EEUU podría ayudar a los grupos islamistas sirios

Howard LaFranchi

Fuente: As moderate Syria rebels slip, US forced to consider aiding Islamist groups, Security Watch, The Christian Science Monitor, 13/12/2013

El gradual colapso de las fuerzas rebeldes moderadas sirias está empujando a EEUU a considerar la conveniencia de extender su apoyo a los grupos islamistas, que están creciendo rápidamente y convirtiéndose en la principal oposición al régimen de Asad.

La ironía, como han señalado algunos rebeldes moderados desesperados, es que EEUU puede haber ayudado, sin saberlo, al debilitamiento de las fuerzas moderadas, ya que durante mucho tiempo ha limitado el envío de armas y equipos no letales por temor a que cayera en manos de los islamistas.

Ahora son los islamistas quienes, sin ayuda de EEUU, han sobrepasado a las fuerzas moderadas en organización, control del territorio y capacidad de resistencia.

El secretario de estado de EEUU John Kerry insistió el viernes en que EEUU “sigue teniendo confianza en la oposición [moderada] y le seguirá apoyando”. Pero las declaraciones del jefe de la diplomacia norteamericana difícilmente pueden ser consideradas significativas después de tres años de guerra en Siria.

Además, fueron pronunciadas cuando destacados representantes de EEUU se estaban reuniendo con miembros de algunos de los grupos islamistas sirios más moderados. El enviado de EEUU a Siria, Robert Ford, se reunió el mes pasado con líderes del recién formado Frente Islámico, una coalición de siete grupos que luchan por el establecimiento de un régimen estrictamente islamista en Siria. Ford podría continuar con estos encuentros en los próximos días, como parte de una visita a Londres y Turquía, para reunirse con la oposición política siria y sus aliados internacionales.

Representantes de EEUU y otros miembros del grupo Amigos Internacionales de Siria han expresado en privado, durante más de un año, su preocupación por el eclipse de los rebeldes moderados por parte de los grupos islamistas, algunos de ellos considerados como terroristas por Washington.

Las diferentes fortunas de las coaliciones rebeldes sirias han salido a la superficie este fin de semana cuando combatientes del Frente Islámico invadieron la base que el moderado Consejo Militar Supremo, apoyado por EEUU, tiene en el norte del país. Los islamistas se apoderaron de los almacenes de la base, con material no letal suministrado por EEUU como camionetas, equipos de comunicaciones, medicinas y miles de comidas preparadas.

Washington y Londres se apresuraron a suspender toda ayuda no letal a los rebeldes. Las autoridades estadounidenses insisten en que la suspensión es temporal y podría terminar pronto, sobre todo si el Frente Islámico devuelve los materiales capturados, tal como ha pedido Estados Unidos.

Este episodio muestra el estado de debilidad de los rebeldes moderados sirios y la desorientación de la política de Washington para Siria.

La elevación del Frente Islámico a una posición de fuerza pone al descubierto las divisiones entre los partidarios de los rebeldes en la escena internacional, sobre todo entre EEUU y Arabia Saudí.

A pesar de que EEUU se abstuvo de suministrar armas a los rebeldes, los saudíes y otros estados del Golfo no han tenido tantos escrúpulos y, de hecho, han armado a los grupos islamistas suníes de Siria. A medida que estos grupos han crecido en tamaño e influencia, gracias a la ayuda que han recibido desde el exterior, algunos grupos de la coalición rebelde moderada se han pasado a las filas islamistas.

Según algunos expertos regionales, Arabia Saudí ha decidido que el Frente Islámico es el mejor baluarte contra la creciente influencia de Al Qaeda en Siria e Irak, basada en dos grupos rebeldes sirios, el Frente Al-Nusra y el Estado Islámico de Irak y Al-Sham. Pero otros advierten que la línea que separa a los islamistas más extremistas de los otros no es muy clara y recuerdan que las dos corrientes han colaborado en el campo de batalla.

Washington está trabajando para celebrar una conferencia de paz a finales de enero, que será organizada por la ONU con el apoyo de EEUU y Rusia. Pero no está claro qué fuerzas de la oposición asistirán a la misma y con qué autoridad o mandato.

A Washington le gustaría ver algún tipo de apoyo a la conferencia dentro de las filas de los islamistas. Hasta hace poco, seis de los siete grupos del Frente Islámico condenaron la conferencia, cuyo objetivo declarado es poner fin a la guerra en Siria con un plan para una transición política. En las últimas semanas, sin embargo, algunos representantes del Frente Islámico han sugerido que estarían a favor de participar en la conferencia.

No obstante, aunque EEUU deseara la asistencia de algunos representantes del Frente Islámico a la conferencia internacional, sigue mostrándose cauto sobre la incorporación de los islamistas al Consejo Militar Supremo, la coalición rebelde moderada.

Algunas razones para esta renuencia: permitir la entrada de cualquier grupo islamista haría más difícil evitar que la ayuda llegue a los extremistas. Además, los islamistas rechazan el objetivo final de una transición democrática con igualdad de derechos y protección de todas las comunidades de Siria.

Traducción: Javier Villate