Palestina en el marco de dos estados: ¿un estado o un conjunto de bantustanes?

Jessica Purkiss

Fuente: Visualizing Palestine in a two state solution: A state of Palestine or a Palestinian Bantustan?, Middle East Monitor, 19/08/2013

Después de una larga carrera como periodista informando sobre el apartheid en Sudáfrica, Allister Sparks viajó a Israel y Palestina y quedó tan sorprendido de lo que vio que hizo la siguiente declaración: “Cuando pienso en Israel, cuando viajo por Cisjordania, estoy viendo unos bantustanes, unos estados totalmente inviables e imposibles”.

Los bantustanes fueron la respuesta de Sudáfrica del apartheid al “problema” de la mayoría negra. Con la ley de autoridades bantúes en la mano, el hombre que promovió esta respuesta, el Dr. Hendrick Verwoerd, se dispuso a recortar en el mapa de Sudáfrica pequeñas islas aisladas que deberían convertirse en “estados” creados exclusivamente para la población negra.

Con la idea de que no habría paz hasta que el hombre blanco tuviera su país y el hombre negro el suyo, cada islita fue declarada un estado independiente. Cada bantustán tenía su gobierno y su infraestructura, pero en realidad no eran más que estados títeres empobrecidos y controlados por Sudáfrica, meras cortinas de humo de las políticas de apartheid.

En su discurso al congreso, Verwoerd se refirió al conflicto entre árabes y judíos y a la solución del apartheid. Años más tarde, los negociadores israelíes y palestinos se han reunido en Jerusalén para dibujar el mapa de la paz, basado en un estado judío y un estado palestino como solución para un conflicto que ya ha durado varias décadas.

Pero la pregunta sigue en pie. ¿Qué aspecto tendrán estos dos estados en el marco de una solución de dos estados? O más bien, ¿qué tipo de estado será el palestino en ese proyecto?

Jeff Halper, director del Comité Israelí Contra las Demoliciones de Casas (ICAHD, por sus siglas en inglés), dijo a Middle East Monitor (MEMO) que él creía que Israel había creado una situación en la que es imposible desvincular de Israel cualquier parte de Cisjordania. Y añadió: “Hay un territorio que está bajo control israelí y que va desde el Mediterráneo hasta el río Jordán, con un ejército, incluso un único sistema eléctrico y una única red de suministro de agua”.

Poco después de que se reanudaran las conversaciones, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció la aprobación de 1.200 nuevas viviendas para judíos que se construirán en Cisjordania y la anexionada Jerusalén Oriental. La construcción de asentamientos ha devorado Cisjordania. Son ya 125 asentamientos aprobados por Israel, pero que la comunidad internacional considera ilegales, que han reducido considerablemente el territorio palestino y que han cercado crecientemente a las principales ciudades.

Mientras tanto, el resto del territorio cisjordano está sometido a un proceso de fragmentación. Una red de carreteras solo para judíos conecta a las florecientes colonias israelíes con Israel, un muro de separación de ocho metros de altura serpentea entre los pueblos y ciudades palestinos separándolos de sus tierras de cultivo y entre sí, mientras puestos de control militares se distribuyen por toda Cisjordania.

“Israel no quiere una solución de dos estados. No estaría construyendo asentamientos si la quisiera. Pero Israel tampoco puede aceptar un único estado, porque quiere un estado judío. Como en Sudáfrica, la única forma de controlar todo un país y excluir a los palestinos es el apartheid“, dijo Halper.

Tras el anuncio, Netanyahu dijo que la construcción de nuevos asentamientos no afectaría a las conversaciones de paz porque se construirían en los bloques urbanos que él cree que formarán parte de Israel en el acuerdo final. El verdadero tema, dijo el dirigente israelí, es crear un estado palestino desmilitarizado que reconozca y acepte el estado judío. Podemos oír los ecos de Verwoerd cuando Netanyahu declaró con convicción ante el senado israelí: “Después de todo, no puede haber dominación de los negros por los blancos si hay dos estados vecinos, el estado blanco y el estado negro. (…) Un estado blanco, una nación blanca grande y fuerte, junto a varias unidades nacionales y áreas bantúes (o estados, si ustedes quieren)”.

El mundo entero vio los bantustanes como unas entidades ficticias, con gobiernos y fronteras que les daban una apariencia de realidad. Así mismo, un “estado” palestino desmilitarizado, tal como es concebido por Israel, le lleva a uno a pensar en un estado que deja de ser tal.

Este proyecto de estado palestino nació con los acuerdos de Oslo y, desde entonces, ha sido un tema recurrente durante años de negociaciones fracasadas. El ex primer ministro israelí Ariel Sharon dijo, al parecer, al ex primer ministro italiano Massimo D’Alemhe que el modelo de bantustanes era la solución más apropiada del conflicto.

Los acuerdos de Oslo dividieron Palestina en tres áreas. El 60 por ciento de Cisjordania cayó bajo control completo de Israel. Es el área C. Middle East Monitor habló con Chris McGreal, un periodista que ha escrito extensamente sobre el tema como corresponsal del Guardian en Johannesburgo en los años 90 y en Jerusalén durante la segunda intifada. Dijo que este fragmento de Cisjordania solo contiene alrededor del 2 por ciento de la población, corroborando el modelo sudafricano de los bantustanes. [Supongo que se refiere al 2 por ciento de la población palestina, ya que en este área se encuentran los principales bloques de asentamientos israelíes, N. del T.].

“Se trataba de poner a la gente donde tú querías que estuviera, de que los sudafricanos blancos se quedaran con las tierras mientras se libraban de la población negra. Tomar el máximo de tierras posible con la menor población negra posible, eso es para mí el modelo bantustán”.

Los bantustanes supusieron el hacinamiento de la mayoría negra en reservas que representaban solo el 13 por ciento del territorio. Israel está extendiendo el modelo bantustán a Cisjordania y pretende incluir en él a los palestinos residentes en Israel. Con la excusa de proteger sus derechos, Israel está a punto de aprobar el Plan Prawer. Con medidas de desposesión y desplazamiento forzoso, el plan persigue reubicar a 70.000 beduinos palestinos de 35 pueblos “no reconocidos” del desierto del Naqab (Neguev), en el sur de Israel, en ciudades y localidades creadas ex profeso por el gobierno que ocupan solo un 1 por ciento del territorio.

Los acuerdos de Oslo también establecieron la Autoridad Palestina (AP), la entidad que gobierna Cisjordania. Según Na’eem Jeenah, un periodista sudafricano, “lo que hizo Oslo fue crear una autoridad que permitiera a Israel seguir controlando el territorio palestino ocupado, pero controlándolo a través de la AP. De hecho, Israel controla las fronteras. Israel controla los impuestos. Israel lo controla todo, las entradas y las salidas de ese área”.

“Israel no puede crear una situación de control sin un ficticio presidente del bantustán palestino. Ese es Abu Mazen”, dijo Halper.

Cuando le preguntaron en qué momento un estado deja de ser un estado, McGreal se refirió a la realidad de algunos países africanos tan dependientes de la ayuda occidental que, en realidad, son neocolonias. Dejando a un lado la definición de las fronteras físicas, argumentó que hay detalles mucho más intrincados en el establecimiento de un estado palestino. Puso como ejemplo el agua, un bien que Israel roba a Cisjordania y se preguntó si los israelíes estarían dispuestos a renunciar al acceso al agua.

“El verdadero peligro de un bantustán paralelo es que emerge con un gobierno palestino que es dependiente de Israel. Esta sería la definición de un bantustán palestino. Israel puede ceder la soberanía, pero buscará un acuerdo que le otorgue algún tipo de control”, dijo.

La esencia de los bantustanes era la creación de una entidad ficticia para una raza exclusivamente. La entidad se parecía a un estado, pero no lo era, ostentaba soberanía, pero era dependiente, tenía un gobierno que gobernaba a los oprimidos, pero era una marioneta de los opresores. Mientras los asentamientos florecen entre unas conversaciones de paz y otras que siguen discutiendo sobre un estado palestino, ¿está todo esto muy lejos de la realidad que Israel está imponiendo en Cisjordania?

Para más información, véase:

http://en.wikipedia.org/wiki/File:Bantustans_in_South_Africa.svg

http://www.globalpolicy.org/images/pdfs/settlementswestbank.pdf

 

Traducción: Javier Villate