Debacle de los rebeldes moderados y auge de los islamistas radicales en la oposición siria

Según cuentan, el Frente Islámico sirio arrebató hace unos días al Ejército Libre Sirio (ELS) la plaza fuerte de Bab Al Haua. Ahora sorprende, pues, que ambos grupos armados anuncien una especie de pacto. ¡Quién sabe! El pacto, por otro lado, dice que ambos grupos van juntos “en el camino de la Yihad” o guerra santa. Todo parece indicar que el ELS está prácticamente fuera de la circulación.

En otro orden de cosas, Al-Manar se pregunta a quién beneficie el hundimiento del ELS. Varios analistas responden que beneficia a Arabia Saudí, en detrimento de Catar y Turquía. Y de EEUU, que había apostado por el ELS y ahora se ve obligado a suspender la ayuda militar (no letal, dicen) a los rebeldes.

Así las cosas, los principales grupos que combaten contra el régimen de Asad son todos islamistas: el Frente Islámico (grupo takfirí apoyado por Riad y considerado el más fuerte), las milicias del Estado Islámico en Irak y Siria (EIIS) y el Frente Al Nusra, vinculado con Al Qaeda. 

Véase también El colapso del Ejército Libre y la fuga del general Idris inclinan la balanza a favor del papel saudí a costa de Qatar y Turquía.

Y para orientarse en el maremágnum de grupos opositores sirios, viene bien echar un vistazo a Mapa de las fuerzas islamistas que combaten en Siria, aunque con una saludable dosis de escepticismo sobre algunas informaciones relativas a la fuerza de las distintas organizaciones.