Caos en Libia: Cómo la guerra de EEUU-OTAN desestabilizó el norte de África y ahora amenaza a Europa

Timothy Alexander Guzman

Fuente: Chaos in Libya: How the US-NATO War Destabilized North Africa and Now Threatens Europe, Silent Crow News, 17/05/2014

Libia se ha ido deteriorando política y económicamente desde la invasión de EEUU-OTAN de 2011. La agencia sudafricana News24 informó que había emergido una batalla entre las fuerzas rebeldes que derrocaron al presidente Muamar Gadafi y los militantes islamistas de la ciudad de Bengasi. Jalifa Haftar, que ayudó a Occidente a derrocar a Gadafi, y su “ejército nacional” están intentando “purgar” Libia de terroristas. Ha habido testigos e, incluso, un periodista de la agencia France Press (AFP) que vieron lo que pasó.

“Los testigos dijeron que un grupo dirigido por Jalifa Haftar, un antiguo jefe rebelde del levantamiento de 2011 que terminó con el régimen de Muamar Gadafi, con el respaldo de aviones de combate, cayó sobre un cuartel ocupado por los islamistas de la Brigada 17 de Febrero”, dice News24. “Los milicianos respondieron con fuego antiaéreo”.

Los dos grupos también se enfrentaron en el área de Sidi Fradj, al sur de Bengasi. Según News24, “Mohamed Al-Hijazi, portavoz del grupo de Haftar, que se autodenomina “Ejército Nacional”, dijo a una emisora local que había lanzado “una operación a gran escala para eliminar a los grupos terroristas de Bengasi”. Sin embargo, el jefe del estado mayor del ejército Abdesalem Yadalá al-Salihin, “negó que el grupo hubiera participado en los choques de Bengasi”. ¿A quién representa, pues, Jalifa Haftar?

“En unas declaraciones hechas a la televisión nacional, Salihin llamó al “ejército y a los revolucionarios a oponerse a cualquier grupo armado que intentara controlar Bengasi por la fuerza de las armas”. Esto confirma que Libia está en una situación caótica. Muchos antiguos soldados se han unido al “Ejército Nacional” debido a los continuos ataques realizados por varias milicias y elementos de Al-Qaeda después de que terminara la invasión de EEUU-OTAN.

El gobierno libio actualmente en el poder ha visto el surgimiento de una violencia constante contra sus fuerzas de seguridad, miembros del gobierno e incluso extranjeros después de que el gobierno Obama ordenara el “cambio de régimen” en el país norteafricano. La intervención en Libia comenzó cuando el presidente Obama declaró: “Hoy he autorizado a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para que inicien una acción militar limitada en Libia en apoyo de un esfuerzo internacional para proteger a los civiles libios”. Y añadió: “En este esfuerzo, EEUU está actuando con una amplia coalición que está comprometida con la aplicación de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, que pide la protección del pueblo libio”. Este pueblo libio ha sido víctima de las potencias occidentales que han intentado controlar los suministros de petróleo y otros recursos.

La Unión Europea (UE) debería estar preocupada por el hecho de que los terroristas puedan lanzar ataques contra sus estados miembros, tal como señaló el primer ministro Alí Zeidan el mes pasado en unas declaraciones a Al Arabiya News. “Libia corre el riesgo de convertirse en una base terrorista de Al Qaeda desde la que lanzar ataques contra países europeos como Gran Bretaña y Francia”, dijo Zeidan. “Libia podría convertirse en una base de Al Qaeda para llevar a cabo operaciones en Italia, Gran Bretaña, Francia, España, Marruecos y otros países. Las armas están por todas partes, al igual que las municiones”, añadió.

¿Qué pasaría si se produjera un ataque terrorista en territorio europeo, especialmente cuando su economía está en declive? Con medidas de austeridad impuestas sobre millones de trabajadores de toda Europa, un ataque terrorista de Al Qaeda o de algunos de sus grupos afiliados permitiría a los gobierno europeos reprimir las protestas contra la austeridad en nombre de la lucha contra el terrorismo. Sería una buena excusa. Esperemos que no se llegue a ese extremo.

Reuters ha informado que el Pentágono ha reubicado a 200 marines, que estaban en España, en Sicilia, para el caso de que la situación se descontrolara. La agencia dijo, también, que la principal preocupación del Pentágono es la seguridad de las embajadas estadounidenses, pero el gobierno libio podría perder el control de sus campos petrolíferos si la guerra civil se intensifica:

El Pentágono se negó a señalar a ningún país, pero dos miembros de la administración de EEUU, que pidieron conservar el anonimato, dijeron que las preocupaciones de Washington estaban totalmente centradas en Libia, donde grupos armados e islamistas se negaron a desarmarse después de la expulsión de Muamar Gadafi en 2011.

La agencia también dijo que

Los marines forman parte de una unidad de respuesta a la crisis cuya misión es garantizar la seguridad de la embajada, creada después de los ataques contra la sede diplomática de EEUU en Bengasi el 11 de septiembre de 2012, en los que murieron el embajador de EEUU, Christopher Stevens, y otros tres estadounidenses.

El portavoz del Pentágono, el coronel Steve Warren, dijo que los marines pueden efectuar otras misiones, además de proporcionar seguridad al personal diplomático. Según Reuters, “Warren insistió en que, si bien los marines estaban ‘incuestionablemente’ centrados en la protección de las embajadas, no descartaba la posibilidad de que pudieran ser requeridos para otras misiones”.

La guerra civil libia no ha ayudado al aumento de la producción petrolera debido a las incesantes luchas internas entre grupos terroristas y milicias tribales. Libia es uno de los principales exportadores de petróleo a Europa. Si la situación empeora, los marines estadounidenses podrían ser encargados con la protección de los campos petrolíferos a cualquier precio. Reuters publicó también una información sobre el suministro de petróleo libio y cómo el gobierno intentó aumentar su producción cuando negoció un acuerdo con los manifestantes:

El campo petrolífero de El Feel de Libia ha sido cerrado nuevamente por las protestas y el campo de El Sharara, de la OPEP, permanece cerrado también, con lo que la producción petrolífera nacional ha caído a unos 200.000 barriles por día, lejos, pues, de los 1,4 millones diarios alcanzados el año pasado. El lunes, el gobierno dijo que estaba poniendo en marcha campos y oleoductos occidentales tras haber llegado a un acuerdo con los manifestantes, alcanzando lentamente los 300.000 barriles diarios.

El aumento de las tensiones entre el gobierno libio, las organizaciones terroristas y las milicias locales está preocupando a Washington, Bruselas y las compañías petroleras multinacionales. Si el gobierno libio perdiera el control de los campos petrolíferos, se interrumpiría el suministro de petróleo a la UE y los precios subirían.

La decisión de EEUU y la UE de expulsar a Muamar Gadafi ha creado un refugio para terroristas en el norte de África. Bruselas siguió las órdenes de Washington y las fuerzas de la OTAN invadieron Libia e impusieron un nuevo gobierno, a pesar de que los burócratas europeos sabían las consecuencias políticas y económicas que esa intervención podía acarrear en el futuro.

Desde que la alianza EEUU-OTAN derrotó a las fuerzas libias y reemplazó a Gadafi con el Consejo Nacional de Transición, garantizaron las exportaciones de petróleo a los mercados occidentales, al menos durante un breve periodo de tiempo. Ahora, las luchas por el poder y el control económico se han intensificado cuando antiguos rebeldes y varios grupos terroristas procedentes de Siria e Irak han entrado en Libia con sus propios objetivos. Así se ha creado un escenario peligroso, que se agravará cuando los grupos terroristas extiendan sus operaciones a otras áreas de África y, posiblemente, a Europa.

Evidentemente, cuando decidió colaborar con EEUU, Bruselas sabía que una “intervención humanitaria” en Libia tendría consecuencias. Sabían que Europa podría verse afectada en un futuro próximo. Esto era predecible. Pero vieron que había una oportunidad para política y económica para expulsar a Gadafi del poder.

Es también importante comprender  que EEUU y sus aliados europeos estaban preocupados con el plan de Gadafi de lanzar el dinar de oro como moneda única africana, lo cual representaba una clara amenaza para la hegemonía del dólar y el euro en el continente africano.

Quizá Bruselas solo esté siguiendo órdenes. Después de todo, Washington tuvo un papel fundamental en la creación de la OTAN. De cualquier manera, las gentes de ambos lados del Mediterráneo sufrirán debido a los planes imperialistas de Occidente.

Traducción: Javier Villate