Washington conspira para derrocar al gobierno de Ucrania

Patrick O’Connor

Fuente: US regime-change operation in Ukraine exposed in leaked diplomatic phone call, World Socialist Web Site, 7/02/2014

El filtrado de una conversación telefónica entre Victoria Nuland, subsecretaria de estado de EEUU para asuntos europeos y asiáticos, y Geoffrey Pyatt, embajador de EEUU en Ucrania, ha puesto de relieve el carácter antidemocrático y colonialista de la intervención del gobierno de Obama en la antigua república soviética.

La discusión entre los dos políticos incluye un detallado análisis de los líderes de la oposición derechista ucraniana con los que está trabajando Washington para derribar al gobierno de Kiev y cómo está utilizando a la ONU para refrendar la operación. A pesar de que Alemania y otras potencias europeas han estado trabajando estrechamente con el gobierno de Obama para promover las protestas violentas contra el presidente Víctor Yanukovich, la conversación telefónica filtrada muestra las tensiones que existen entre las potencias imperialistas. En un momento, Nuland le dice a Pyatt: “Que se joda la Unión Europea”.

La conversación, publicada anónimamente en Youtube, subraya el carácter groseramente hipócrita de la diplomacia pública de Washington. La retórica de la administración Obama sobre la “democracia” y el derecho del pueblo ucraniano a determinar su propio futuro no es más que una farsa inventada para consumo público. Tras las bambalinas, los miembros del gobierno hablan sin tapujos sobre los verdaderos planes de Washington: promover los intereses económicos y geoestratégicos de EEUU en Europa Oriental instalando marionetas pronorteamericanas y antirrusas en la capital ucraniana.

La charla telefónica entre Nuland y Pyatt tuvo lugar, aparentemente, a finales del mes pasado, después de que el presidente Yanukovich ofreciera a los líderes de la oposición Arseni Yatseniuk y Vitali Klitschko los puestos de primer ministro y viceprimer ministro, respectivamente.

Refiriéndose a Klitschko, líder del partido UDAR (Alianza Ucraniana Democrática por las Reformas), que tiene estrechos lazos financieros con el partido conservador que gobierna en Alemania, Nuland dice al embajador: “No creo que Klitsch deba entrar en el gobierno. No lo creo necesario y no me parece una buena idea”. Pyatt expresa su acuerdo diciendo: “dejémosle fuera y que haga su política”.

Nuland continúa: “Yats [Yatseniuk] tiene experiencia económica y de gobierno”. Pyatt advierte a Nuland que “Klitschko ha sido el capo” dentro de la oposición y que habría que “moverse rápido en todo esto” y hablar con el líder de la UDAR para “manejar las personalidades” de la oposición.

El carácter absolutamente criminal de la operación de Washington para instalar un régimen sumiso en Kiev emerge abruptamente cuando los dos políticos hablan de Oleg Tiahnibok, el líder del partido neofascista Svoboda (Unión Panucraniana). Nuland describe a Tiahnibok como uno de los “tres grandes” de la oposición. Y luego sigue diciendo a Pyatt que “lo que necesita [Yatseniuk, después de instalarse en el poder] es que Klitsch y Tiahnibok queden fuera, pero tiene que hablar con ellos cuatro veces por semana”.

Estas observaciones confirman que no hay duda de que el gobierno de Obama está trabajando con los fascistas ucranianos.

Tiahnibok es el líder del partido Svoboda, que se llamaba inicialmente Partido Social-Nacional de Ucrania y tenía un logotipo neonazi. En 2004, Tiahnibok alabó la actuación de los partisanos ucranianos de derecha en la Segunda Guerra Mundial, quienes, según sus propias palabras, “no tuvieron miedo, sino que tomaron sus rifles automáticos y se fueron al monte a luchar contra los moscovitas, los alemanes, los judíos y demás porquerías”.

Añadió que Ucrania aún tenía que ser liberada de la “mafia judeo-moscovita”. En 2005, Tiahnibok firmó una carta abierta a los líderes ucranianos en la que les pedía que detuvieran las “actividades criminales” de los “judíos organizados”, quienes estaban intentando cometer un “genocidio” contra el pueblo ucraniano.

Este es uno de los “tres grandes” líderes con los que está trabajando el gobierno de Obama para instalar un régimen títere en Ucrania. Ayer, Nuland se reunió con varias personalidades de la oposición, entre ellas Oleg Tiahnibok. No han trascendido detalles de dicha reunión, pero el embajador Pyatt publicó en Twitter una foto de una sonriente Nuland junto al líder neonazi y sus colegas.

La reunión de ayer entre Nuland y Tiahnibok no ha sido la primera. Los dos han mantenido encuentros a puerta cerrada cuando ella estuvo en Ucrania en el pasado mes de diciembre. Después de esa reunión, Nuland organizó una sesión fotográfica en la plaza central de Kiev, que ha sido el escenario de los cuarteles generales de las protestas antigubernamentales organizadas por la derecha, en la que aparecía repartiendo pan a los manifestantes en un montaje de apoyo a Estados Unidos.

En su conversación telefónica con Pyatt, Nuland aplaude la decisión del secretario general de la ONU Ban Ki-moon por despachar un enviado especial, Robert Serry, a Ucrania. Esto, explica, “será bueno, creo yo, para sostener esto [un nuevo gobierno]”. Estos comentarios destacan el papel jugado por la ONU como instrumento del imperialismo, trabajando conjuntamente con EEUU y sus aliados para encubrir o apoyar sus funestas operaciones en todo el mundo.

Acto seguido, Nuland dice eso de “que se joda la Unión Europea”, mostrando, supuestamente, su frustración por el hecho de que las potencias europeas no estén haciendo más para respaldar la operación de cambio de régimen. Según el Kyiv Post, otra conversación telefónica filtrada, en alemán, entre una representante de la UE, Helga Schmid, y el embajador de la UE en Ucrania, Jan Tombinski, pone de relieve que EEUU considera que la postura de la UE sobre Ucrania es “blanda”.

En la discusión de Nuland y Pyatt, el embajador de EEUU expresa su acuerdo sobre la necesidad de implicar a la ONU, diciendo que “tenemos que hacer algo para permanecer juntos, ya que puedes estar segura de que si esto empieza a tomar cuerpo, los rusos se moverán entre bastidores para intentar torpedearlo”. Y añade: “tenemos que conseguir que una personalidad internacional venga aquí y actúe como comadrona”.

Washington está llevando a cabo una lucha sin piedad para eliminar cualquier obstáculo interpuesto por Moscú a su afán de dominar la región geoestratégicamente crucial de Eurasia, la gran nasa de tierra que se extiende desde Europa del Este hasta Oriente Medio y Asia Central, llegando hasta las fronteras occidentales de China. El imperialismo estadounidense está promoviendo movimientos fascistas en Ucrania y alimentando las llamas de una naciente guerra civil como un medio de hacer avanzar sus intereses y de intensificar la presión sobre el gobierno ruso.

La nominación de Nuland como subsecretaria de estado para asuntos europeos y eurasiáticos en mayo del año pasado fue claramente una parte de la agresiva estrategia del gobierno de Obama. Nuland sirvió previamente como consejera de seguridad nacional del vicepresidente Dick Cheney y está casada con el destacado historiador y comentarista “neoconservador” Robert Kagan.

Ayer, Sergei Glaziev, un prominente asesor del presidente ruso Vladimir Putin, afirmó que EEUU estaba gastando 20 millones de dólares a la semana en apoyar a grupos opositores ucranianos, incluyendo el suministro de armas.

Respondiendo a preguntas sobre la conversación telefónica filtrada, la portavoz del Departamento de Estado de EEUU Jen Psaki admitió que era auténtica y dijo que Nuland había pedido disculpas a los representantes de la UE, antes de declarar absurdamente que el incidente marcaba “un nuevo golpe bajo de Rusia”.

Psaki dijo que, aunque el gobierno Obama no tenía pruebas de que el gobierno ruso fuera el responsable de interceptar y filtrar la conversación telefónica, “esto es algo que han estado promoviendo activamente, difundiéndolo por Twitter y otros medios, y pensamos que representa un nuevo golpe bajo”.

Edward Snowden desveló que el gobierno Obama organizó una vasta red de vigilancia para interceptar comunicaciones telefónicas y de internet a lo largo y ancho del mundo, incluyendo las de jefes de estado y de gobierno. No está, pues, en condiciones de dar lecciones a nadie sobre “golpes bajos”. No obstante, sus hipócritas protestas sugieren que les preocupa que la conversación filtrada pueda perjudicar a su campaña contra Moscú y el gobierno de Yanukovich.

Traducción: Javier Villate