Mantener a Gaza al borde del desastre

Iqbal Jassat

Fuente: To Keep Gaza on Brink of Disaster is Security Interest of Israel, Palestine Chronicle, 22/12/2013

Una nueva y sorprendente revelación de WikiLeaks afirma que las autoridades israelíes dijeron a sus colegas estadounidenses que tenían una política secreta para mantener a Gaza al borde de la crisis humanitaria.

El memorándum, clasificado “secreto”, fue dirigido por la Embajada de EEUU en Israel al Departamento del Tesoro, al secretario de estado y a El Cairo. Aunque el memorándum tiene fecha de 3 de noviembre de 2008, la decisión de castigar brutalmente a los palestinos de Gaza no ha perdido actualidad.

En su resumen, se dice que, desde que Hamas tomó el poder, Israel ha designado a Gaza como una entidad hostil y ha mantenido un embargo económico contra el territorio. Esta designación es utilizada para justificar un control absoluto, manteniendo el funcionamiento de la economía de Gaza en el nivel más bajo posible.

En esta línea, el informe sostiene que a Israel le interesa que su moneda, el shekel, sea la única moneda de los territorios palestinos y las decisiones que se toman sobre la cantidad de shekels en circulación en Gaza son tratadas, en realidad, como un asunto de seguridad.

“Como parte de su plan general de embargo contra Gaza, las autoridades israelíes han confirmado a Econoff en varias ocasiones que pretenden mantener a la economía de Gaza al borde del colapso…”.

Estas revelaciones, junto con otras anteriores sobre el mismo asunto, sugieren la existencia de un plan deliberado y calculado no solo para castigar a la población de la Franja de Gaza, sino también para causar el mayor sufrimiento posible a los prisioneros de la única cárcel al aire libre del mundo. Muestran una inexplicable paranoia de un régimen que posee armas nucleares y el cuarto ejército más poderoso del mundo.

Israel ha difundido deliberadamente la falsa idea de que la Franja de Gaza es “independiente”. Esto lleva a pensar que Gaza e Israel son dos estados enfrentados, siendo Israel la “víctima” de un estado “terrorista y agresivo”. Esto, por supuesto, está muy lejos de la realidad, dice John Dugard, profesor sudafricano de derecho internacional.

“Los territorios palestinos, incluyendo Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza, son territorios ocupados, ocupados por Israel. Si hay una parte que es “víctima”, es Palestina, pues es la parte ocupada”.

Por otra parte, el golpe militar egipcio que expulsó al gobierno democráticamente elegido no ha tenido lugar en el vacío. El hecho de que el presidente Mohamed Mursi se enfrente a una posible pena capital, acusado de haber “conspirado” con Hamas e Hizbulá, es una señal del rol que Israel está jugando en la aniquilación de los avances democráticos realizados en Egipto después de décadas de gobierno despótico de su antiguo aliado Hosni Mubarak.

La Franja de Gaza es, pues, víctima de la ocupación israelí y de un bloqueo devastador impuesto con la ayuda del general golpista Al-Sisi. El breve respiro que los palestinos de Gaza disfrutaron durante la fugaz euforia que siguió al derrocamiento popular de Mubarak ha dado paso, pues, a un intenso sufrimiento humano. La colusión entre golpistas egipcios e Israel para asfixiar a Gaza, en un momento en que la comunidad internacional se ha sumergido en honrar la memoria de un icono de los derechos humanos como Nelson Mandela, choca frontalmente con la lucha por la libertad llevada a cabo por este último.

Aunque WikiLeaks ha confirmado una vez más la barbarie de Israel, esto no significa que el plan de causar el mayor castigo colectivo a la población de Gaza no deba tener consecuencias. Una prioridad debería ser aplicar una mayor presión sobre la comunidad internacional para que conmine a Israel a cumplir con su obligación como potencia ocupante. Además, es necesario presionar a la Unión Africana para que adopte una postura más enérgica contra el bloqueo impuesto por Egipto. Esto puede parecer una tarea imposible, pues la ocupación dura ya casi cinco décadas y el régimen de Al-Sisi ya ha sido suspendido de su pertenencia a la Unión Africana (UA).

Sin embargo, la UA puede desarrollar una fórmula si lamenta los golpes de estado y las violaciones de los derechos humanos en el continente. Un comienzo interesante podría ser invitar a Hamas y a los grupos de la sociedad civil de Gaza a explicar ante la UA la difícil situación del enclave palestino. Una vez que la crisis humanitaria de Gaza sea objeto de atención a nivel internacional, el peso de la indignación moral, junto con los logros alcanzados por la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), presionará a Israel como presionó al régimen sudafricano del apartheid.


Iqbal Jassat es miembro de la Media Review Network de Johanesburgo, Sudáfrica. Pueden seguirle en Twitter: @ijassat

Traducción: Javier Villate