Operación ‘Steadfast Jazz’: ¿Se está preparando la OTAN para una guerra con Rusia?

Bryce White

Fuente: NATO Prepares for War with Russia? Operation “Steadfast Jazz” and the Perpetual Cold War, Global Research, 8/11/2013

El sábado, 2 de noviembre, la OTAN lanzó unos importantes ejercicios militares, los más grandes desde 2006. Considerando la magnitud de los mismos y su ubicación temporal y geográfica, es claro que la operación “Steadfast Jazz” supone una profundización del desmoronamiento de las relaciones entre Rusia y la OTAN, así como la perpetuación de una Guerra Fría que nunca ha terminado realmente.

Las maniobras, que durarán una semana, están realizándose en los estados bálticos de Estonia, Letonia y Lituania, además de Polonia, con la participación de los 28 estados miembros de la OTAN y otros países que no son parte de la alianza. Incluye fuerzas aéreas, terrestres, marítimas y fuerzas especiales, y en las mismas participarán 6.000 efectivos. Según el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, “el propósito de estos ejercicios es asegurarse de que nuestras fuerzas de intervención rápida, la Fuerza de Respuesta de la OTAN, están preparadas para defender a cualquier aliado, desplegarse en cualquier lugar y hacer frente a cualquier amenaza”. La Fuerza de Respuesta, dijo, “es la punta de lanza de la OTAN. Todos los años la ponemos a prueba para asegurarnos de que está a punto y lista para su uso”. Las maniobras giran en torno a un “escenario ficticio en un país ficticio”, pero no es una exageración decir que simulan una invasión rusa de Polonia.

Con la retirada prevista de las fuerzas de la OTAN de Afganistán en 2014, la alianza está buscando a trancas y barrancas una nueva razón de ser. Según la OTAN, “puesto que se espera que el ritmo de las operaciones disminuya después de que la misión de combate en Afganistán termine a finales de 2014, la OTAN va a intensificar su entrenamiento para mantener su preparación y su interoperatividad”. Así, los recientes ejercicios, como el los de “Steadfast Jazz”, que ponen a prueba la Fuerza de Respuesta de la OTAN, están teniendo lugar bajo la premisa de que una alianza permanente de seguridad colectiva es necesaria. Aunque los méritos de esta alianza son harto discutibles, “Steadfast Jazz” y otros ejercicios similares muestran que la OTAN considera de forma indebida a Rusia como una seria amenaza para su seguridad.

Mientras la OTAN continúa su expansión hacia el este, atrayendo nuevos aliados y socios que fueron previamente parte de la Unión Soviética o miembros del Pacto de Varsovia, Rusia se ha vuelto comprensiblemente cauta. Con esta expansión también ha llegado el desarrollo del escudo de defensa antimisiles de los aliados occidentales, lo que le ofrece la capacidad de golpear primero a potenciales adversarios como Rusia. En los últimos años, Rusia ha trabajado para desarrollar la cooperación con la OTAN en materia de defensa de misiles, pero el domingo se rindió y disolvió el grupo de trabajo responsable de esta cooperación. En este contexto, Rusia cree que su flanco occidental está siendo lentamente invadido. Añádase a esto el hecho de que EEUU y sus aliados de la OTAN siguen manteniendo la posibilidad de una intervención militar injustificable en Siria e Irán, ambos aliados de Rusia en su flanco meridional. Las piezas del ajedrez geopolítico están siendo manejadas con habilidad mientras la OTAN busca obtener una ventaja estratégica en Eurasia.

En palabras del viceministro de Defensa ruso Anatoli Antonov, “estos ejercicios siguen el espíritu de la Guerra Fría”. Lo último que necesita el mundo es que dos potencias nucleares entren en un periodo de hostilidad bipolar, pero maniobras militares como “Steadfast Jazz” solo sirven para engendrar desconfianza mutua y crear un escenario realmente desagradable.


Bryce White es analista geopolítico independiente y estudiante de ciencias políticas en San Diego. Escribe en War and Bryce.

Traducción: Javier Villate