Amnistía Internacional: las restricciones de los movimientos de los palestinos es una flagrante violación de los derechos humanos

Las severas restricciones impuestas por Israel a los movimientos de los palestinos representan un “castigo colectivo” y una flagrante violación del derecho internacional, ha dicho recientemente Amnistía Internacional.

Según hace saber la organización de derechos humanos en su informe anual, más de 500 puestos de control y barreras militares israelíes obstaculizan los movimientos de los palestinos, además del muro/valla de 700 kilómetros que Israel está construyendo mayoritariamente en el interior de Cisjordania, especialmente en Jerusalén y partes de Hebrón y el valle del Jordán.

El informe señala que los palestinos de Cisjordania son obligados a solicitar permisos israelíes para realizar sus desplazamientos, mientras que los colonos judíos pueden moverse libremente en las mismas áreas.

Las restricciones de los movimientos obligan a unos 200.000 palestinos de 70 pueblos a realizar penosos desvíos, entre dos y cinco veces más largos que la ruta directa, para llegar a la ciudad más cercana, limitando su acceso a los servicios básicos.

Amnistía Internacional ha confirmado que las autoridades israelíes niegan generalmente los permisos de construcción a los residentes palestinos de Jerusalén Este y del Área C (que constituye el 60 por ciento de Cisjordania), donde Israel detenta el poder absoluto para planificar el desarrollo urbano, eliminando, así, el derecho de los palestinos a una vivienda digna.

Por otro lado, más de 620 casas palestinas y otras propiedades han sido demolidas. En consecuencia, casi 1.100 palestinos fueron desplazados y más de 1.400 resultaron afectados por las demoliciones de 170 cobertizos y 46 cisternas, según el informe.

La violencia de los colonos judíos contra los palestinos en Cisjordania ha aumentado y se han levantado 14 nuevos emplazamientos para asentamientos por primera vez en siete años.

Respecto a los presos palestinos en cárceles israelíes, Amnistía ha confirmado que el estado judío tenía recluidos a más de 4.200 presos palestinos a finales de año, incluyendo 178 “detenidos administrativos” (sin cargos ni juicio). Sigue habiendo denuncias de torturas y malos tratos de los detenidos.

Las autoridades israelíes también intensificaron las demoliciones de casas palestinas dentro de Israel, especialmente en los pueblos “no reconocidos” oficialmente, donde está prohibida toda construcción, señala el informe.

Según Amnistía Internacional, “las chabolas y otras estructuras de Al Arakib, un pueblo ‘no reconocido’ del Neguev, fueron demolidas al menos 20 veces en 2011, después de que fueran demolidas varias veces más en 2010”.

Fuente: Amnesty: Israeli restrictions on movement of Palestinians collective punishment