¿Quiere Obama un acuerdo con Irán?

Sheldon Richman

Fuente: Does Obama Want a Deal With Iran or Not?, CounterPunch, 18/12/2013

¿Qué están tramando el presidente Barack Obama y el secretario de estado John Kerry con respecto a Irán? Primero, se jactaron de haber alcanzado un acuerdo provisional histórico con Irán sobre su programa nuclear civil, un acuerdo que demuestra que la república islámica no estaba fabricando armas nucleares, algo en lo que, por otra parte, no parece estar interesada. Luego, convencieron al senado de EEUU para que no aprobara más sanciones económicas contra el pueblo iraní antes, al menos, de que haya habido una oportunidad para pasar del acuerdo provisional de seis meses a un pacto permanente.

Pero ha habido señales contradictorias. Aunque ha defendido ostensiblemente el acuerdo provisional ante una audiencia proisraelí en Saban Center del Brookings Institution, Obama ha dicho que solo hay un 50 por ciento de probabilidades de alcanzar un acuerdo permanente. ¿Por qué esta falta de optimismo tras la reciente y exitosa ronda de negociaciones? ¿Estaba jugando la carta de Israel —la Casa Blanca está en estrecho contacto con las autoridades israelíes— mientras se desvivía por asegurarse de que no se produjera una guerra con Irán? (Obama ha repetido en varias ocasiones que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluyendo el uso de la fuerza.)

Por si fuera poco, el gobierno Obama ha corrido el riesgo de frustrar las negociaciones entre Irán y el P5+1 al imponer nuevas sanciones a una docena de compañías que hacen negocios con Irán (justo antes de decir al senado que se contuviera). Esta decisión provocó, inicialmente, que Irán abandonara las negociaciones, acusando a EEUU de violar el espíritu del acuerdo provisional, que se supone que ofrece un ligero alivio en las sanciones a cambio de sustanciales concesiones por parte de Irán. Afortunadamente, el ministro de exteriores iraní, Yavad Zarif, ha dicho que Irán seguirá negociando.

¿A cuento de qué vienen las nuevas sanciones después de evitar que el Senado hiciera básicamente lo mismo?

“Las acciones de hoy deben ser un recordatorio para las empresas, los bancos y los agentes comerciales de todas partes de que vamos a seguir aplicando sin desmayo nuestras sanciones, aunque al mismo tiempo exploremos la posibilidad de una resolución exhaustiva a largo plazo de nuestras preocupaciones con el programa nuclear de Irán”, ha dicho el subsecretario del tesoro David Cohen, el zar de las sanciones. “Irán es todavía zona prohibida”.

¿Quieren Obama y Kerry la paz con Irán o no? Si es así, tienen una forma curiosa de mostrarlo.

El peligro de la política de Obama es evidente. Si las autoridades iraníes llegasen a creer que no importa lo que ellos hagan porque EEUU seguirá promoviendo la guerra económica contra el pueblo iraní —no otra cosa son las sanciones—, la esperanza de un deshielo de esta absurda guerra fría se quebraría y el conflicto podría continuar.

Irán no ha estado fabricando —y no tiene intención de fabricar— una bomba nuclear. Los servicios de inteligencia de EEUU e Israel lo han confirmado reiteradamente. De todos modos, Irán está haciendo lo imposible para demostrar esto a satisfacción de EEUU y otros gobiernos, hasta el punto de que ha permitido inspecciones diarias de sus instalaciones y ha hecho inutilizable para fines militares su uranio enriquecido en un 20 por ciento. A cambio de estos importantes pasos, el acuerdo provisional proporciona un muy modesto cambio en el régimen de sanciones, incluyendo la liberación de una pequeña cantidad de activos iraníes que han estado congelados durante un montón de años.

¿Qué obtiene Irán a cambio de esta muestra de buena voluntad? Nuevas sanciones por parte del gobierno Obama después de realizar consultas con Israel, que junto con EEUU ha llevado a cabo durante décadas una guerra encubierta contra Irán.

Este es un comportamiento vergonzoso de un Premio Nobel de la Paz, ¿no es así?

Las sanciones son un ataque contra personas inocentes. “El actual régimen de sanciones está causando penurias a millones de iraníes inocentes, personas tan decentes como los ciudadanos estadounidenses”, ha escrito Peter Jenkins, exembajador de EEUU ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica. “El nuevo gobierno iraní está dando señales de que no tiene intención de ser una amenaza nuclear. Así que las sanciones son redundantes, injustas y superfluas”.

“Millones de vidas están en peligro en Irán porque las sanciones económicas están afectando a la importación de medicinas y equipos médicos, ha advertido la principal organización médica del país”, dice The Guardian. “Fatemeh Hashemi, director de la Fundación de Ayuda para Enfermedades Especiales, una ONG que apoya a seis millones de pacientes en Irán, se ha quejado por la grave escasez de medicamentos para el tratamiento de enfermedades como la hemofilia, la esclerosis múltiple y el cáncer”.

¿Cómo podemos permitir que esto continúe en nuestro nombre?


Sheldon Richman es vicepresidente y editor de The Future of Freedom Foundation de Estados Unidos.

Traducción: Javier Villate