Los palestinos de Gaza recurren a la energía solar para romper el bloqueo

Juan Cole

Fuente: Gaza’s Palestinians, Besieged by Israel, turn to Solar Power energy crisis, Alray, 24/03/2014

Paneles solares destrozados por los soldados israelíes en Nablus (Peter Luden, EAPPI)

En la azotea del hospital infantil de la ciudad de Gaza, una hilera de paneles solares resplandece a la luz del sol, un símbolo extraño de una energía moderna y limpia en la empobrecida franja palestina.

En un momento en que el territorio palestino costero vive la peor escasez de energía de su historia, muchos de los 1,6 millones de habitantes de la Franja de Gaza están empezando a ver la energía solar no solo como una alternativa viable, sino quizá como la única solución a la crisis energética.

“Nos hemos visto obligados a considerar la energía solar después de la escasez generada por las medidas tomadas por Egipto”, dice el director del hospital Nabil Al-Burqani, refiriéndose a la destrucción de los túneles transfronterizos, que ha supuesto la desaparición de los suministros de combustible en la franja.

“Necesitamos la energía solar para poder cuidar a los bebés en la sala de maternidad”, dijo a AFP. “Basta un corte de electricidad de un minuto en las incubadoras para que un bebé muera”.

Los gazatíes han aprendido a vivir con cortes de energía diarios de hasta 12 horas, que han afectado a sus casas, escuelas, hospitales, negocios y plantas de tratamiento de agua y depuradoras.

El gobierno de Hamas ha culpado de la crisis a la destrucción de los túneles, que eran utilizados para importar combustible, una decisión puesta en práctica por la junta militar egipcia después de que el ejército expulsara del gobierno al presidente islamista Mohamed Morsi en julio de 2013.

Los túneles han jugado un papel esencial en la economía de Gaza desde 2006, cuando Israel impuso un bloqueo después de que militantes palestinos capturaran a un soldado israelí. Las restricciones se agravaron al año siguiente, cuando Hamas ganó las elecciones.

Aunque las restricciones israelíes se han suavizado desde entonces, los túneles siguieron siendo la vía principal para suministrar combustible.

Mediante el aprovechamiento de la energía de la intensa luz solar que cae a plomo sobre el enclave costero durante la mayor parte del año, los habitantes de Gaza creen que podrán superar esta crisis a largo plazo.

Los costes iniciales de instalación —que incluyen la compra y la instalación de los paneles y los transformadores, así como de las baterías necesarias para hacerlos funcionar— son potencialmente compensados por los beneficios.

El proyecto del hospital infantil, que ha sido financiado en parte por la ONG británica Sawaed, se puso en marcha en enero de 2013 con un coste de 74.000 euros y está proporcionando ahora 20 kilovatios de electricidad al día.

En otras partes, una donación kuwaití de 4,35 millones de euros está pagando la construcción de cinco nuevas escuelas, todas ellas equipadas con paneles solares, según ha informado el ministerio de educación.

Pero la energía solar no está limitada únicamente a proyectos de gran escala financiados con capital extranjero. Las familias, en los casos en que pueden permitirse el lujo de hacer el desembolso inicial, también están recurriendo a la energía solar, que promete ser mucho más segura que los generadores.

Después de que estallara la crisis del combustible, los generadores móviles de emergencia se convirtieron en algo habitual, pero son inseguros y han causado varias muertes debido a explosiones, incendios y asfixias por monóxido de carbono.

Shadi Yawad compró unos paneles solares para su casa gracias a un préstamo del banco. “No hay electricidad ni combustible para hacer funcionar los generadores o la planta eléctrica de Gaza, pero podemos utilizar el sol”, dijo este funcionario de 44 años.

“Mi instalación solar me ha costado 5.000 shekels [unos mil euros] y ahora tengo electricidad suficiente para iluminar la casa y ver la televisión durante varias horas, incluso durante los cortes de la red principal”, dijo Yawad a AFP.

“Esta es una forma segura de tener electricidad en mi casa… Y solo he tenido que hacer un pago inicial para instalar el sistema, en lugar de tener que comprar todos los días combustible para mi generador a precios que fluctúan y que llegan a ser exorbitantes.

Los datos proporcionados por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) muestran que en noviembre Gaza recibió menos de 20.000 litros de combustible a la semana, mientras que, cuando los túneles estaban operativos, obtenía casi un millón de litros al día.

La única planta eléctrica de Gaza dejó de funcionar el 1 de noviembre, después de que las reservas de diesel se agotaran. Volvió a funcionar 50 días después, gracias a un cargamento de combustible israelí que fue pagado con dinero de la Autoridad Palestina.

Pero la necesidad de buscar alternativas a los combustibles fósiles es evidente.

En su sitio web, el organismo de la energía de Gaza dice que está buscando “una estrategia para promover el uso de la energía solar”, con la esperanza de que proporcione, hacia 2020, un 20 por ciento del consumo total de energía de la franja.

Por ahora, solo dispone de un stock de equipos solares que se adquirió a través de los túneles, antes de que Egipto los cerrara.

Traducción: Javier Villate