando el mismo ministro tomó la iniciativa de celebrar un almuerzo, al que asistieron más de mil personas, en honor del embajador del país al que había acusado el ministro. La acusación fue refutada. Pero sigue habiendo rescoldos bajo las cenizas en Jordania. ¿Cuándo los avivará el viento? El político jordano dijo: “El momento llegará. Será cuando comience la guerra interna entre los grupos islamistas armados en Daraa, Siria. Esa será la señal para Jordania”.


Jean Aziz es columnista de Al-Monitor, del periódico libanés Al-Akhbar y presentador de un programa semanal de la televisión libanesa OTV.

Traducción: Javier Villate