Niños palestinos torturados en Israel

Othman S. tiene 14 años y es de Jerusalén. Las fuerzas israelíes de ocupación le citaron para interrogarle. Le acusaron de tirar piedras y arrojar cócteles Molotov a la policía israelí.

Eso es lo que confesó y firmó Othman, el 25 de noviembre de 2013, después de que sus interrogadores le amenazaran con sodomizarlo.

En una declaración jurada entregada a Defence Children International-Palestine (DCI-Palestine, por sus siglas en inglés), el niño dice que le pusieron de cara a la pared con las manos atadas durante dos horas y le desnudaron antes de interrogarle.

El torturador “trajo un palo de escoba de un metro y medio, más o menos, y me amenazó con metérmelo por el trasero”, dijo Othman, añadiendo que el torturador le dijo: “¿Quieres que te meta este palo por el culo hasta que te duela para que digas la verdad?”.

El interrogador también insultó a la madre y la hermana de Othman, advirtiéndoles que derribarían su casa si el niño no hablaba.

Othman terminó confesando. Una confesión arrancada bajo torturas y amenazas. Un documento de confesión escrito en hebreo que Othman ni siquiera leyó. “Aunque lo hubiera leído, no habría entendido nada, porque estaba [escrito] en hebreo”, dijo.

Según DCI-Palestine, en uno de cada cinco casos documentados en 2013, las confesiones estuvieron escritas en hebreo.

Othman pasó un mes en el centro de interrogatorios de Al-Mascobiya, en Jerusalén. El 22 de diciembre de 2013, le condenaron a dos meses y medio de arresto domiciliario. Durante ese tiempo, no pudo asistir a la escuela.

Una suerte parecida ha corrido Mohamed Abu Riala, de 16 años y natural de Esauia (Jerusalén). Le encerraron el 13 febrero pasado en la cárcel de Hasharon.

Durante los interrogatorios, realizados en el centro de Al-Mascobiya, lo mantuvieron esposado y con los ojos vendados, mientras los torturadores le pegaban en la cabeza y el abdomen, y le amenazaban con arrancarle las uñas y cortarle la lengua.

Otro niño (palestino, por supuesto), que se encontraba bajo custodia de las fuerzas israelíes de ocupación en la cárcel de Megido, ha sido trasladado al hospital israelí de Afula tras haber sufrido un ataque de histeria y tener problemas respiratorios.