La hipocresía de EEUU sobre la secesión de Crimea

Juan Cole

Fuente: US Hypocrisy on Crimean secession move: Washington Supported Break-up of Sudan, Yugoslavia, Iraq, Informed Comment, 7/03/2014

Rusia ha conseguido que sus simpatizantes en el parlamento de Crimea voten por la independencia de Ucrania y la unión con Rusia. Habrá un referéndum popular sobre el tema en la semiautónoma provincia, que ha formado parte de Ucrania desde la década de 1950 y siguió unida a este país cuando la exrepública soviética se convirtió en estado independiente en 1991.

No está claro si los simpatizantes de Rusia en Crimea quieren realmente esta incorporación al estado ruso o si, simplemente, están jugando sus bazas para arrancar concesiones al gobierno provisional de Kiev, una de las cuales podría ser arrendar de forma permanente las instalaciones navales de Crimea a la Marina rusa.

Aunque la secesión crimea de Ucrania es algo poco aconsejable y causaría muchos problemas, hay precedentes en las últimas décadas y, en ellas, EEUU y Occidente han apoyado algunas secesiones o divisiones de países cuando eso beneficiaba a sus intereses, mientras que se han opuesto a otras.

Estados Unidos apoyó la secesión de Kosovo de Serbia a finales de los años 90 (los dos países habían formado parte de Yugoslavia durante la Guerra Fría, pero esta se desmoronó en los años 90; las reclamaciones de Serbia sobre partes de Bosnia y la totalidad de Kosovo, como principal estado sucesor de Yugoslavia, fueron rechazadas por EEUU, que ayudó a Bosnia y Kosovo a independizarse).

Eslovaquia se separó de Checoslovaquia en 1993, aunque fue un divorcio más amistoso que la secesión de Kosovo o la de Crimea, si es que esta se produce. Los/as eslovacos/as votaron la independencia y nadie se interpuso en su camino.

Estados Unidos fue positivamente delirante sobre la ruptura de Sudán y la creación de Sudán del Sur en 2011. (Algunos miembros del Congreso de EEUU vieron la ruptura y el debilitamiento de estados musulmanes como algo positivo.) El acierto de esta secesión es cuestionable, pues Sudán del Sur se ha convertido rápidamente en un estado fallido y está sumido en una guerra civil. Se ha acusado de la violencia a Jartum, pero, aparentemente, hay formaciones sociales y condiciones económicas en el sur que no favorecen el orden.

Cuando EEUU gobernó Irak, Joe Biden y otros políticos estadounidenses intentaron dividir el país en tres estados: uno kurdo, otro suní y otro chiíta. Nadie dijo que la secesión kurda fuera contraria al derecho internacional.

Jane Harman, excandidata a dirigir la CIA, propuso en el Congreso de EEUU la división de Irán según criterios étnicos. Jane Harman abandonó la cámara por un escándalo en el que estuvieron implicados los servicios de inteligencia israelíes.

Muchos estadounidenses de origen irlandés serían felices si Irlanda del Norte se separara de Reino Unido y se uniera a Irlanda. Boston dio dinero para acciones terroristas contra los ingleses en los años 80, con la esperanza de que se lograran esos objetivos. El congresista Peter King fue entonces un abierto simpatizante de la violencia del IRA. La política oficial de EEUU fue más equilibrada. (No estoy tomando una postura sobre Irlanda del Norte; simplemente estoy explicando.) En 1998, George Mitchell negoció un acuerdo entre Reino Unido e Irlanda sobre Irlanda del Norte que reconocía los legítimos intereses de Irlanda en el norte.

El detallado acuerdo de Mitchell podría ser un buen modelo para mantener Crimea en Ucrania, a la vez que se reconozcan los intereses rusos allí.

Pero esos expertos —y el mismo presidente Obama— que están sugiriendo que una secesión de Crimea de Ucrania sería ilegal según el derecho internacional o algo sin precedentes, o que EEUU debería oponerse siempre a tal cosa, no han prestado atención a lo sucedido en el pasado. La postura de EEUU sobre las secesiones ha dependido de los intereses de Washington en el país afectado. Y el mismo Washington ha jugado con dividir Irak cuando era una posesión colonial.

Vídeo relacionado:

Reuters: “Obama says Crimea referendum would violate international law”

Traducción: Javier Villate