Israel, Palestina y la doble moral de los medios de comunicación

Annie Robbins

Fuente: The media’s double standard on child victims of the Israeli-Palestinian conflict, Mondoweiss, 6/10/2013

Esta entrada trata de dos niños, los dos atacados violentamente hace poco y los dos víctimas del conflicto palestino-israelí.

A la derecha tenemos una foto de Musab Al-Sarahneh, de seis años. Las fuerzas israelíes, que abrieron fuego la semana pasada en un campo de refugiados situado al sur de Hebrón, le dispararon en un ojo. Del hecho informó Ma’an News el jueves y fue recogido por Palestine Chronicle y un sitio llamado USMessageBoard. Según la familia, el ataque ocurrió cuando el niño volvía, en el coche de sus padres, de visitar a su tío.

A la izquierda tenemos una foto de Noam Glick, una niña israelí de 9 años que fue atacada cuando estaba fuera de su casa, en el asentamiento ilegal de Psagot, cerca de Ramala, ayer por la tarde. Glick estaba jugando en el patio de su casa cuando fue atacada por una persona encapuchada. No está claro si fue disparada o agredida con un cuchillo, pero la policía dice que probablemente se trató de un “ataque terrorista”, si bien “no descarta la posibilidad de otros motivos”.

Este ataque fue informado en Israel y también por varios medios de comunicación de EEUU, como Los Angeles Times, New York Times, USA Today, Huffington Post y por una gran cantidad de otros medios en el resto del mundo.

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu dijo que el ataque contra Glick era odioso y aborrecible y señaló “con el dedo acusador a la Autoridad Palestina”. El Jerusalem Post declaró que la incitación palestina era la responsable del incidente de Psagot, algo que compartió la AFP, que añadió que “el liderazgo palestino era responsable aunque el ataque tuvo lugar en un área de la Cisjordania ocupada bajo control absoluto de Israel”. Esto dijo el Jerusalem Post:

“Los acontecimientos del mes pasado pueden conducir a una escalada en Cisjordania”, dijo Shamni a Radio Ejército.

“Es muy difícil determinar si esto es el comienzo de una intifada“, añadió.

“Sin embargo, tenemos aquí la evidencia de tres acontecimientos distintos. Tenemos que examinarlos.

Este ataque se produjo después de dos incidentes distintos en las dos últimas semanas, en los que dos soldados israelíes murieron en Cisjordania. También ha habido una escalada de incursiones de las fuerzas de ocupación israelíes en campos de refugiados de Cisjordania, causando la muerte de varios palestinos, entre ellos algunos niños, lo cual precipitó la muerte de los soldados. Ninguno de estos incidentes ha sido incluido en lo que el Jerusalem Post ha caracterizado como los “tres incidentes distintos” que pueden haber conducido a un aumento de la violencia. Sin embargo, el reportaje de Jodi Rudoren en el New York Times incluía estos ataques en su información de los acontecimientos del día.

Las fuerzas israelíes han matado a varios palestinos en incursiones nocturnas realizadas en los campos de refugiados de Yenín y Kalandia, en Cisjordania, en las últimas semanas, intensificando las tensiones alrededor de las incipientes conversaciones.

Varios artículos sobre el ataque contra Glick incluían informaciones sobre las recientes “conversaciones de paz”. Rudoren mencionó a varios políticos derechistas israelíes que se oponían al establecimiento de un estado palestino, “valiéndose del ataque para pedir el fin” de las negociaciones.

Hemos llegado a una situación en la que las conversaciones con los palestinos se colocan al mismo nivel que los ataques terroristas asesinos”, dijo Uri Ariel, ministro israelí de la vivienda. “Esta situación no debe continuar”.

Dicho sea de paso, ninguno de los artículos mencionaba a la gran cantidad de políticos israelíes que, simplemente, no quieren dos estados. Y como ya hemos mencionado anteriormente, la semana pasada se dijo que los negociadores israelíes han rechazado hablar sobre las fronteras del estado palestino. He aquí lo que decía Haaretz el fin de semana anterior al ataque contra el niño:

 Una mayoría absoluta de diputados y ministros del Likud no apoyan un acuerdo con los palestinos. Si Netanyahu decidiera separarse de su partido como consecuencia de un avance en las conversaciones, no tendrá el respaldo de una tercera parte del partido, como tuvo Ariel Sharon en noviembre de 2005, sino de dos o tres parlamentarios como máximo. En un buen día.

Por alguna razón, el ataque contra la niña Glick de 9 años ofreció una oportunidad para que los medios, así como los políticos israelíes, revistieran las negociaciones de paz. ¿Y el ataque que causó la pérdida del ojo derecho del niño de seis años Musab Al-Sarahneh? No ha merecido siquiera una mención en la prensa occidental. ¿Por qué? Porque eso es algo habitual y la vida de un palestino no es valorada como la vida de un judío.

Musab se preguntó: “¿Por qué me disparó el soldado israelí? Perdí mi ojo y soy demasiado joven para eso”.

La pequeña Noam Glick probablemente se estará preguntando también por qué le atacaron.


Annie Robbins es redactora independiente de Mondoweiss, madre, activista pro derechos humanos y artista de la cerámica. Viven en la bahía de San Francisco. Contacto en Twitter: @anniefofani. Otros artículos de Annie Robbins.

Traducción: Javier Villate