Esclavitud en Catar

The Canadian Charger

Fuente: Slavery in Qatar, Canadian Charger, 22/10/2013

Casi la totalidad de la fuerza laboral de Catar está compuesta por trabajadores extranjeros. Son varias veces más numerosos que los ciudadanos nativos. Estos trabajadores están empleados según el sistema kafala, por el cual están ligados por contrato con un patrocinador catarí. Un trabajador no puede dejar el país o cambiar de empleo, obtener una licencia de conducir o alquilar una casa sin el consentimiento del patrocinador.

El ministro catarí de Trabajo y Asuntos Sociales, Abdalá Salé Al Julaifi, ha reconocido la aplicación inadecuada de las leyes y reglamentos sobre las condiciones laborales. El patrocinador tiene prohibido retener un pasaporte después de que el trabajador haya sido aprobado por el departamento de inmigración. Además, está obligado a pagar puntualmente los salarios y las horas de trabajo bajo calor extremo están limitadas. Los trabajadores han de tener acceso a agua potable y atención médica. El ministro dijo que el gobierno iba a contratar más inspectores para aplicar las normas y más intérpretes para poder comunicarse con los trabajadores.

Las condiciones de los trabajadores extranjeros se han convertido en una seria preocupación porque Catar será la sede de la copa del mundo de fútbol de 2020.

Algunos críticos sostienen que el trato dado por Catar a los trabajadores extranjeros es tan terrible que debe cambiarse la sede del evento, sobre todo porque estos trabajadores están construyendo las instalaciones deportivas.

Sharan Burrow, secretaria general de la Confederación Sindical Internacional, declaró lo siguiente: “Los trabajadores extranjeros en Catar son los modernos esclavos de sus patronos locales. Pertenecen al catarí local”.

Según la agencia Reuters, los salarios y los pasaportes les son retenidos y los turnos de trabajo pueden ser de hasta 16 horas. Un artículo del Guardian informaba este mes que 70 trabajadores nepalíes de la construcción habían muerto desde principios del año pasado.

El primer ministro británico, David Cameron, señaló enfáticamente que no hubo muertos en la construcción de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.

Según representantes de la Unión Nepalí, la falta de equipos de seguridad es la causa de las muertes. Burrow dijo que “muchos han muerto por agotamiento debido a las altas temperaturas y a la deshidratación, después de turnos de 12 horas bajo un sol abrasador, a menudo durante la noche, hacinados en precarios campamentos laborales sin ventilación y sin higiene”.

Unos 340.000 nepalíes trabajan en Catar. Sus remesas constituyen más del 20 por ciento del PIB de Nepal. Cuando se supo que la embajadora de Nepal en Catar, Maya Kumari Sharma, se había referido a este país como una “cárcel abierta”, su gobierno le destituyó en reacción a las quejas de Catar. El gobierno de Nepal está dirigido por los maoístas, que parecen querer las remesas a cualquier precio. ¿Qué habría dicho Karl Marx?

¿Se aferrará la FIFA (Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol) a Catar como sede de la copa del mundo 2020? No debería.