Lágrimas de cocodrilo: la CIA ayudó a encarcelar a Nelson Mandela

Brian Becker

Fuente: It was the CIA that helped jail Nelson Mandela, Liberation, 18/07/2013

Hoy es el 95 cumpleaños de Nelson Mandela, pero olvidemos las lágrimas de cocodrilo del gobierno de EEUU por su mala salud. La diplomacia imperialista, con todas sus frases recubiertas de azúcar, no es nada más que una forma de falso testimonio histórico.

La detención de Nelson Mandela en 1962, que le llevó a 18 años de prisión de los 27 que pasó en Robbins Island, fue posible por el trabajo llevado a cabo por la CIA. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la CIA colaboraron con los infames servicios de inteligencia y fuerzas armadas del régimen racista del apartheid.

Mandela fue un dirigente del Congreso Nacional Africano (ANC), que organizó la resistencia civil y la lucha armada contra el régimen racista del apartheid en Sudáfrica. Estados Unidos y otros gobiernos capitalistas occidentales apoyaron al régimen racista y fascista del apartheid.

Mandela fue catalogado como terrorista por EEUU. Todo el ANC fue catalogado como terrorista. En fecha tan tardía como 2008, el departamento de estado de EEUU tuvo que aprobar unas exenciones especiales para que Mandela o cualquier dirigente del ANC pudiera visitar EEUU, ya que él y el ANC seguían todavía en la “lista negra de los terroristas”.

La lucha del ANC por un gobierno de mayoría negra y la liquidación del apartheid fue apoyada por Cuba, la Unión Soviética y otros países socialistas. El ANC tuvo una activa alianza con el partido comunista sudafricano en la lucha por un gobierno de mayoría negra.

Incluso después de la caída del gobierno del apartheid, los miembros del ANC que solicitaron visados a EEUU tuvieron que ser interrogados y se vieron obligados a pedir exenciones para entrar en el país. Al expresidente del ANC Tokyo Sexwale le negaron el visado en 2002.

En 2007, Barbara Masekela, embajadora de Sudáfrica en EEUU hasta un año antes, vio denegada su solicitud de visado para visitar a un primo moribundo que vivía en Estados Unidos.

El imperialismo estadounidense fue el enemigo de la liberación africana

Los servicios de espionaje de la CIA y la NSA —con la colaboración de corporaciones transnacionales como IBM, Kodak y muchas otras— trabajaron en todos los niveles y durante décadas en apoyo al apartheid y contra los activistas del ANC, que eran sistemáticamente asesinados, torturados y condenados a cadena perpetua en los horribles calabozos de Sudáfrica.

El ANC fue catalogado y tratado como una organización terrorista y procomunista por la CIA y los sucesivos gobiernos de EEUU, tanto demócratas como republicanos. El Congreso fue un entusiasta defensor de esta vil cooperación con el régimen racista más repugnante del planeta.

La Cámara de Representantes solo se decidió a pedir la liberación de Nelson Mandela en 1986, cuando estaba claro que los días del régimen del apartheid estaban contados. Estados Unidos y Gran Bretaña cambiaron bruscamente de postura y pidieron una salida negociada del sistema supremacista blanco. Un masivo movimiento anti-apartheid de alcance mundial había aislado completamente al régimen sudafricano. Dick Cheney votó en contra de la resolución del Congreso de 1986, señalando que el gobierno de EEUU seguía teniendo al ANC en su “lista de terroristas”.

Estados Unidos y Gran Bretaña se convencieron de que el fin del régimen del apartheid estaba a la vuelta de la esquina cuando su aparentemente invencible ejército fue derrotado por las fuerzas armadas de Angola y miles de voluntarios cubanos en la histórica batalla de Cuito Canavale.

Como dijo Mandela, “cuando África pidió ayuda, Cuba respondió”.

Descarada hipocresía

En un acto de hipocresía desvergonzada, una vez que Mandela fue liberado de la prisión, todos los sucesivos gobiernos de EEUU han pretendido que Washington siempre se opuso al encarcelamiento de Mandela y que estuvo a su lado en contra del apartheid.

Después de salir de la cárcel, Mandela fue a EEUU para reunirse con el presidente George H. W. Bush el 25 de junio de 1990. Fue considerado como un héroe y un paladín de la lucha contra el racismo. El gobierno de EEUU, con la colaboración de los medios de comunicación corporativos, intentó inculcar en la sociedad un estado de amnesia respecto al hecho de que Washington fue cómplice del apartheid y responsable directo del encarcelamiento de Mandela.

Pero un periodista tuvo la osadía de hacer una pregunta que no estaba en el guión. En los días previos a la reunión del 25 de junio, le preguntó al secretario de prensa de Bush, Marlin Fitzwater, si el presidente pediría perdón a Mandela por el papel jugado por EEUU en su detención.

Sorprendido y visiblemente molesto, Fitzwater dijo: “No me gusta cuando la gente cuestiona nuestros motivos sobre los negros o Mandela por un incidente que ocurrió hace 20 años en otra administración”.

Hoy, en el 95 cumpleaños de Mandela y cuando el gobierno de EEUU festeja este evento, ¿se atreverá algún medio de comunicación corporativo a exponer el sangriento papel jugado por la CIA, la NSA y otros servicios de inteligencia estadounidenses en su guerra contra los movimientos de liberación africanos?

Nelson Mandela es un ejemplo para los oprimidos. Es un héroe y será recordado como tal. No así la CIA y la NSA, que colaboraron con el régimen racista del apartheid para dar caza y capturar a Mandela y asesinar a sus camaradas.

Traducción: Javier Villate