EEUU invade África silenciosamente

John Glaser

Fuente: The US’s Invasion of Africa That Nobody Knows About, Antiwar.com Blog, 15/04/2014

Estados Unidos está organizando los rudimentos de una infraestructura imperial a través de África y casi nadie sabe algo de ella. Casi nadie sabe algo porque el gobierno y las fuerzas armadas no informan demasiado sobre la política exterior de EEUU en África. Parece que la política exterior de EEUU en África no es algo que nos interese.

El gobierno Obama ha ido salpicando, lenta y muy silenciosamente, de efectivos militares el continente negro y poniendo cientos de millones de dólares en los bolsillos de los contratistas del gobierno para construir la infraestructura necesaria para establecer una presencia militar permanente.

Washington ha venido incrementando su apoyo a los regímenes africanos, muchos de ellos conocidos por sus violaciones de los derechos humanos, y entrenando a sus ejércitos con el fin de hacerlos dependientes del Pentágono. Estados Unidos está entrenando y equipando a los ejércitos de Argelia, Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania, Marruecos, Níger, Nigeria, Senegal y Túnez, por no hablar de las operaciones en Libia, Somalia, Uganda, Kenia, Yibuti y otros.

El periodista Nick Turse ha estado en primera línea informando de la progresiva penetración de EEUU en África. Esta semana ha escrito, entre otras cosas, sobre la diferencia entre lo que las autoridades militares estadounidenses dicen sobre África cuando les preguntan los periodistas y lo que dicen a los contratistas que buscan hacer negocios con el dinero de los contribuyentes. A los periodistas el Pentágono les dice que en África no están haciendo nada más que “ayuda humanitaria”. Al complejo militar industrial le dicen que están “en guerra” en África y están buscando “establecerse permanentemente” en todo el continente.

[…] el capitán Rick Cook, jefe de la División de Ingeniería del Comando África de EEUU, se dirigió a una audiencia de más de 50 representantes de algunas de las firmas de ingeniería militar más grandes del planeta (y a este periodista). Los contratistas estaban interesados en los puestos de trabajo y él no se anduvo con rodeos. “En los 18 meses que he estado aquí, hemos estado en guerra todo el tiempo”, les dijo Cook. “Estamos tratando de ofrecer oportunidades al pueblo africano para que resuelva sus propios problemas. Ahora, por desgracia, las operaciones en Libia, Sudán del Sur y Mali durante los dos últimos años han demostrado que siempre hay algo que hacer en África”.

Cook fue uno de los tres responsables de construcciones militares de EEUU que, a principios de este mes, hablaron con franqueza sobre los esfuerzos del Pentágono en África a hombres y mujeres de URS Corporation, AECOM, CH2M Hill y otras grandes compañías. Durante un seminario web, los tres insistieron en que estaban buscando “socios” en la industria porque el ejército tiene “grandes planes” para el continente. Predijeron que habría un mercado en expansión, comenzando con las labores de construcción para una “presencia permanente” en Yibuti en los próximos diez años más o menos, un posible nuevo complejo militar en Níger y una cadena de bases dedicadas a actividades de vigilancia repartidas por todo el tercio septentrional de África. Hablaron, incluso, de un pequeño, y hasta entonces desconocido, complejo estadounidense en Mali.

Turse resume algunas de las actividades de EEUU de las que se tiene conocimiento: “En los últimos años, EEUU ha estado construyendo una constelación de bases de aviones no tripulados en todo África, que realizarán misiones de espionaje, vigilancia y reconocimiento no solo en Níger, sino también en Yibuti, Etiopía y las islas Seychelles”.

[Las fuerzas armadas de EEUU] están realizando en la actualidad un promedio de más de una misión al día en el continente, llevando a cabo operaciones con casi todos los ejércitos africanos en casi todos los países africanos, mientras construye campamentos, instalaciones y “sitios de seguridad para imprevistos”. Estados Unidos ha tomado un papel activo en las guerras africanas, desde Libia a la República Centroafricana, ha enviado fuerzas de operaciones especiales a países como Somalia y Sudán del Sur, ha lanzado ataques aéreos y misiones de secuestros, llegando a poner pie a tierra en países en los que se comprometió a no hacerlo.

Mientras tanto, la CNN está preocupada con sus emisiones de 500 horas en directo sobre la búsqueda del avión malasio perdido. Fox está ocupada con sus perennes teorías de la conspiración en el caso Bengasi y en una información antirrusa sobre los acontecimientos de Ucrania. Y la MSNBC no osa informar de nada que no sean las políticas sociales domésticas de Obama. En la prensa uno puede encontrar una información ocasional sobre las misiones de EEUU en África, pero no suelen cuestionar la sabiduría o la legitimidad de tales intervenciones (y, de todas formas, casi nadie lee los periódicos).

Combinen este deficiente entorno informativo con la negativa radical del Pentágono a responder a preguntas sobre el intervencionismo estadounidense en África; así tendrán un público que está completamente desinformado sobre un aspecto cada vez más importante de la política exterior de EEUU que, además, pronto tendrá consecuencias peligrosas y no deseadas, como ya las ha tenido.

Traducción: Javier Villate