Surgen iniciativas económicas alternativas

Kevin Zeese y Margaret Flowers

Fuente: New Economic System Needed and Growing, Dissident Voice, 16/07/2013

Acaba de publicarse otro informe sobre el empleo [en EEUU] y muestra el ritmo mantenido y torpe en la creación de empleo, lo suficiente para mantener estables las cifras de desempleo. La realidad es que el colapso ha costado al país 3 millones de empleos y que esa cifra no está disminuyendo. “Lost Out-Put Clock” muestra que el país ha perdido 4.602.667.601 dólares en su ingreso nacional desde el colapso de 2008.

Para empeorar las cosas, estamos entrando ahora en una nueva realidad de empleos precarios, a tiempo parcial y temporales, de salarios bajos y sin prestaciones como las de enfermedad. Las grandes empresas obtienen grandes beneficios con estos trabajadores, pero les tratan como si fueran personas desechables. Los trabajadores que tienen seguros de enfermedad no se van a beneficiar de Obamacare y, en realidad, es probable que las cosas empeoren. Esta espiral descendente para los trabajadores estadounidenses se produce después de años de salarios estancados y en un momento en el que los ingresos de los directores generales siguen creciendo rápidamente. La brecha sanitaria entre los ricos y los pobres se ha ampliado en exceso.

Son estos tipos de políticas neoliberales los que están en las raíces del descontento social que sacude al mundo. Esto es especialmente claro en Brasil, donde un gobierno de izquierda se sometió a George W. Bush y al FMI. Estas son las raíces de la actual crisis de Brasil.

Los partidarios de los dos partidos políticos en Washington han creado una economía que ataca brutalmente el desempleo a largo plazo y rechazan las políticas que protegerían a los necesitados y a los trabajadores con salarios bajos. De hecho, se ha extendido la creencia de que los pobres obtienen demasiados beneficios y, por ello, no buscan trabajo, ignorando la realidad de que hay tres desempleados por cada puesto de trabajo. Debido a los desastrosos programas de austeridad, los recortes de puestos de trabajo en las administraciones estatales y federal y la inadecuada inversión en la economía por parte del gobierno, hemos estado 54 meses con más del 7,5 por ciento de desempleo.

La gente se está dando cuenta de que no pueden prosperar en la actual economía capitalista corporativa dominada por Wall Street. No está diseñada para que la mayoría de las personas prospere. Está diseñada para que una pequeña parte se beneficie mientras el resto es explotada y sometida a una grave inseguridad económica.

Se necesita urgentemente un nuevo modelo económico que, de hecho, está arraigando a nivel mundial y, cada vez más, en Estados Unidos. La gente ya no está esperando a que el Congreso haga algo. Por el contrario, está tomando iniciativas para crear una nueva economía democratizada en muchas áreas, desde las finanzas al empleo, la alimentación, la energía y la sanidad.

Hace dos años, organizamos el grupo de democracia económica de la primera Convención de la Democracia nacional. En él participaron más de mil personas y la energía para crear una democracia real era abundante.

La segunda Convención de la Democracia tendrá lugar entre el 7 y el 11 de agosto en Madison, Wisconsin. It’s Our Economy está organizando el grupo de democracia económica, con la ayuda del Public Banking Institute. Nuestro objetivo principal es reunir a aquellas personas que han estado desarrollando la nueva economía para compartir experiencias y, así, facilitar que los participantes puedan poner en marcha nuevos proyectos en sus respectivas comunidades.

Desde 2011, se han venido desarrollando economías locales y formas asequibles y sostenibles de cubrir las necesidades básicas, y las posibilidades de cara al futuro son enormes. Gar Alperovitz, un economista político que será ponente en la convención, ha publicado hace poco un artículo en el New York Times sobre el gran potencial de la generación del baby boom que está ya en edad de jubilación. Los empresarios pueden transferir la propiedad de sus empresas a sus trabajadores. Esto puede proporcionar beneficios económicos tanto a los propietarios como a los trabajadores, al tiempo que pone las bases para una nueva economía.

La gente también está cuestionando la forma en que se financia la economía. En la conferencia, la noción de dinero será criticada por Jacqui Dunne, coautor de Rethinking Money y sabremos cómo las comunidades están creando sistemas monetarios basados en los valores de dignidad y colaboración, en lugar de los de explotación y competencia. Kurt von Mettenheim, experto internacional en finanzas públicas, nos informará de lo que se necesita para argumentar en favor de una banca pública. Y Marc Armstrong y Ellen Brown compartirán las experiencias de 20 estados que están apoyando una banca pública.

También conoceremos los esfuerzos para poner fin a la economía basada en la deuda y convertirnos en miembros que participan en las tomas de decisiones sobre los presupuestos locales. Esta conversación llega en un momento crucial, cuando algunos países,  como Ecuador, se han negado a pagar parte de su deuda y en Europa la gente está investigando la legitimidad de las deudas, mientras que en EEUU la campaña “Strike Debt” está denunciando la economía basada en las deudas.

El viernes 9 de agosto, celebraremos una sesión plenaria sobre la situación general de la economía, seguida de un evento social donde podrás reunirte con los presentadores y discutir estos temas con más profundidad. También tendrá lugar un taller sobre el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica y la campaña contra el mismo.

Ejemplos de una nueva economía —más local, sostenible y democrática— están desarrollándose en varios ámbitos. Por ejemplo, en la alimentación. En la década 2001-2011, el mercado estadounidense de alimentos orgánicos creció un 238 por ciento, mientras que el mercado no orgánico solo creció un 33 por ciento. Como es evidente, existe una batalla por los alimentos, en la que Monsanto está promoviendo un golpe corporativo global conocido como Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, que permitirá que sus alimentos contaminados con el pesticida GMO dominen el globo. Afortunadamente, la gente se está organizando para parar esta operación.

También tenemos ejemplos en las finanzas. No solo está despegando el movimiento por unas finanzas públicas, sino también las cooperativas de crédito. En la actualidad, estas tienen activos iguales al banco más grande. La gente está trasladando su dinero desde los grandes bancos a las cooperativas de crédito. Los grandes bancos quieren eliminar esta competencia. Los bancos de Wall Street, con la ayuda del presidente Obama, quieren que desaparezcan las exenciones fiscales que ayudan a financiar a las cooperativas de crédito. A diferencia de los bancos, estas cooperativas no pueden obtener capital por medio de las ofertas públicas de acciones, tal como hacen los bancos. Las cooperativas de crédito tienen, además, otras restricciones. Pero Wall Street quiere destruir la competencia y está intentando utilizar al gobierno para ello.

En el ámbito de la vivienda, los fondos de suelo comunitario están ofreciendo viviendas a precios asequibles. El suelo es puesto en un fondo controlado por la comunidad, en concreto por un consejo compuesto por empresarios, propietarios, grupos sin ánimo de lucro, instituciones locales y administración local. La gente puede comprar y vender casas, pero el suelo permanece en el fondo. Esto permite la gestión comunitaria del desarrollo urbanístico y mantiene estables los precios, algo que conocen bien Madison y otras comunidades.

También estamos viendo una remodelación de los estatutos de las corporaciones. En su origen, al comienzo de la era precolonial, las corporaciones se formaron para cumplir una función pública, pero con el paso de los años, se han convertido en organizaciones al servicio de los beneficios de sus inversores. Ahora, siete estados han devuelto a las corporaciones su función de servicio público mediante la creación de Benefit Corporations o B Corporations. Como parte de su misión, estas corporaciones deben proporcionar un beneficio a la comunidad. Su misión ya no es únicamente reportar beneficios a los inversores.

La gente está investigando soluciones locales de problemas nacionales como la energía. Recientes investigaciones han mostrado que las comunidades que implementan soluciones de energías renovables para los hogares pueden reducir las emisiones de dióxido de carbono al tiempo que ahorran colectivamente millones de dólares.

Aunque la nueva economía basada en la democratización está creciendo, también lo está haciendo la privatización de servicios públicos. El conflicto entre espacios y servicios públicos, por un lado, y espacios y servicios controlados por las corporaciones, por otro, se está agudizando. Pero la gente se está dando cuenta cada vez más que la privatización es una estafa que hace que los servicios sean más caros, menos universales y peores. Este conflicto entre privatización y democratización enseñará a la gente que el apoyo ciego al control corporativo es contraproducente.

La Convención de la Democracia se celebra en un momento histórico importante. Desde la primera convención, hace dos años, es más claro que el capitalismo corporativo no beneficia a la mayoría de los estadounidenses y que se necesitan nuevas alternativas. En esta conferencia, la gente verá que hay nuevas alternativas y que están arraigando y creciendo. La gente está encontrando nuevas soluciones y creando una nueva economía orientada a servir a todos nosotros, no solo a unos pocos. Estamos en medio de lo que Gar Alperovitz ha denominado una “transformación evolutiva”. Es algo de lo que todos formamos parte. Únete a nosotros en Madison y podrás participar plenamente en esta transformación.


Kevin Zeese y Margaret Flowers patrocinan conjuntamente Clearing the FOG en We Act Radio, en Washington DC, codirigen Its Our Economy y son organizadores de Occupation of Washington, DC. Lee otros artículos de Kevin Zeese y Margaret Flowers.

Traducción: Javier Villate