Nadie merece más el Premio Nobel de la Paz que Bradley Manning

Mairead Corrigan-Maguire

Fuente: Bradley Manning should win the Nobel Peace Prize, The Guardian, 30/06/2013

La paz es algo más que la mera ausencia de guerra. Es la creación activa de algo mejor. Alfred Nobel reconoció esto cuando creó, junto a los de química, literatura, medicina y física, un premio anual por las contribuciones destacadas a la paz. La visión de futuro de Nobel es un recordatorio para todos nosotros de que la paz debe ser creada, mantenida y promovida, y que es ciertamente posible que una persona tenga una repercusión extraordinaria. Para el premio de este año, he elegido nominar al soldado estadounidense Bradley Manning, pues creo que nadie lo merece más. Su increíble difusión de documentos secretos por medio de WikiLeaks ayudó a que terminara la guerra de Irak y puede haber ayudado a impedir nuevos conflictos en otras partes.

Visité recientemente Siria, donde me reuní con unos pocos de los millones de refugiados y desplazados internos cuyas vidas han resultado desgarradas por el conflicto que vive el país. De las charlas que mantuve, tanto con miembros del gobierno como de la oposición, me enteré de que, mientras hay un consolidado movimiento por la paz y la reforma no-violenta en Siria, los peores actos de violencia están siendo perpetrados por grupos de extranjeros. Grupos extremistas de todo el mundo han acudido a Siria, empeñados en convertir este conflicto de uno de odio ideológico.

En los últimos años, esto habría supuesto una poderosa excusa para la intervención de EEUU. Sin embargo, el mundo ha cambiado desde que Bradley Manning proporcionara sus informaciones, sobre todo Oriente Medio. En Bahréin, Túnez, Egipto y, ahora, Turquía, los defensores de la democracia se han unido para luchar contra el control de la información por sus respectivos gobiernos, y han utilizado la información libre de los medios sociales para ayudar a desarrollar movimientos no-violentos muy poderosos. Algunos activistas de lo que se ha venido a llamar Primavera Árabe han reconocido que Bradley Manning, y la información que difundió, han sido una inspiración para sus luchas.

En un nuevo Oriente Medio recientemente sumergido en el activismo democrático por una libertad de información, quienes cometen violaciones de los derechos humanos pueden ser más fácilmente denunciados y perseguidos. Si no hubiera sido por Bradley Manning, tal vez el mundo no hubiera conocido los crímenes encubiertos cometidos por EEUU en Irak en el nombre de la democracia, matando a civiles inocentes en incidentes como el mostrado por el vídeo “Asesinato colateral” y torturando a presos iraquíes. Ahora, aquellos que apoyan la intervención extranjera en Oriente Medio saben que cualquier acción puede ser examinada en base al derecho humanitario internacional. Evidentemente, esto es muy bueno. Los pacifistas internacionales, así como los expertos y civiles dentro de Siria, coinciden casi unánimemente en que la intervención de EEUU solo empeoraría este conflicto.

A lo largo y ancho del mundo, Manning es saludado como un pacifista y un héroe. Su nominación para el Premio Nobel de la Paz es un reflejo de esto. Sin embargo, en su casa, en EEUU, Manning está siendo juzgado por cargos de espionaje y “ayuda al enemigo”. Esto no debe suponer una refutación de su candidatura; en realidad, está en buena compañía. La activista birmana Aung San Suu Kyi y el escritor chino Liu Xiaobo recibieron el premio anteriormente mientras estaban encarcelados en sus respectivos países.

La semana pasada, durante el juicio de Manning, el público se enteró de que, cuando Manning difundió su información, WikiLeaks declaró que quería publicar “los documentos o grabaciones secretos más buscados por los periodistas, activistas, historiadores, abogados, policía e investigadores de derechos humanos del país”. La entrega de los documentos a WikiLeaks solo “ayudó al enemigo”, como dice la acusación, si el enemigo es la cooperación y la paz internacionales.

Manning es el único juzgado, pero ¿qué pasa con los que cometieron las atrocidades que él reveló? Estados Unidos, el país más militarizado del mundo, debe apoyar algo mejor que la guerra. Su gobierno debe estar abierto a “debates, discusiones y reformas” sobre su política exterior, para usar las propias palabras de Manning. Prestando atención al mensaje de Manning sobre la importancia de la transparencia, el gobierno de EEUU podría reconstruir su imagen ante los ojos del mundo y extender la democracia, no mediante invasiones en el extranjero, sino dando ejemplo.

Espero que los líderes norteamericanos abracen la constitución de EEUU y basen sus políticas nacionales y exteriores en los valores éticos, los derechos humanos y el derecho internacional.

Traducción: Javier Villate