Israel encarcela a un joven palestino por hacer una ‘llamada telefónica ilegal’

Incluso quienes estamos curado de espanto ante el carácter brutal y cruel de la ocupación israelí de Palestina no dejamos de sorprendernos… Un tribunal militar israelí ha sentenciado, el lunes pasado, a un joven palestino a un mes de cárcel por haber realizado una “llamada telefónica ilegal”.

Musab Nidal Zghayar, un joven de Hebrón de 21 años que estudia periodismo, fue detenido por haber hablado con un dirigente de Hamas por teléfono.

¿Cuál es la excusa número uno y casi única que Israel emplea para tratar de justificar sus atropellos y atrocidades? La seguridad de Israel. Pues eso. Zghayar puso en peligro la seguridad de Israel con esa llamada telefónica.

El 23 de septiembre, las fuerzas israelíes de ocupación detuvieron a Razi Nabulsi, de 23 años, por “incitación” en Facebook, aunque las autoridades se negaron a especificar el mensaje delictivo, convirtiéndose en algo así como una “prueba secreta”.

Todo esto son actuaciones propias de dictaduras, impropias de una democracia. Se suele argumentar al revés cuando se debate sobre estas cuestiones. Se parte de que Israel es una democracia para, acto seguido, lamentar estos “hechos aislados”. Pero el argumento correcto es justo el contrario: partir de los hechos (que no son aislados) y llegar a la conclusión de que Israel NO ES UNA DEMOCRACIA, por aquello de “por sus obras les conoceréis”. Digo yo que “democracia” es una palabra que se utiliza para definir un sistema de gobierno y que ha de poseer una serie de propiedades o características para no utilizar el nombre de la democracia en vano. Un régimen que comete las tropelías denunciadas en esta entrada y todas las que venimos denunciando en este blog no puede ser calificado como democracia, salvo que decidamos que todos los regímenes del planeta son democracias o que la Tierra es plana.

Fuente: Israel jails young Palestinian over ‘illegal phone call’